Algunos análisis post resultados electorales de 2017 en la centro-izquierda

“Todos contra Piñera” no basta

Carolina Goic ha hecho su análisis de los resultados electorales, el futuro de la DC y la relación de partidos en la centroizquierda.

ü Senadora Carolina Goic (DC)

Ø Sobre el resultado en segunda vuelta: “Espero ahí que exista la autocrítica necesaria para sacar las lecciones de lo que pasó. En buena medida, la gente evalúa en forma crítica no las cosas que hemos hecho, sino el cómo se hicieron. Probablemente, hay lecciones que no se aprendieron, incluso de la derrota anterior, porque fue fácil volver al gobierno”.

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Ø “Lo que quedó a la vista tras el resultado de la elección es que la tesis política que sostuvimos desde el principio era correcta: que si dejábamos a un electorado más moderado sin representación, finalmente iban a estar con la opción de derecha, sin ser esa, necesariamente, su opción política”.

Ø “Esto no se define en si está el PC o no está el PC. Primero hagamos la discusión de qué es lo que queremos hacer, de cuáles son las formas o las prácticas que existen. Esto no es la imposición de unos contra otros. Quedó demostrado que el todos contra Piñera fracasó, no resultó. Y espero que no sea la intención de algunos mantener ahora la lógica del todos contra Piñera para los desafíos que vienen y en el rol de la oposición”.

Ø Analizando la derrota: “Quienes dicen hoy que se perdió porque no fuimos a una primaria, hacen una lectura muy simplista, muy superficial y equivocada de lo que sucedió”.

Ø “Lo que hay que hacer es mirarse respecto de un sustento mínimo de disciplina interna. No puede ser que sea escandaloso cuando uno dice que no va a respaldar al candidato en la segunda vuelta, pero que no hubo la misma reacción cuando un diputado dice que no va a respaldar la opción del partido. La disciplina interna no puede ser dependiendo del nombre, del lote o del amigo. Si hay algo que la DC tiene que aprender si algún día quiere tener una candidatura presidencial viable es cuidar a nuestros liderazgos”.

Ø “Si nosotros íbamos a una primaria, probablemente iba a ser anticipar lo que pasó en la segunda vuelta. O sea, lo que se hizo fue izquierdizar al candidato. Y mucha gente te lo decía en la calle”. “Nuestra presencia en el debate de la primera vuelta hizo que ese mundo más moderado no lo capitalizara Piñera. No sucedió así en la segunda vuelta, donde se polarizó, y eso benefició finalmente a la derecha”.

Ø Sobre las declaraciones de Mariana Aylwin: “Creo que es importante que ella haga una definición política. Si el objetivo es instalar esa postura como una definición del partido, eso se pelea en las instancias internas. Lo que no podemos hacer es seguir viviendo tensionados entre el coqueteo a la derecha, el fantasma del camino propio, como lo llaman algunos, y aquellos que dicen que tenemos que pactar y trabajar con el Frente Amplio”.

Unidad sin exclusiones

Guillermo Teillier, abogó por “un proceso de unidad desde la DC hasta el Frente Amplio” para hacer oposición al Gobierno de Sebastián Piñera.

ü Guillermo Teillier, presidente PC

Ø “Planteamos un proceso de unidad amplio y sin exclusiones desde la DC hasta el Frente Amplio. Yo sé que vamos encontrar resistencia en algunos sectores de la DC y seguramente también en algún sector del Frente Amplio, pero (…) si no logramos hacer un esfuerzo y juntarnos (…) creo que no tendríamos mucho futuro en las próximas elecciones”.

Ø Esta unidad “no necesita ser (expresada en una) coalición” política, que “eso se verá”, pero “si queremos pensar en grande hacia el futuro no nos queda otro camino que la unidad. Hay que dejar de lado los intereses personales, (…) a veces cuestiones de principios, que parecen que son de principios, pero no son de principios”.

