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Heredera de la Asamblea de la Civilidad: Nace Unidad Social y convoca a una gran Protesta Nacional el 5 de septiembre 2019

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Tal como ocurrió en dictadura con la Asamblea de la Civilidad, la naciente Unidad Social agrupa a la más amplia y plural cantidad de organizaciones nacionales de las y losTrabajadores, profesores, trabajadores del sector público, profesionales y trabajadores de la salud, movimientos sociales, campesinos, medioambientalistas, de lucha contra los TLC, profesionales y estudiantiles en Chile.
En un punto de Prensa realizado en la Plaza de la Constitución ante el Palacio de la Moneda sus principales dirigentes y dirigentas convocaron a un gran protesta Nacional el próximo 5 de septiembre contra el neoliberalismo imperante y por los derechos del pueblo chileno.
Consideramos un paso histórico para el pueblo chileno la constitución de la Unidad Social que es la base de la Unidad social y política del pueblo chileno.

Texto completo de la convocatoria y adherentes iniciales:
A LOS MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DE CHILE
MANIFIESTO CONVOCATORIA

Un sentimiento de indignación, molestia y rabia recorre el país, al sentir que se acrecientan las injusticias las desigualdades y la impunidad y al observar que casi no hay sector de la sociedad que no esté afectado por la corrupción o por la crisis moral, que corroe a gran parte de las instituciones de la república.

Los sectores políticos promotores y defensores del neoliberalismo impusieron en dictadura y mantienen hasta hoy una constitución ilegitima y un entramado social, institucional y económico, que impiden cambios democráticos y la recuperación de los derechos fundamentales. Es evidente que la actual democracia se muestra cada vez más insuficiente y no sirve a los intereses populares.

El mundo del trabajo, pensionados, salud, educación y cultura, vivienda, territorios, agua y medio ambiente, mujeres, pueblos originarios, inmigrantes, entre otros, en el día a día vivimos las consecuencias nefastas y a veces catastróficas, de décadas de políticas neoliberales y de promover el individualismo por sobre la solidaridad y donde los dueños del poder, la clase empresarial y aquellos que los representan, solo piensan en maximizar sus ganancias no respetando y conculcando las libertades y derechos fundamentales –derechos humanos, políticos, económicos, sociales, étnicos, sexuales, culturales- de todas las y los habitantes del territorio. Todo lo anterior se ha visto acrecentado en el actual gobierno, con políticas públicas regresivas, aumento sistemático de la represión, impunidad en violación de DDHH y generando correlaciones de fuerzas conservadoras en el parlamento, destinadas a reducir aún más los pocos derechos que nos están quedando.

Los movimientos y organizaciones sociales que suscribimos este manifiesto nos proponemos cambiar este estado de cosas, no nos quedaremos en la inmovilidad y la resignación, ni seguiremos cada cual, marchando por su lado, con escasos o nulos resultados. Queremos una sociedad diferente con más libertad y democracia, con más igualdad y justicia, con más solidaridad y fraternidad. En eso estamos todas y todos de acuerdo, por lo que hemos decidido que llegó la hora de actuar al unísono.

Unidas y unidos para detener la voracidad del capital en todos los ámbitos de la sociedad, para poner freno a los abusos, a la represión y a los ataques a nuestras libertades y derechos, a la entrega de nuestras riquezas y patrimonio, más aún, cuando en el plano mundial existe una estrategia de los sectores más reaccionarios, representativos de las grandes transnacionales, con los objetivos de acabar con la democracia, retomar los caminos del totalitarismo y agudizar la salvaje depredación de los seres humanos, los territorios y el medio ambiente. Es la suerte de la humanidad y el futuro mismo de nuestro planeta los que están en juego.
A partir de esta voluntad de unidad y convergencia hemos decidido ponernos de acuerdo en un simple propósito común, que no es otro que: la defensa y recuperación de las libertades y derechos fundamentales, que son los que le hacen sentido a la mujer y al hombre sencillo de nuestro pueblo que aspiramos a una vida buena, justa y acogedora.
Porque en forma urgente Chile necesita un cambio, es que hemos tomado el acuerdo de convocar e invitar a toda la ciudadanía, a todos los que viven en esta tierra, a todas las fuerzas sociales del país a actuar y movilizarse para alcanzar este objetivo y a ser parte de una gran Jornada de Protesta Nacional, el próximo día 5 de septiembre.
Solo aunando nuestras voluntades podemos ser capaces de construir un presente y un futuro mejor, derrotando la desesperanza y la frustración, cimentando entre todas y todos las confianzas y la fuerza necesaria para conquistar los derechos que hoy se nos niegan.

