Conceptos y propuestas para una política municipal de la izquierda

CONCEPTOS BÁSICOS

El concepto distintivo que debiera diferenciar a la política municipal de la izquierda, es la idea que otra comuna y otra ciudad es posible, a partir del potenciamiento de las capacidades ciudadanas  y del fortalecimiento de la participación ciudadana, para construir un gobierno comunal que integre las dimensiones institucionales y de protagonismo ciudadano.

La política municipal de la izquierda tiene y tendrá un marcado sello anti-neoliberal, es decir, pretende subrayar la necesidad de una política comunal de cambios, que salgan del esquema del sistema económico neoliberal imperante en el país y en las comunas, y que propongan un proyecto alternativo de ciudad, en función de los intereses y las aspiraciones de sus habitantes. 

Una nueva política municipal debería incorporar decididamente la dimensión de género, la dimensión digital y la dimensión ambiental en el diseño de políticas y programas.  

En este contexto, se hace necesario avanzar en un conjunto de transformaciones políticas e institucionales que fortalezcan el carácter de gobierno comunal de las Municipalidades, entre las cuales cabe mencionar el fortalecimiento de las facultades de los Concejos Comunales y de los Concejales, tanto en el ámbito decisorio, como en el de la fiscalización, la proposición de iniciativas y proyectos y la necesidad de la cuenta pública de los Concejales ante la ciudadanía que los eligió.

Es posible también avanzar en la democratización de las instituciones municipales, en particular, de las Corporaciones Municipales de Educación y Salud, de manera que su Consejo de Administración integre a los representantes de organizaciones sociales de la comuna.  Las Corporaciones Municipales además, deben ampliar su transparencia dando cuenta pública anual de sus actividades.

Por otra parte, la creación de una Contraloría Municipal en cada comuna, fortalecería la labor de fiscalización de la labor municipal.  

OTRA CIUDAD ES POSIBLE

A la hora de la globalización de los intercambios y de la información, de la emergencia de nuevos actores sociales y culturales, del incremento de las demandas y las formas de resistencia de los ciudadanos y de los grupos frente a un sistema político y socio-económico que no los integra adecuadamente, a la hora de la necesidad de pasar desde una democracia representativa a una democracia participativa, el gobierno comunal podemos concebirlo como una estructura socio-política flexible, compleja  y eficiente que integra las instituciones municipales con los actores, organizaciones y sujetos de la sociedad civil organizada de la comuna, en torno a un proyecto de ciudad.

El núcleo central de la política municipal de la izquierda puede estar situado en la ampliación y la profundización de la participación ciudadana, como herramienta política para democratizar el municipio, para desencadenar las potencialidades ciudadanas, para construir formas de gestión local más eficientes y más abiertas a la intervención ciudadana, como modalidad activa de una democracia gobernante, en la que la opinión de los ciudadanos y la información de las instituciones fluyen en ambos sentidos, de manera de que los ciudadanos y las organizaciones de base de la comunidad local participen e intervengan en los procesos de toma de decisiones de la Municipalidad.  

En el marco de los gobiernos comunales hay que construir y expandir el poder social de la comunidad para transformarlo en poder político ciudadano.

En la sociedad de hoy, y en una democracia donde los ciudadanos exigen y demandan una mejor calidad de la política, la participación pasiva (yo informo, ustedes escuchan) que parece predominar en el presente, es absolutamente insuficiente para responder a las nuevas exigencias y desafíos de la política a escala comunal.

Los ciudadanos de hoy tienen derecho a soñar con una ciudad presente y futura más abierta, más acogedora, más vivible, más segura, más productiva, más integradora.

ELEMENTOS PARA UNA AGENDA COMUNAL

Cinco orientaciones generales pueden servir como ejes político-técnicos para una política municipal de la izquierda, a saber:

el fortalecimiento de la base productiva comunal, mediante el apoyo a las pymes y microempresas, a través de programas y políticas municipales que les permitan ampliar su rango de producción y su capacidad de absorción de empleo, al mismo tiempo que incorporen valor agregado material y simbólico a las materias primas regionales y locales.