Ø “Yo lo advertí antes de la segunda vuelta. El llamado fue: ‘Mire, cuidado, si la derecha nos gana no va a ser para gobernar un período, van a buscar por lo menos gobernar dos períodos’. Y yo creo que lo van a hacer. Tienen todas las herramientas, tienen toda la fuerza para hacerlo. Entonces, nuestra tarea es difícil, no es fácil”.

Ø “La derecha empezó a trabajar este triunfo el mismo día que ganó Bachelet (en 2013) y lo hizo por todos los medios: hicieron uso de recursos judiciales, políticos, y los usaron bien. Luego vino el golpe maestro de todo esto, que fue el caso Caval”.

Ø “Ahí, aunque la Presidenta no tenía nada que ver, se la involucró y creo que desde ese momento comenzó a vislumbrarse que las cosas no iban a venir tan bien para nosotros”. Este “duro golpe” incidió en “morigerar” la “gestión” del proceso de reformas.

Ø “Yo no quiero acusar a la Democracia Cristiana, porque de verdad que trabajamos (…) Lo que no voy a rescatar nunca es la política de los matices”. En el oficialismo no supieron “auscultar un sentimiento que había en una parte importante de la ciudadanía, de que había problemas que, con o sin reforma, se mantenían y no se solucionaban”.

Ø Respecto a Alejandro Guillier: “En un momento los partidos no tuvimos injerencia en las decisiones que tomaba el candidato” y “eso fue un error”.

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El juego de las coaliciones: ejercicios de geometría variable

Las coaliciones políticas le dan sentido y proyección a los sistemas políticos, porque articulan a las fuerzas en presencia y hacen posible que se ordene el juego de relaciones entre los distintos actores.

En el escenario político chileno, desde las últimas elecciones municipales y en especial desde las parlamentarias y presidenciales recientes, se ha iniciado en general un ciclo político caracterizado por la dispersión y el reordenamiento de los actores políticos y de las coaliciones.

El nuevo sistema electoral proporcional producirá necesariamente un efecto dispersión en el cuadro político, porque con el nuevo sistema de financiamiento de las campañas y la crisis de las coaliciones principales, se acentúan los incentivos para que se formen nuevos partidos y movimientos, se articulen nuevas coaliciones y se configuren acuerdos en el Congreso.

El sistema deja de funcionar marcado por la lógica binominal e ingresamos en un período de multipartidismo y de mayor diversidad de los actores políticos. Cabe observar aquí que en el reciente proceso de afiliación de militantes, participaron 33 partidos y movimientos políticos.

A su vez, la Nueva Mayoría, el conglomerado que se formó en 2014 para respaldar al gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet siempre se definió como un acuerdo programático con plazo limitado y fecha de término.

La derrota de 2017 de la Nueva Mayoría abre un momento de reflexión y de definiciones en cuanto a la política de alianza de cada partido del conglomerado.

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La irrupción del Frente Amplio -como una coalición con un sello de izquierda alternativa- agrega un componente adicional de incertidumbre y de novedad al proceso político, ya que introduce un cambio en el ordenamiento de todos los actores en juego y refleja un desplazamiento de algunas fuerzas y electorados.

En el campo de la derecha, la desaparición del PRI, la permanencia de la UDI y RN y la emergencia de Amplitud (producto de una división desde Renovación Nacional) y Evópolis como actores que declaran ser liberales, no asegura cohesión dentro de Chile Vamos sino mayores incentivos para diferenciarse, a fin de intentar ocupar el espacio político del centro, que se encuentra hoy en disputa.

¿Se mueve el escenario político hacia un esquema polarizado entre las izquierdas y las derechas?

En el Chile del segundo decenio del siglo XXI la polarización “derecha-izquierda” existe, pero no tiene impacto real gravitante en el juego político donde predominan la diversidad y la alternancia, todo dentro de un contexto de descrédito y pérdida de legitimidad de las instituciones y los partidos políticos.