OTRO CHILE ES POSIBLE
Santiago 4 de agosto de 2019
Coordinadora Nacional de Trabajadores/as NO+AFP – FECH, Federación de Estudiantes U de Chile – FEUC, Federación Estudiantes PUC – CONFECH – ANEF, Agrupación Nacional de Empleados Fiscales – CUT, Central Unitaria de Trabajadores – Colegio de Profesores – Coordinadora Feminista 8M – UKAMAU – FENAPO, Federación Nacional de Pobladores – ACES, Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios – CONES, Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios – AFDD, Agrupación Familiares de Detenidos Desaparecidos – AFEP, Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos – Coordinador de DDHH y Organizaciones Sociales – Plataforma Chile Mejor Sin/TLC – Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección de Medio Ambiente, MODATIMA – Confederación FENPRUSS – Confederación Salud Municipal, CONFUSAM – Confederación Bancaria – Coordinadora de Sindicatos del Comercio y Serv. Fin. – SINTEC – Federación Contratista Anglo American Minas – CONFEDEPRUS – EVEP Espacio Vinculante por una Nueva Educación Pública – MUMS, Movimiento de diversidad sexual – MAT Movimiento por el Agua y los Territorios – Red de Sitios de Memoria – Coordinadora Nacional de Ex Presas y Presos Políticos Salvador Allende – Mesa Social por la Salud – FENATRAFAR, Federación Nacional de Trabajadores de Farmacias – Coordinadora Nacional de Inmigrantes-Epicentro – Federación de Colegios Profesionales – Fundación Constituyente XXI – Red de Comunicadores Populares Werquen Rojo – Confederación de Trabajadores del Cobre CTC – Sindicato Nacional de Trabajadores del Líder SIL – Confederación de Trabajadores Forestales de Chile CTF – Confederación Nacional de Trabajadores Metalúrgicos CONSTRAMET – Federación Nacional de Trabajadores de Call Center, FETRACAL – Sindicato Nacional Interempresas de Trabajadores de Agencias de Aduanas de Chile – Consejo Nacional de Trabajadores de la Educación – Secretaria Nacional de la Salud Pública – Secretaria Ramal del Comercio – Confederación de Gente del Mar CONGEMAR – Sindicato Profesionales y Técnicos Aguas Andinas – Federación Nacional Manipuladoras de Alimentos FENAPA – Confederación Nacional de Trabajadores Públicos y Privados CGTPP – Confederación Nacional Unitaria Transporte y Afines, CONUTT – Confederación de Trabajadores de la Minería y Servicios Integrales CONTRACOMS – Coordinadora Chile Federación Sindical Mundial – Sindicato Interempresa de la Gran Minería y Ramas Anexas SITECO – Federación de Asociaciones de Funcionarios Universidad de Chile FENAFUCH – Fundación Emerge – Fundación Saberes Colectivos – Federación Nacional de Asociaciones de Salud Pública FEDASAP – Sindicato Starbucks Chile.

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“Es una falacia lo de las disputas generacionales”. Guillermo Teillier sobre la semana política reciente

Presidente del PC se refirió a declaraciones de Jadue, Camila y Karol. Indicó que en su partido no hay “fisuras” sino “unidad para la acción”. Habló de los desafíos de transformaciones.

Hugo Guzmán. Periodista. 26/07/2019En entrevista con ElSiglo.cl, el presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier, salió al paso a situaciones comunicacionales que se vivieron en la últimas semanas y que involucraron a dirigentas y dirigentes de su colectividad, enfatizando que “es una falacia lo de las disputas generacionales”, que “en lo grueso y en lo de fondo el Partido ha hecho suya” la declaración sobre Venezuela, y estableciendo que “nuestros debates no pueden ser por medios de prensa”, aunque precisó que “el Partido Comunista está en permanente discusión” sobre transformaciones en el país.

Comentó las declaraciones del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, sobre Michelle Bachelet, de la diputada Camila Vallejo sobre el informe de la Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre Venezuela, y de la legisladora Karol Cariola sobre desafíos que tiene la organización. Reconoció que pudo generar ruido y debate tantas declaraciones en los últimos días, pero lo atribuyó a posturas anticomunistas y estrategias editoriales, precisando que, finalmente, la colectividad es “un partido que actúa unido, comprometido, coordinado”.