Las municipalidades pueden desarrollar programas de difusión en el extranjero, de los productos de la propia comuna, a fin de potenciar la capacidad exportadora de los productores de la ciudad.

La Municipalidad además, debe apoyar permanentemente la realización de ferias libres de frutas y verduras, en barrios y poblaciones, los “mercados de las pulgas“, las ferias artesanales con productos locales y estimular las ferias de trueque entre los habitantes de la comuna.

el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la comuna, mediante una labor más directa y activa de la municipalidad en el mejoramiento de viviendas, el fortalecimiento de la calidad de la educación municipal, la ampliación y mejoramiento de la calidad de la salud primaria, la expansión y focalización de los planes de absorción de empleo hacia actividades productivas y el fortalecimiento de la participación ciudadana en los planes de seguridad urbana.

El fortalecimiento de la calidad de la educación en los establecimientos municipales de enseñanza básica y media debiera ser una prioridad fundamental de la política educativa de las Corporaciones, de manera que se haga intervenir de un modo más activo a los Centros de Padres y Apoderados en la gestión de los colegios y liceos, en alianza con los respectivos cuerpos docentes y el alumnado organizado.

Las municipalidades pueden avanzar en la creación de sus propios Servicios de Emergencia y Rescate, con la dotación suficiente de medios materiales y humanos especializados que permitan enfrentar adecuada y oportunamente emergencias de carácter sísmico y climático, entre otras.

Las municipalidades podrían además contribuir sustancialmente en fortalecer la educación superior pública, creando sus propios centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades municipales, como centros educativos de excelencia en la comuna.

En un sistema socio-económico en que se privilegia al mercado como mecanismo fundamental de distribución de la riqueza y en un espacio urbano donde los actores privados dominan y predominan, las municipalidades pueden avanzar en configurar su propia flota de buses y vehículos de locomoción colectiva para los estudiantes de los liceos y colegios municipales, mediante el uso intensivo de subsidios y de una tarjeta escolar municipal.

La creación de un Servicio Comuna (a la manera del Servicio País) y entendido como una modalidad de trabajo profesional de los estudiantes egresados de los establecimientos de educación superior en la comuna, financiados con un Fondo municipal permanente y por un año de duración, contribuiría eficazmente a que los estudiantes de la comuna se comprometan con su ciudad, la conozcan en profundidad, inicien su experiencia profesional y puedan comenzar su inserción laboral.

el ordenamiento territorial y preservación del medio ambiente,  perfeccionando los planes reguladores a fin de ampliar las áreas verdes a disposición de la comunidad, el cuidado de parques y otros espacios abiertos al público, la creación de parques botánicos y el desarrollo ambiental de humedales con vocación pedagógica, entre otras medidas.

El compromiso y la participación de la ciudadanía con su comuna y con su barrio, podría verse favorecido con la formación de Equipos de Cuidado Urbano, constituidos por vecinos de cada sector, incorporados en los Planes de Absorción de Empleo de la comuna, para que colaboren en el aseo y ornato de sus barrios.

Al mismo tiempo, se hace necesario reforzar y ampliar los niveles de exigencia a las empresas que licitan la limpieza y extracción de basuras de la ciudad, incorporando cláusulas ambientales, estándares de cumplimiento  y cláusulas laborales estrictas que dichas empresas deban cumplir para hacerse cargo del aseo de la ciudad.

el desarrollo de una gestión comunal transparente, descentralizada y ampliamente participativa, a través de la implementación de los llamados presupuestos participativos, la institucionalización de las consultas comunales y los plebiscitos comunales, la puesta en marcha de los cabildos comunales (como formas abiertas de intercambio e información entre las autoridades municipales y los vecinos), y el desarrollo de las plazas ciudadanas como mecanismos de información y debate entre las autoridades, los servicios públicos y la ciudadanía, además de la función de provisión de servicios que hoy tienen. 