Un dato importante para comprender el actual estado “líquido” del escenario político en Chile, es la crisis del campo denominado como centro político.  Se disputan actualmente el centro político (supuestamente el territorio político y electoral de las clases medias emergentes y aspiracionales) tanto la Democracia Cristiana, como Evópolis y Amplitud, pero también grupos como Ciudadanos y Red Liberal.   Pero estas fuerzas no han sabido converger en una coalición política o electoral.

Será en la Cámara de Diputados donde las tres coaliciones actuales deberán reforzar su “motricidad fina” para lograr prevalecer: Chile Vamos  tiene 72 diputados (46%), la Nueva Mayoría cuenta con 43 diputados (27%) y el Frente Amplio dispone de 20 diputados con el 13%.

¿Cuál va a ser el nuevo esquema de coaliciones y pactos políticos?

En el caso de la centro-izquierda, el hecho de ser oposición va a agregar mayores dosis de posibilidades de dispersión, ya que el incentivo para mantenerse unidos disminuirá naturalmente, pero al mismo tiempo, la existencia de fechas próximas de elecciones (de Gobernadores Regionales y municipales) el 2020 y la parlamentaria y presidencial del 2014, podría servir de motivación para mantener un esquema de unidad con vistas a los comicios más próximos.

Es mayor el incentivo cuando se constituyen coaliciones para gobernar, que formar coaliciones de oposición.

Las coaliciones políticas dentro de un sistema democrático y representativo, son asociaciones libres y voluntarias de distintos partidos políticos con un propósito político y programático, por un plazo y horizonte determinado, donde cada uno de los actores en presencia aporta e integra sus propias agendas, intereses y programas tras un propósito común y compartido.

Entramos entonces en una nebulosa dentro del sistema político chileno.  Un tiempo de dispersión y de tensiones y conflictos entre los partidos y coaliciones.

¿Cuáles podrían ser las posibles coaliciones que se formen en el período venidero?

UN ESCENARIO DE TRES COALICIONES.

Un escenario plausible sería el de intentar revivir la Nueva Mayoría con las mismas fuerzas que la componen, con el propósito político de posicionarse ante el Frente Amplio y la coalición de derecha Chile Vamos.

Las ventajas de esta opción serán dadas por la experiencia común de gestión, y las desventajas serán también precisamente las desaveniencias y conflictos (reales y provocados) ocurridos durante la administración Bachelet.

En este juego de tres coaliciones, la Nueva Mayoría versión 2, sería el factor de equilibrio y de bisagra entre el Frente Amplio y Chile Vamos.

UN ESCENARIO DE CUATRO COALICIONES.

Otro escenario posible es la articulación de cuatro coaliciones en interacción mutua, es decir:

1.- Un pacto político de centro izquierda entre el Partido Socialista, el Partido Radical, el Partido Comunista, el Partido por la Democracia, la Izquierda Ciudadana y el PAIS Progresista de Marco Enriquez Ominami y Alejandro Navarro.

2.- Una coalición política de centro formada por la Democracia Cristiana y otras fuerzas políticas liberales y de centro.

3.- El Frente Amplio, en su forma actual y con los reacomodos que se producirán en su interior.

4.- Chile Vamos como coalición de derecha.

Sabemos que el Frente Amplio es una fuerza en crecimiento electoral, pero al mismo tiempo, producto del momento político que experimenta, pasará por procesos de decantación interna como efecto del diferente tamaño y peso político de sus distintos partidos y movimientos componentes.

Las ventajas de esta geometría variable de las coaliciones residen en que cada sector o partido político se puede sentir realmente cómodo con sus aliados más naturales y próximos, dejando al libre juego de articulación entre los cuatro conglomerados, por ejemplo en el Congreso Nacional, para que se vayan configurando acuerdos parciales y puntuales según los temas de la agenda política y legislativa.