Quisiera partir con algunas cuestiones puntuales. ¿Qué le pareció el episodio de Daniel Jadue y la crítica que hizo a Michelle Bachelet?

Daniel hizo una aseveración por extensión y se equivocó. Ella no había apoyado el golpe contra (Hugo) Chávez. Por eso la llamó, le pidió excusas. Eso me parece bien, seguramente hablaron. No veo que haya que ir más allá en este asunto.

¿Se le dio una instrucción o se le pidió desde el Partido Comunista que pidiera excusas?

Hablé con él por teléfono y le hice ver que había una equivocación en su entrevista. El entendió y me dijo que haría algo al respecto. Me sorprendió gratamente que pidiera disculpas personalmente a la ex presidenta, yo no le pedí eso.

Se armó un debate sobre si esto ayuda o no a la candidatura presidencial de Daniel Jadue.

El PC aún no ha definido quien será su candidato o candidata presidencial. Jadue está bien posicionado en las encuestas y espero siga así. En todo caso, reconocer un error es un mérito.

¿Y las declaraciones de Camila Vallejo sobre el informe de Michelle Bachelet? Dijo que era “lapidario”.

Lo de lapidario me parece algo extremo. Es que para nosotros el tema de los derechos humanos es muy sensible y el informe plantea que hay casos de atropellos que el propio gobierno venezolano dice que se están investigando y que hay responsables sometidos a juicio. Lo importante es que hay una declaración del Partido Comunista con nuestra posición. Condenamos los atropellos a los derechos humanos, pero también tenemos señalamientos al informe. No han terminado las amenazas de golpe de Estado, ni la intervención militar extranjera, la coerción económica norteamericana se hace cada día más ominosa. Los entusiastas partidarios de (Juan) Guaidó en Chile deben dejar su cinismo de lado y explicar claramente su posición, porque Guaidó es golpista y partidario de la intervención norteamericana.

Pero hubo otras declaraciones, aparecieron posturas diferenciadas en torno de Venezuela.

La declaración ha hecho su camino, los matices que se han expresado se refieren a los énfasis, pero en lo grueso y en lo de fondo el Partido la ha hecho suya. La conclusión respecto de este tema es que hay que poner la mirada en la necesidad de una salida dialogada, pacífica, con levantamiento de restricciones económicas, que garantice el respeto a los derechos humanos. Si hay golpe o intervención, la situación de los derechos humanos sería gravísima y los responsables serían los que alientan el golpe.

Se afirmó que algunas declaraciones por la prensa son desafíos a la dirección del partido.

La dirección del partido es el Comité Central. Sería como un auto desafío.

Karol Cariola habló de que se necesitan transformaciones, renovación, habló de cambios en la dirección, de nuevas formas en el PC.

El término “renovación” en sí mismo no tiene nada de perverso. El problema es que se asocia a otros momentos de la historia política chilena, en los años 90 en que la renovación significó un viraje de partidos de izquierda que asumieron posiciones socialdemócratas. El PC optó por mantener su ideología y principios acorde a la realidad nacional, a su raigambre obrera y trabajadora y a su acervo cultural que le han dado una impronta singular desde el mismo día de su fundación, enriquecida por su larga y multifacética experiencia de lucha. Ahora bien, el Partido Comunista está en permanente discusión y ha dado cuenta de capacidad política para enfrentar una realidad que es cambiante. Pero en nuestros días, hay un debate pendiente, porque aunque se ha avanzado y ganado en experiencia, necesita ser más conclusivo. Se trata de la necesidad de construir un nuevo proyecto de desarrollo para Chile. Ni el actual sistema económico, ni la Constitución que nos rige hoy hacen posible un desarrollo más democrático e igualitario de nuestra sociedad. Además, hay muchos cambios que han ocurrido en el mundo y nuestro país que debemos abordar. Es el objetivo que hace falta para trazar el rumbo de nuestro quehacer en los próximos años. Si para este debate se necesita perfeccionar las formas del mismo, garantizar la participación de todo el colectivo, promover cuadros y dirigentes, creo que para eso hay una amplia disposición. Lo que no podemos olvidar es que nuestro debate sobre contenidos no puede ser internista, debe estar firmemente asentado en el intercambio con nuestro pueblo, especialmente con los trabajadores. Pero propuestas de cambios de cuadros o dirigentes, siendo legítimas, se deben hacer en los organismos pertinentes, de acuerdo a nuestras normas.