También en esta materia es posible avanzar hacia mayores rangos de transparencia en la gestión municipal, mediante la transmisión televisiva en directo de las sesiones del concejo municipal y la más amplia publicidad de la cuenta municipal anual. 

Es posible además integrar a los dirigentes de las organizaciones vecinales y comunitarias de la comuna, si se creara, por ejemplo, la figura del Sillón del Vecino en el Concejo Comunal, según la cual rotativamente, en cada sesión del Concejo Municipal concurriría con derecho a voz, un dirigente vecinal de la comuna.  La realización periódica de reuniones conjuntas del Concejo Municipal con las uniones comunales de juntas de vecinos, podría reforzar el carácter democrático y participativo de los procesos de toma de decisiones del órgano colegiado municipal.

 A escala de las comunas, es posible avanzar en la implementación del voto electrónico, por ejemplo, en los plebiscitos comunales que la Municipalidad convoque, como ejercicios abiertos de consulta y participación ciudadana organizada.

Se hace necesario institucionalizar la consulta comunal previa a la elaboración de los Planes de Desarrollo Comunal y de los Planes Reguladores, de manera que la ciudadanía organizada de la comuna tenga necesariamente un rol participativo que cumplir en estas herramientas de planificación municipal.

La instalación permanente de Oficinas de Atención Municipal en barrios y poblaciones, en las sedes vecinales y otros puntos del territorio urbano, o la implementación de un Bus itinerante de Atención Municipal, contribuirían además a descentralizar los servicios municipales generalmente situados en los centros urbanos, acercando aún más a la Municipalidad y la ciudadanía. 

el potenciamiento de la identidad local, mediante una bateria de acciones y políticas municipales, que apoyen la creatividad artística y cultural de los jóvenes, respalden la actividad deportiva, los encuentros culturales públicos, así como el desarrollo de programas de difusión y promoción de la ciudad en el resto de Chile y en el extranjero, como apoyo a las potencialidades turísticas de la comuna.

Apoyar la realización de festivales artísticos de barrio, los grupos de danza, entre otras manifestaciones artísticas populares y juveniles también puede ser un aporte de la Municipalidad a potenciar la identidad local, sobre la base de la construcción de uno o varios centros culturales comunales y casas juveniles, donde estas actividades se radiquen y reciban el apoyo municipal.

Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político 

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La política de las dos listas en la Concertación

La polémica por las dos listas a concejales en el seno de la Concertación, ha evolucionado hasta llegar a convertirse en un conflicto político mayor, cuyas raíces hay que buscarlas en el sistema electoral binominal.  El PS ha declarado congeladas las conversaciones, y la Presidenta Bachelet trató infructuosamente de mediar llamando a la unidad.

Si el PPD y el Partido Radical se aferran a la posibilidad de presentar su propia lista, y si se trata de una “estrategia” y no de una tentativa divisionista (como sus propios dirigentes lo han declarado), eso podría permitir argumentar  que el PPD y el PR han venido siendo sistemáticamente perjudicados por sus socios concertacionistas, el PS y el PDC.  ¿Así funciona la unidad concertacionista?

El fondo del conflicto, sin embargo, se encuentra en el actual sistema electoral binominal, que obliga a los socios de cada conglomerado a reunirse para “juntar y sumar votos”, mientras que si fueran separados, en listas individuales por partidos, cada uno de los socios del conglomerado se presentaría ante el electorado con sus fuerzas y sus debilidades y los resultados representarían la realidad pura y simple de su potencial electoral.

En política, en democracia y en elecciones, el poder se mide en votos, y solo a continuación en influencia social y política.

Por lo tanto, es altamente probable que la política de las dos listas a concejales, sea un ejercicio virtuoso de transparencia del verdadero potencial de votos de cada partido, lo que siempre es sano en un sistema democrático aún imperfecto.