La principal desventaja de este esquema es que disminuyen las posibilidades de gobernabilidad en el Congreso Nacional y dificulta el avance de la agenda legislativa del gobierno de turno.

Agenda política – Martes 19 de diciembre

Preparándose para la oposición.

Alejandro Guillier aseguró estar dispuesto a ponerse “en la primera línea” de la oposición al Gobierno que encabezará Piñera desde el 11 de marzo.

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  • Alejandro Guillier, ex candidato presidencial
  • “No sé si la palabra sea ‘líder’ de la oposición, pero tengo conciencia que tengo una enorme responsabilidad y, por supuesto, voy a cumplir mis responsabilidades”.
  • “Aquí nadie puede restarse al llamado de la patria. Ser oposición es ser parte de la República y a veces es muy importante, porque es la que le puede dar estabilidad”.
  • “Hoy en Chile ninguna coalición es mayoritaria, todas necesitan articularse y, por lo tanto, (yo) estaré disponible en la primera línea para dar gobernabilidad a Chile, pero sobre la base del cumplimiento de compromisos contraídos ante el país, que es esta agenda de reformas que el país votó mayoritariamente”.
  • “Yo creo que el país ha cambiado y un análisis sereno es necesario antes, pero por lo pronto lamento no haber estado a la altura de las circunstancias y haber hecho más. Por lo tanto, asumo como primera causal mi propia responsabilidad en tener un mejor liderazgo, más claro, más firme, pero espero compensar esa deficiencia con mi trabajo como senador en los próximos cuatro años”.
  • Respecto a las causas de fondo de su derrota: “Hay que revisar los resultados, los datos, las cifras, algunos estudios sociológicos en cualitativo, para poder entender lo que está sintiendo el pueblo chileno, que nos desconcertó a todos”.
  • “Anoche conversaba con el propio Sebastián Piñera y estaba tan desconcertado como yo con el resultado, sólo que él estaba más contento”.
  • En referencia a su anunciado retiro en cuatro años: “Cuando dije eso -tengo que ser honesto- estaba convencido de que iba a ganar la elección presidencial, y siempre he pensado que los presidentes de Chile y los presidentes de los partidos y los países democráticos después que son presidentes son de alguna manera figuras nacionales, están al servicio de su país”.
  • “Reconozco que el escenario es muy distinto al que yo preví y, por lo tanto, estaré mientras la ciudadanía y el pueblo me den la confianza y yo sienta que puedo hacer una contribución”.

 

DC prepara su Junta Nacional

El Consejo de la Democracia Cristiana convocó para el 27 y 28 de enero a la Junta Nacional para solicitar adelantar las elecciones internas, además de analizar los resultados de los comicios y las futuras alianzas políticas.

  • Myriam Verdugo, presidenta PDC
  • “Lo primero es que nosotros, como Democracia Cristiana, podamos resolver nuestros incordios internos y podamos resolver cuál es nuestro marco en el cual nos desenvolvemos políticamente, ideológicamente y formativamente, eso es lo primero”.
  • “Después veremos la política de alianza porque obviamente el conglomerado que hoy día integramos (la Nueva Mayoría) se acaba el 10 de marzo y este análisis lo vamos a tener nosotros y también lo van a tener los otros partidos con los cuales hoy día somos Gobierno junto con Michelle Bachelet”.
  • “El 27 y 28 de enero la Junta Nacional se reúne y va a determinar los pasos a seguir en lo programático, en lo ideológico”.

 

Las banderas de lucha

Gonzalo Navarrete afirmó que la Nueva Mayoría no instaló con suficiente fuerza los temas del crecimiento y empleo en la campaña.