También en estos días se instaló que hay una disputa generacional, que las diferencias son generacionales.

Me parece que nadie en el Partido ha hablado de una disputa generacional. Es una falacia lo de las disputas generacionales. Hay diferencias naturales entre generaciones. Pero las políticas, las ideas, las tácticas, son construidas y desarrolladas por todas y todos los comunistas, independiente de la generación, de la edad. Tenemos una Bancada de diputadas y diputados de distintas generaciones. Nuestra dirección tiene jóvenes y adultos. Hay unas Juventudes Comunistas que lucha codo a codo con el Partido y participa de sus discusiones. Si existieran esas peleas que dicen, no sobreviviríamos. Además, imagínese la cantidad de generaciones que conviven en nuestras filas.

¿No será que hay poca costumbre de que estén hablando varias y varios dirigentes y parlamentarios a la vez y se vean distintas vocerías?

Puede ser. Pero también hay anticomunismo y hay estrategias editoriales en alguna prensa. Nosotros, como una virtud, no como un defecto, intentamos entregar nuestra voz de manera cohesionada, clara, precisa. No tiene que ver con libertades más o libertades menos. Ha quedado demostrado que hay libertad para hablar. Pero como partido tenemos el principio de la unidad para la acción, de la claridad ante el pueblo, y nuestros debates no pueden ser por medios de prensa que nos distorsionan, nos tratan de enlodar o pegarnos mediáticamente.

¿Está ordenado el PC?

No sé si es la mejor forma de preguntarlo. Tenemos un programa, una línea política, un propósito. Tenemos propuestas ante los desafíos del país. Tenemos una meta electoral, una importante incidencia social, estamos en un acuerdo unitario para concejales y lo queremos para alcaldes y gobernadores. Tenemos direcciones colectivas elegidas democráticamente. Tenemos nuestras instancias de debate y coordinación. No digo que somos perfectos, pero las diferencias se discuten hasta hacer síntesis y no hay fisuras. Por ello actuamos como un partido que actúa unido, comprometido, coordinado.

Salmoneras tramposas en áreas protegidas – Peter Hartmann – Opinión

Por Peter Hartmann, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida.

Volvamos un rato al tema salmonero que ha estado bastante entretenido con sus basuras, trampas, ocupación de áreas protegidas y hasta matanza de lobos marinos.

Ya llevamos meses con los líos de Nova Austral empresa noruego-multinacional  que se pretende instalar en la Reserva de la Biósfera de Cabo de Hornos. La última novedad es que están recurriendo a Recurso de Protección como si fueran unos santos. En todo esto pasó desapercibido que esta empresa está instalada en el Parque Nacional Alberto de Agostini, lugar en que legalmente no pueden estar. Hace años ya, en el 2013, la Contraloría General de la República dejo en claro que en los parques nacionales NO podía haber concesiones salmoneras. 

Ese dictamen evidentemente le fue enviado, al menos, a la Subsecretaria y Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, a la Subsecretaria de Fuerzas Armadas (quienes otorgan las concesiones marinas) y a Conaf (administradora de este Bien Público destinado a la protección de la naturaleza). ¡Sin embargo, siguen ahí! Y ahí hasta se dan el gusto de estar anaeróbicos (según informe de Sernapesca), o sea que por falta de oxígeno no puede haber vida.  La salmonera en el parque fue denunciada en  el Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas, IMPAC 4 (2017) en La Serena y por nosotros al Contralor el año pasado. Pero sigue ahí, y dicen que están por relocalizarse al frente, nada menos que al Parque Nacional Kawéskar, que en su parte marina quedo como Reserva Nacional. Otro tema polémico. Evidentemente los gobiernos están trabajando para las salmoneras y no para la protección del patrimonio. De hecho, recibimos la semana pasada respuesta de la Contraloría a una presentación hecha hace dos años. La explicación a esa demora es que Sernapesca le retruco a la Contraloría, la cual finalmente desecho esos argumentos (dilatorios). La cuestión es que en esa y en todas las acciones administrativas la estrategia de la institucionalidad ha sido cuidarle los intereses a la industria y hacer tiempo (dos años no dejan de serlo), mientras estas siguen haciendo de las suyas.