UN SISTEMA ELECTORAL QUE PRODUCE DESIGUALDADES

En la lógica binominal del sistema electoral actuamente vigente en Chile, parecen contraponerse dos deformaciones de los resultados electorales: por un lado, la lógica de los partidos “grandes” frente a los partidos “chicos”, en términos tales que los partidos mayores tienden a capturar mayor votación, porque el sistema los potencia y fortalece; y por otro lado, la lógica de las mayorías y las minorías, en términos tales que las mayorías (el 66%) resultan subrepresentadas y las minorías (el 33%) resultan sobrerepresentadas.

Si se considera que el sistema electoral chileno en materia de municipales es casi un sistema proporcional, el que dentro de un conglomerado como la Concertación se presenten dos listas a concejales no es un escenario excesivamente grave capaz de producir rupturas dramáticas, sino solo una demostración que los intereses políticos y electorales de los aliados van siendo cada vez más divergentes.

Cuando los esfuerzos de cada partido dentro de un conglomerado por conseguir “mas cupos” de candidatos o por tratar de mantener los que tiene (la lógica del que tiene, mantiene), resultan tensionar cada vez más la unidad de la coalición, quiere decir que el sistema electoral que los regula, está en una crisis latente.

Por lo tanto, si la política de las dos listas termina por imponerse -como parece más evidente desde que el PPD y el PR rechazaron la intervención de su propia líder natural y Presidenta de la República Michelle Bachelet- en lo esencial será una medición aún más transparente del potencial electoral de cada uno de los partidos del conglomerado de gobierno, pero siempre predominará la lógica que los partidos mayores o con más potencial electoral, terminarán predominando sobre los partidos con menos votación.

Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político

¿dos nuevos actores del escenario político regional?

Recientemente circuló en Punta Arenas la convocatoria para la constitución del grupo Chile Primero formado por un grupo de exmilitantes del PPD y seguidores del senador Fernando Flores.  Nunca más se ha sabido en qué va la formación de ese grupo político partidario en Magallanes.

Ahora un grupo de dirigentes han anunciado la formación de la filial regional del Partido Regionalista Independiente, poniendo en el tapete público algunas de sus demandas e ideas programáticas.  Lo interesante del nuevo partido político formado, es lo contradictorio de su propia denominación: se declaran independientes, pero se constituyen en partido político, lo que es una contradicción en sí misma.  Formar un partido político de independientes es algo así como un sindicato de cesantes, o un  centro de madres solo con padres de familia… 

Como se puede apreciar, el apellido “independiente” sirve para un barrido y un fregado.  Ya existe en el escenario político partidario un partido que ha hecho carrera bajo esa denominación: nos referimos a la Unión Demócrata Independiente, partido político que como se ha visto en su larga trayectoria de un par de décadas, lo menos que tiene es de independiente.

¿Porqué existirá esa extraña costumbre de tratar de disfrazarse en política, para que los ciudadanos no los reconozcan a primera vista?

TALLER DE ANÁLISIS DE COYUNTURA

Puerto Natales a sus 97 años: el shock del futuro

Natales está a pocos días de celebrar su 97º aniversario.

Y naturalmente los natalinos deberán hacer sus respectivos balances del estado actual de su desarrollo.

Una revisión de la prensa regional más reciente, permite constatar que Natales, capital de la provincia de Ultima Esperanza y centro neurálgico de la industria turística de la región de Magallanes, puede ser definida como una ciudad turística que trata de crecer.