  • Gonzalo Navarrete, Presidente PPD
  • “Nos robó las banderas de lucha y nosotros no colocamos suficientemente fuerte banderas de lucha que son parte de nuestro ideario, como crecimiento y empleo”.
  • “Creo que lo dijimos antes: si perdíamos, lo que viene es un debate de los partidos en el cual nosotros tenemos que tomar decisiones, y yo no veo a Alejandro Guillier jugando un rol sustantivo en las definiciones de lo que viene”.
  • Ernesto Velasco, presidente PR
  • “Tenemos que realizar una autocrítica sobre los elementos que nos llevaron a estar como estamos, y una vez construida la oposición debemos tener mínimos comunes que permitan coordinarnos”, Guillier “es un aporte” para los próximos cuatro años.
  • En la oposición “no va a haber un liderazgo único, van a haber múltiples liderazgos y Guillier será uno de ellos”.

El largo camino de la dispersión

El triunfo de Piñera en Chile, marca nuevamente el fin de un ciclo político, el ciclo de los grandes acuerdos y consensos de centro derecha y de centro izquierda y de los dos grandes bloques políticos monopolizando la escena política, se va terminando el ciclo de los cambios estructurales pensados con lógica mayoritaria y el inicio de un período eventualmente de larga duración donde la dispersión de las izquierdas, centro izquierdas y el centro político.

Hay que constatar que Chile es parte de una tendencia continental iniciada con el golpe blanco dado por la derecha en Brasil contra Dilma y la instalación de Temer, con el triunfo de Pedro Pablo Kuzsinsky en Perú y de Mauricio Macri en Argentina, una corriente de retorno al neoliberalismo económico abierto y a las políticas de recorte de los derechos y avances sociales.

Chile no es la excepción.

Es una época de cambios culturales y sociales profundos y de larga data, el esquema político chileno se desplaza lentamente hacia un esquema de tres tercios, hacia un reordenamiento tectónico de las fuerzas políticas, tanto en su relación con la ciudadanía organizada, como en las coaliciones que le darán sentido a la acción política en los años venideros.

Volverán a aparecer nítidamente las identidades y pertenencias, los proyectos y las visiones, de la derecha, del centro y de la izquierda, pero en un cuadro político caracterizado por el descrédito y la desconfianza de los ciudadanos con los partidos y la clase política.

Una derecha que adquiere fuerza mayoritaria consistente con un nuevo esquema para entender las prácticas y la comunicación política, un centro político en estado de crisis, de debilitamiento y de pérdida de convocatoria  y un campo de la izquierda en estado de dispersión, atravesado por las diferencias y las divisiones.

El sistema político ingresa en un nuevo momento político, más  complejo y marcado por el riesgo y la perspectiva de la dispersión.  Hay sectores políticos de la centro-izquierda en Chile que han jugado abiertamente a boicotear a la Nueva Mayoría, a torpedear al gobierno de Michelle Bachelet “desde adentro”.   Las fuerzas políticas y sociales de la izquierda están llamadas ahora a defender las conquistas democráticas y sociales alcanzadas durante el gobierno de Michelle Bachelet y la Nueva Mayoría y avanzar por el logro de nuevas reformas.

Las tareas estratégicas del campo de la izquierda en Chile hoy son empujar desde la institucionalidad política y desde los movimientos sociales una nueva Constitución a través de una asamblea constituyente, el término de las AFP y la configuración de un sistema de pensiones público y solidario, la extensión de la gratuidad en la educación superior y la recuperación del litio y otros recursos energéticos para el Estado.

Se hace necesario reflexionar qué sucedió, cómo  las fuerzas sociales y políticas de la izquierda enfrentarán la nueva situación política, cómo se construye la unidad política y social del pueblo, interpretando los cambios sociales y culturales en curso  y cómo se producirán nuevas convergencias para defender y promover los intereses de los trabajadores, de los ciudadanos.

El desafío estratégico del campo de izquierda será actuar responsablemente para mantener la unidad de la centroizquierda y trabajar por establecer una nueva convergencia social y política por los cambios.

A pesar de la tentación por las recriminaciones mutuas por el resultado en la elección presidencial, es la hora de reemprender la batalla por más democracia y participación ciudadana, por derechos sociales y por avanzar en beneficio de los trabajadores y del pueblo.

 

 

Segunda vuelta de la elección presidencial en Chile, domingo 17 de diciembre

Segunda Votación de la Elección Presidencial

La Segunda Votación de la Elección Presidencial se encuentra establecida en el artículo 26 de la Constitución Política de la República de Chile, en el cual se indica que en aquellos casos en los que en la elección de Presidente de la República se presentaran más de dos candidatos y ninguno de ellos obtuviera más de la mitad de los sufragios válidamente emitidos (50% + 1), se realizará una segunda votación.

 

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En esta elección deben participar los candidatos que hayan obtenido las dos más altas mayorías relativas y resultará electo el candidato que obtenga el mayor número de sufragios, es decir, el que obtenga un voto más que el otro.

Dos candidatos postulan a la primera magistratura de Chile: Sebastian Piñera, representante de la coalición de derecha y ultraderecha Chile Vamos (UDI, RN, Evopolis y PRI) y Alejandro Guillier representante de la coalición de centro-izquierda Fuerza de Mayoría (DC, PC, PS, PPD, MAS, IC, PR e independientes).

Este año, la elección se realizará el domingo 17 de diciembre.

Los ciudadanos deben tener en consideración las siguientes recomendaciones:

  • Tu local de votación y mesa serán los mismos que para el 19 de noviembre. Si tienes dudas, revisa tus datos en consulta.servel.cl.
  • Si actuaste como vocal de mesa el 19 de noviembre, deberás presentarte nuevamente el 17 de diciembre.
  • Las votaciones se realizan entre las 8:00 y las 18:00 horas.
  • Debes marcar solo una preferencia, de lo contrario tu voto será nulo. Los votos nulos y los votos en blanco no se consideran válidos.
  • Solo puedes votar con tu cédula de identidad o pasaporte chileno, los que pueden estar vencidos hasta 12 meses antes del día de la elección.
  • Si posees alguna discapacidad, puedes ser asistido por una persona de tu confianza, mayor de 18 años. Además, los electores en situación de discapacidad visual pueden optar por utilizar plantillas especiales con ranuras, y con ranuras y sistema braille.

Para la Segunda Votación de la Elección Presidencial se realizó un nuevo periodo de campaña y propaganda. En esta ocasión, la campaña se desarrolló entre el 6 y el 17 de diciembre, mientras que la propaganda y franja electoral se efectuó desde el 3 al 14 de diciembre.

Por otra parte, no se realiza un nuevo sorteo de candidaturas, por lo que ambos candidatos mantienen su número y orden en la cédula electoral, cuyos facsímiles se publicaron el martes 14 de diciembre.

El pinochetismo es como el nazismo

En Alemania, tras la derrota en la II Guerra Mundial y los históricos Juicios de Nuremberg contra la cúpula de la dirigencia nazi, el nazismo, como ideología, como doctrina y como práctica política, han quedado proscritas.

Cabe destacar que los Jucios de Nuremberg no fueron los únicos que se realizaron en Alemania en contra de los criminales de guerra nazis.  Los juicios en tribunales en contra de quienes tenían alguna responsabilidad en los graves delitos perpetrados entre 1933 y 1945, han continuado en Alemania y en otros países del mundo (como Israel y Francia) hasta el punto que recientemente, durante 2017, un ex oficial contador de un campo de concentración ha sido sentenciado, a la edad de 95 años de edad.

También en Núremberg, tribunales militares de Estados Unidos realizaron otros 12 juicios contra oficiales alemanes de alto rango. Entre los procesados se encontraban médicos destacados, miembros de los equipos móviles de matanza, miembros de la administración judicial alemana y del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, e importantes industriales alemanes.