UNA POLITICA TURISTICA INTEGRAL Y MULTISECTORIAL

Cuando sabemos que la empresa Skorpios planifica comprar un nuevo barco para 300 pasajeros porque la demanda se sigue incrementando, cuando los representantes de las más importantes organizaciones representativas de Natales reclaman al Ministerio de Bienes Nacionales porque continúan las licitaciones de terrenos fiscales en el sector Serrano, cuando el propio Alcalde de Torres del Payne reclama y plantea su preocupación por la existencia de daño medioambiental en dicho sector, cuando los pobladores de Villa Cariño rechazan la instalación de un relleno sanitario para residuos sólidos domiciliarios e industriales de Natales y de Torres del Payne, cuando avanzan las obras para la construcción de la circunvalación vial de la ciudad, cuando mas de 3 mil natalinos demandan a la Presidenta de la República especialistas médicos y un hospital de mejor calidad para su ciudad, quiere decir claramente que la problemática de la vocación turística de Natales es un asunto crucial que ha logrado permear a toda la comunidad natalina. 

Quiere decir también que a la ciudad de Natales se plantean numerosos desafíos para su desarrollo urbano, social y económico en los próximos cinco o diez años, pero que todos esos dilemas están atravesados por la cuestión turística. 

El turismo, el desarrollo y expansión de la industria turística, la necesidad de más conciencia turística, el fortalecimiento del capital humano en materia de profesionales del turismo, implican escenarios productivos y económicos nuevos y cada vez más complejos, para una comunidad de tan fuerte identidad local como es Natales.

LA PUERTA DE ENTRADA A LA MODERNIDAD Y EL SHOCK DEL FUTURO

A pocos años de su primer centenario, la ciudad de Puerto Natales ingresa lenta e inexorablemente en la modernidad.

Se plantea entonces el enorme desafío político de que todos los problemas de Natales, todas las demandas, aspiraciones y anhelos de los natalinos, han de ser interpretados, analizados y resueltos con criterio turístico o tomando en consideración, en primer lugar, el impacto turístico de cada decisión, de cada medida y de cada política pública. 

Natales ha dejado de ser aquella lejana comunidad provinciana, casi aislada del mundo, para convertirse en una pequeña urbe cosmopolita, bullente de actividad en “temporada alta”, que se expande y crece, que tiene su propio aeropuerto, que expande su actividad portuaria, que despliega su infraestructura vial, que se conecta por internet con el mundo entero, que se puebla de idiomas y culturas diversas.

Natales ha vivido entonces en sus recientes veinte o treinta años, una transformación profunda, un verdadero shock del futuro, en la terminología del futurólogo Alvin Toffler.

Natales está ingresando a la modernidad y probablemente los propios natalinos no terminan de dimensionar los profundos y complejos cambios culturales, sociales, políticos, económicos, ecológicos y tecnológicos a los que están sometidos y en los que están partricipando. 

La educación, la vivienda, la fuerza de trabajo, la salud, las inversiones, las demandas de las organizaciones sociales, las condiciones de trabajo y la calidad del empleo y las remuneraciones, las aspiraciones de las personas y sus proyectos de vida, todo en Natales está siendo transformado profundamente por este gradual ingreso de su ciudad en el escenario de ser una ciudad moderna con vocación turística.  

Si nos adentramos con audacia en el futuro, podemos imaginar para el 2020 o el 2030, una ciudad de Puerto Natales de 40.000 ó 50.000 habitantes, convertida en un gran polo logístico, hotelero, portuario y aeroportuario del turismo en la Patagonia chilena, con sus propias flotas navieras, sus catamaranes y sus supercarreteras virtuales y reales, conectada con Campos de Hielo Sur, con Cabo de Hornos, con Punta Arenas, con el sur argentino, con 8 ó 10 nuevos puntos de atracción turística en sus proximidades, con hoteles, museos, restaurantes, guías, centros culturales y agencias de turismo de primera categoría y con estándares internacionales.  

Una ciudad que tiene que potenciar su propia oferta turística, construir su propia matriz turística, para que no sea solo una ciudad de paso, una ciudad que tiene que mirar alrededor suyo y crear nuevos productos y atractivos turísticos dentro y fuera del radio urbano, de manera de atraer al turista que va o viene desde el Payne.

Es de esperar que las próximas elecciones municipales, sean la ocasión más propicia para que el debate público entre candidatos y postulantes, con altura de miras, se realice con propuestas concretas y realizables, con proyectos que expresen una visión y un proyecto coherente de ciudad, y ponga en el centro de la agenda los problemas del presente y las tareas del futuro en el desarrollo urbano y turístico de Natales.   

Los natalinos, como ciudadanos, se merecen un debate de calidad. 

Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político

los estudiantes de Punta Arenas y los problemas del transporte público

Desde hace poco más de una semana ha estallado en Punta Arenas un nuevo conflicto social y político: el del transporte colectivo.

Los estudiantes secundarios y universitarios demandan soluciones concretas y rápidas a una necesidad evidente: la que en la ciudad haya medios de movilización colectiva que permitan desplazamientos fáciles hacia los lugares de estudio a un costo razonable y subvencionado.  

Salieron a la calle aquí en Puntas Arenas y fueron zarandeados por la fuerza pública, como en los peores tiempos de la dictadura fenecida. 

Durante la tarde de ayer martes 27 de mayo, además, los estudiantes secundarios de Punta Arenas se concentraron en una masiva manifestación pacífica para escuchar a algunos grupos de rock y compartir entre ellos ideas y reacciones a este problema que están pidiendo resolver.   Nadie puede negar que el número impresionaba: cientos de estudiantes repletaban la concurrida esquina de Avenida Colón con Bories en pleno centro de la ciudad.  Y como Carabineros se mantuvo a muy muy prudente distancia, obviamente no hubo ningún incidente.

Movilización social y diálogo con autoridades creíbles: he ahí la táctica de los estudiantes secundarios de PuntaArenas.

Ahora han recurrido a las reuniones de trabajo para buscar y encontrar soluciones concretas y tuvieron ayer martes 27 de mayo una singular reunion con tres de los cuatro parlamentarios de la zona.  Al término de la reunión, ninguno de los legisladores quizo hablar ante los medios de comunicación, seguramente porque sabían que ellos no tenían arte ni parte en el asunto, como quedó en evidencia.

¿Les habrán “metido el dedo en el ojo” a los dirigentes estudiantiles esta vez?

En la citada reunión se acordó aunar criterios en materia de transporte, mediante una mesa de trabajo (otra mesa de trabajo más durante este “gobierno de mueblistas”) presidida por la Intendenta Regional para darle mayor credibilidad, fijar una Política de Transportes y buscar establecer las necesidades de la comunidad en materia de transporte público mayor.  Es decir, puras tareas para el Gobierno Regional.   Y nadie ha dicho bien alto, que esa mesa de trabajo ya fue constituida hace 45 días…pero ademas, y esto es lo más grave políticamente, en esa mesa de trabajo, ¡los estudiantes no están representados!

Pero además, ¿uno de los compromisos de los parlamentarios es conseguir que venga a Punta Arenas el Subsecretario de Transporte?  ¿O sea la simple llamada telefónica al Subsecretario?  ¿Eso es todo?

¿Y los parlamentarios?  ¿Qué tienen ellos como tarea concreta, en esta breve lista de acuerdos?  En términos muy simples y corrientes, los parlamentarios “le pasaron la pelota” al gobierno regional en este conflicto, ya que ninguna de las medidas acordadas implican alguna labor legislativa.

Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político.

TALLER DE ANÁLISIS DE COYUNTURA

Una marea que choca contra el muro de la institucionalidad

Para quienes viven junto al mar, reconocerán que la marea es una fuerza indomable que choca una y mil veces contra los muros de contención que construyen los seres humanos para dominar la naturaleza.  Esa marea es para nosotros también una metáfora.

Los estudiantes secundarios y universitarios de Chile “se han echado a andar” nuevamente y aunque parezca algo repetido, nos sorprenderíamos de constatar que gran parte de las exigencias y demandas de hoy de los estudiantes tienen una similitud sorprendente con aquellas de 2006.