Después de 1945, la abrumadora mayoría de juicios por crímenes de guerra procesaron a funcionarios y oficiales de rangos inferiores. Durante los primeros años de la posguerra, las cuatro potencias aliadas también realizaron juicios en sus zonas de ocupación en Alemania y Austria. Gran parte de lo primero que se supo sobre el sistema de campos de concentración proviene de las pruebas y los testimonios de testigos de esos juicios. Tanto la República Federal Alemana (Alemania Occidental) como la República Democrática Alemana (Alemania Oriental) realizaron juicios contra acusados de la época nazi en las décadas que siguieron a su creación como estados independientes.

También realizaron juicios nacionales de posguerra muchos países que fueron ocupados por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial o que colaboraron con los alemanes en la persecución de las poblaciones civiles, especialmente de judíos. Polonia, la ex Checoslovaquia, la Unión Soviética, Hungría, Rumania y Francia, entre otros, juzgaron a miles de acusados, tanto alemanes como colaboradores locales. En 1961, el juicio contra Adolf Eichmann (el principal artífice de la deportación de judíos europeos) ante un tribunal Israelí captó la atención del mundo. Sin embargo, muchos perpetradores de los crímenes de la época nazi nunca fueron juzgados ni sancionados, y simplemente retomaron sus vidas normales. La caza de criminales de guerra alemanes y del Eje aún continúa en la actualidad.

¿Qué hizo el nazismo para merecer la proscripción legal y moral en la sociedad alemana tras la II guerra mundial?

Justificó, impulsó y perpetró los peores crímenes de lesa humanidad de que se tenga memoria, sobre la base de un genocidio criminal y masivo.  Justificó, impulsó y dio fundamento al racismo, a la eliminación física de los opositores políticos y sociales al régimen hitleriano. La tortura masiva, los fusilamientos indiscriminados, las detenciones arbitrarias, el exilio de cientos de miles de ciudadanos, la persecusión sistemática por las ideas y las creencias, la instauración de un régimen de terror, fueron herramientas del control del nazismo sobre la sociedad alemana y, lo que es peor, sobre todas las naciones ocupadas por las hordas hitlerianas en Europa.

El nazismo hizo una constante apología de la violencia contra los adversarios políticos.

Trayendo la historia alemana al presente y al pasado reciente en Chile, ¿no es eso precisamente lo que ocurrió bajo la dictadura civil y militar pinochetista entre 1973 y 1990?

Guardadas las debidas proporciones de los diferentes contextos históricos, el pinochetismo como ideología política es como el nazismo.

Desde esta perspectiva, tiene sentido convocar a la clase política y al futuro Congreso Nacional a dictar una ley que declare ilegales y anticonstitucionales la apología de la dictadura pinochetista en Chile.

Fanatismo, elogio de la violencia y odio al adversario político, son las lógicas irracionales que alimentan a ambas ideologías políticas.

La memoria de los miles y miles de chilenos exiliados, asesinados, torturados, desaparecidos y violentados por la dictadura pinochetista durante 17 años, no se merece que se siga elogiando la acción criminal de las hordas pinochetistas, tal como sucedió con las hordas nazis.

Manuel Luis Rodríguez U.

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Punto de inflexión

A pocos días de la segunda vuelta presidencial, quiero compartir con mis lectores algunas reflexiones acerca de lo que puede suceder el próximo domingo 17 de diciembre.

Por varias razones, tengo la impresión que en los recientes diez días, se han producido varios hechos que marcan un punto de inflexión en el desarrollo de la campaña y de la candidatura presidencial de Alejandro Guillier.

Lo que voy a hacer aquí no es un pronóstico, es una observación crítica de las señales que resultan desde la ciudadanía y sobre todo desde la opinión pública y desde los actores políticos, siempre partiendo de la premisa de que “los votos son de los ciudadanos” y que los ciudadanos no funcionan como ovejas sino que tienen la posibilidad de escuchar a sus líderes de opinión.

El más importante, es la reciente decisión del Frente Amplio y de sus principales dirigentes, militantes y adherentes, junto a su candidata presidencial Beatriz Sánchez, de manifestar públicamente su intención de votar por Guillier, no obstante las diferencias programáticas que existen entre ese conglomerado y la Fuerza de la Mayoría.

En la histórica confrontación democrática entre derechas e izquierdas, tiene sentido la decisión electoral del Frente Amplio, porque suma adhesiones a Alejandro Guillier y el mismo tiempo porque permite abrir la perspectiva de nuevas formas de confluencia entre las distintas vertientes del progresismo y las izquierdas.

Al mismo tiempo se han ido expresando los apoyos procedentes del mundo de la Democracia Cristiana, incluyendo el notable gesto de la senadora Carolina Goic de reiterar su respaldo al candidato progresista, junto a una serie de propuestas programáticas que han sido recogidas.

Asistimos a un período final de la campaña donde mientras la candidatura presidencial de Piñera, no suma nuevos adherentes ni se expande su poder de convocatoria al voto, la candidatura presidencial de Guillier suma nuevos adherentes, muestra signos de seguir fortaleciendose en la ciudadanía indecisa y expande su capacidad de convocatoria para producir un efecto ganador el día de la votación.

Alberto Mayol, ex candidato presidencial del Frente Amplio ha declarado: “Asumo el costo con claridad. Votar este domingo 17 de diciembre por Alejandro Guillier es una necesidad. Remediar las falencias de su proyecto será un desafío, quizás una disputa. Pero eso no impide que sepamos qué está en juego”

La ANEF proclamó: ““Entendemos que (Alejandro Guillier) es el camino que permite profundizar las transformaciones que nosotros hoy día estamos demandando. Entendemos asimismo que las propuestas que hoy día el ex presidente Piñera plantea son propuestas de profundo retroceso para el país”.

La Izquierda Autónoma anuncia: “Es por eso que hemos decidido votar por Alejandro Guillier el 17 de diciembre. No seguiremos esperando cambios programáticos que no llegarán ni utilizaremos guiños de último minuto como razón aparente para decidir nuestro voto. Votaremos por Alejandro Guillier como un acto político para defender nuestro derecho a incidir en las medidas que adopte el Gobierno.”

Escribe hoy Gabriel Boric en su blog:  “Soy hombre, heterosexual, blanco, chileno y diputado. No soy yo quien sufriría las consecuencias de una derecha profundamente retardataria. Los mismos que se opusieron al divorcio, a la igualdad de los hijos nacidos fuera del matrimonio, que defendieron la dictadura y que hoy se oponen al aborto, al matrimonio igualitario, ven la inmigración como amenaza y quieren militarizar la Araucanía (como ha dicho explícitamente J.A. Kast) hoy tienen la posibilidad de volver a gobernar. Responsablemente, no puedo contribuir a ello.   Por todo lo anterior, y con la profunda convicción de que el Frente Amplio es la mejor alternativa para cambiar Chile, este domingo votaré contra Piñera, marcando mi voto por Guillier.”

El diputado Giorgio Jackson ha expresado similar voluntad y apoyo.   Los apoyos a Alejandro Guillier continúan, se extienden y abarcan nuevos sectores del cuadro político, social y ciudadano.  Entiendo y comparto el concepto de que “la suma en los resultados electorales, la masividad de expresiones del movimiento social, la extensión de reivindicaciones de amplios sectores de la sociedad civil, señalan de manera categórica que la mayoría del país demanda y espera transformaciones que mejoren la calidad de vida del pueblo y apunten a garantizar derechos sociales“, como señala un reciente editorial de El Siglo.

Esta percepción no es una ilusión óptica.

Resulta del conocimiento de las redes sociales y de la opinión pública, pero también del contacto directo con los ciudadanos y ciudadanas que concurrirán a votar el día domingo 17.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas, 13 de diciembre de 2017.

 

Los hechos son como las piedras: fríos y duros

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