Tal como lo hicieron a su modo el año 2006, cuando conmovieron los cimientos del sistema educacional y del sistema político, los estudiantes reclaman soluciones. Algo tiene que estar pasando políticamente en esta sociedad chilena, que transcurridos dos años desde las más grandes manifestacciones estudiantiles de la historia reciente del país, se vuelvan a repetir casi las mismas demandas.

Esta vez -a mediados del año 2008- las demandas son sensiblemente casi las mismas: fin al lucro en la educación, eliminación de la nueva Ley General de Educación que consagra el lucro y, por cierto, calidad en la educación.

Y serán como una marea, una maresa cada vez más grande y poderosa que chocará contra el muro de la institucionalidad educacional y política, para derribar un acuerdo político e ideológico -entre el gobierno y la alianza de derecha- y que tiende a consolidar este sistema educacional injusto y desigual.

Algunos tratarán de demonizar el movimiento estudiantil, colgándole el mote de la violencia, centrando el enfoque en algún acto aislado o en un gesto de rebeldía.  Inutil tentativa: el fondo de la cuestión sigue siendo y continuará siendo la demanda estudiantil justa y certera, porque esta generación de alumnos secundarios, estos “hijos de la reforma” son jóvenes mucho más conscientes de sus derechos, con una mentalidad mucho más abierta. 

LAS MULTITUDES INTELIGENTES

Salen a la calle en desbandada.  Se encuentran en las esquinas y las plazas y los parques y las veredas y se saludan.  Se reconocen por las vestimentas, por los colegios, por el peinado.  Se llaman entre ellos por celular y se envían a cada instante abundantes SMS escritos en lenguaje abreviado para darse avisos, citas y señales.

Salen de un lugar y se desplazan en orden disperso.  Recorren los centros urbanos.  Están y son. La ciudad les pertenece sin pertenecerles. Están y son parte del paisaje urbano y no necesitan hacerse notar.  Llevan sus Ipods prendidos: van escuchando música y voces y ritmos estridentes.  Conocen de emoticones y se reconocen como parte de distintas y diversas tribus urbanas.

Bienvenidos a las multitudes inteligentes. 

¿No querían jóvenes más politicos y más politizados?  ¿No se quejaban que los jóvenes “no estaban ni ahí” con el sistema y con la política?.   Pues ahora, escuchen y vean…

Manuel Luis Rodríguez U.

(Este artículo fue publicado originalmente, en mayo del 2008).

La crisis de la Concertación como efecto mediático y como fenómeno objetivo

Lo anunció a su modo Edgardo Boeninger y nadie le hizo realmente caso.  Lo denunció en la forma de ideología de la corrupción el fundador del PPD Jorge Schaulsohn y lo echaron del PPD.  Lo denunció a su modo Adolfo Zaldívar y lo expulsaron del PDC.

Ahora el guru concertacionista y lobbista eximio Enrique Correa lo puso en el tapete en el diario La Tercera de Santiago de este fin de semana, y casi nadie lo rescató del olvido mediático.

¿COYUNTURA DE CRISIS?

Asistimos a una coyuntura de crisis que bien puede encontrar sus raíces en el propio sistema político que da sustento a la Concertación, o a las condiciones en que se ha desarrollado el proceso político, o a los efectos acumulados del desgaste de más de una década y casi dos décadas de gestión contínua de gobierno dentro del aparato del Estado, o a un efecto de pantalla ocasionado por los abundantes medios dee comunicación pertenecientes al establishment conservador de este país.

No se trata solo de un efecto mediático, sin embargo, porque quienes han tenido la mayor potencia crítica frente a la acumulación de factores de crisis han sido los propios líderes concertacionistas, actuales o anteriores, lo que indicaría que la coalición de gobierno posee todavía una capacidad de autocrítica, que ya se la quisiera tener la Alianza por Chile.

En toda crisis política hay que distinguir los factores principales y los factores secundarios, los que quieren ver crisis y los que no quieren ver la crisis, los que quieren que haya crisis y los que no quieren que haya crisis, los que ven la crisis antes que llegue y los que ven la crisis cuando el desastre ya está encima.

LA CONCERTACION COMO ACTOR CENTRAL DE LA TRANSICION 

Algunos argumentarán con razón que la Concertación de Partidos por la Democracia ha sido la coalición partidaria más exitosa en gobernar el país la propia transición, y en eso lleva ya 18 años, sin haberla completado, al reves que las alianzas políticas de la historia republicana chilena, algunas de ellas de brevísima duración, dando al país la estabilidad y la gobernabilidad requerida. 

Pero a tales conceptos, habría que agregarle que ha sido precisamente la estabilidad y gobernabilidad requerida para administrar un sistema socioeconómico neoliberal que ha  funcionado casi intacto y que ha ahondado las diferencias y las desigualdades sociales, al costo de jibarizar al Estado y de reforzar el mercado, dejado al libre arbitrio de las arbitrarias leyes del libremercado.

¿Alguien habrá olvidado que la Concertación comenzó como una amplia coalición de 12 partidos y movimientos y que ahora le van quedando solo cuatro?

Cuando se siguen produciendo renuncias a uno de los partidos claves de la coalición, cuando la misma coalición pierde la mayoría que tenía en la Cámara de Diputados y en el Senado, cuando desde el interior de sus propios partidos surge la idea de presentar candidatos en listas separadas en las elecciones de concejales de octubre próximo, cuando temas o problemáticas que parecían unirlos en el pasado, terminan generando conflictos ideológicos y políticos algunos de ellos casi irrreductibles, como el problema del subcontrato en CODELCO, la cuestión de la píldora del día después, el acuerdo político entre la Alianza y el Gobierno por la Ley General de Educación, las resoluciones del Consejo de Equidad que no satisfacen a nadie, cuando los líderes concertacionistas se tratan entre ellos en público como si fueran el enemigo a abatir, no solo quiere decir que los mecanismos internos de resolución de diferencias no están funcionando adecuadamente en la coalición gobernante, sino que lisa y llanamente que las tendencias centrífugas o sea, las tendencias disolventes, parecen estar comenzando a predominar sobre las fuerzas centrípetas entre los cuatro partidos, que los había unido hasta ahora.

LO QUE LOS UNE, SIGUE SIENDO MAS FUERTE QUE LO QUE LOS SEPARA

Queda sin embargo, a no dudarlo, una poderosa fuerza cohesionadora al interior de la Concertación: la disposición y la voluntad de permanecer en el poder logrando el respaldo de amplios sectores de la ciudadanía, lo que llamaríamos la voluntad de poder, acaso la fuerza más poderosa y atrayente que mueve a la clase política, a los dirigentes partidarios y a las fuerzas políticas en su conjunto: la búsqueda del poder, para alcanzar el poder o para mantenerse en el poder.

Y la otra fuerza poderosa que mantiene a la Concertación en el poder, es la carencia casi absoluta de proyecto de país que aqueja a la derecha: una derecha amorfa, con dos almas irreductibles, sin proyecto de país, sin modelo de pais alternativo que ofrecer a la ciudadanía, incapaz de construir una mayoría ciudadana suficiente, proyectiva y propositiva. 

Una buena parte de la explicación de la continuidad de la Concertación, no obstante sus frecuentes crisis y sus renovados programas de Gobierno que proponen siempre casi lo mismo, está en la incurable pobreza de la derecha en cuanto a proponer al país un proyecto socio-económico distinto y mejor que el de la Concertación.  

Algo así como decir que la Concertación está haciendo desde 1990 hasta hoy, en materia del modelo socio-económico, la tarea estratégica de la derecha: consolidar una estructura económica de mercado con vocación exportadora.  

Las crisis de la Concertación pueden continuar…

Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político

Los hechos son como las piedras: fríos y duros

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