Mientras las salmoneras en un parque nacional aparentemente importaban a nadie,  la opinión pública fue sacudida con la intención de esta misma empresa, que por lo demás se las da de verde, de instalarse o relocalizarse más al sur, al Beagle, en lo que se encontraron con la resistencia de los lugareños, haciendo pasar un chasco a los reyes noruegos. El próximo escandalo fue que se descubrió hace poco que esta empresa tenía doble registro de mortalidades y hacía como si fuesen la última maravilla de la industria. O sea, además son tramposos. Habría que preguntarse también, que hacen o como hacen desaparecer su mortalidad no declarada (seguro eso da para otro escándalo). Y para remate se consiguieron que el WWF les diera certificación ambiental.  ¡Tan buenitos, santos y ecológicos ellos (y tan fácilmente que se le entrega certificación a unos frescos)!

Alguien se preguntará como pueden ser rentables las  salmoneras en Magallanes, tan lejos, lo que les sube considerablemente los costos. Vale recordar que transportan sus smolts,  cosecha y mortalidad (en teoría al menos)en wellboat a la Región de los Lagos, eso es más de 2 mil kilómetros y en el camino van dejando rastros: los salmones enfermos con RSS que aparecen en Tortel, la marea roja y muerte de ballenas, de alguna parte salen. Bueno, son rentables, porque hacen trampa y no se hacen cargo de sus externalidades, la institucionalidad les guarda las espaldas, usan bienes públicos en forma gratuita y porque tienen subsidios estatales (94.500 millones). De hecho ahí están exentos de impuestos y de pago en aduanas. 

Finalmente, la semana pasada, la Corte Suprema ordenó retirar las concesiones acuícolas en el Espacio Costero Marino Protegido de Pueblos Originarios correspondiente al pueblo Kawéskar, o sea en el parque y reserva del mismo nombre. Ahí donde ya hay cinco salmoneras y se pretende ir Nova Austral. Lo increíble de esto es que hubo que llegar (por una abogada de FIMA) hasta la suprema corte en algo que venía siendo discutido desde hace años y debió ser resuelto por la institucionalidad.

Todo esto no pasa solo en Magallanes, última región en ser invadida por las salmoneras. En Aisén también están instaladas con sus externalidades en áreas protegidas como el Santuario de la Naturaleza de Quitralco, la Reserva Nacional Las Guaitecas  y en el borde de los parques nacionales Laguna San Rafael, Isla Magdalena y Queulat. También en el Área Costera Marina Protegida de Múltiples Usos de Pitipalena-Añihué. Y también hay controversia sobre los derechos de los pueblos originarios, que sistemáticamente han sido ignorados. ¿Y alguien cree que no hacen trampa y reciben subsidios y la autoridad les guarda las espaldas?

Fuente: Aquí Aysen.

Un grupo de militantes del PDC de la comuna de Maipú renuncian a ese partido

Un conjunto de destacados cuadros dirigentes y militantes de la Democracia Cristiana han anunciado hoy, con motivo de una nueva conmemoración de la nacionalización del cobre, su decisión de renunciar al Partido Demócrata Cristiano (PDC), señalando que se proponen caminar ahora junto a la Izquierda Ciudadana para “contribuir a la construcción de la Casa Común de los Progresistas”.

Las renuncias involucran a los cuadros clave del PDC en la comuna de Maipú, e incluyen por ejemplo a su Concejal Abraham Donoso; al ex presidente partidario en el Distrito Nº 8, Rodrigo Velásquez; y a Freddy Campusano, ex CORE de la zona y quien fue el abanderado de la Nueva Mayoría en la disputa por la Alcaldía de Maipú en las pasadas elecciones de octubre de 2016.

Maipú es una de las comunas con mayor densidad poblacional y electoral de todo el país. De hecho, en este sentido es la comuna determinante del Distrito Nº 8, el más grande de Chile y el único en que la Democracia Cristiana logró elegir un diputado en la capital del país en las elecciones parlamentarias de noviembre de 2017. También es la localidad más determinante, en ese sentido electoral, en la Circunscripción Santiago Poniente, territorio en que los senadores deben renovarse en la próxima elección parlamentaria de 2021.

La actual alcaldesa de Maipú es Cathy Barriga, cuya candidatura fue presentada por la UDI y es una de las figuras más mediáticas de la derecha. Desde las primeras elecciones municipales, celebradas en 1992, la Democracia Cristiana había estado a cargo del sillón edilicio por un total de 20 años (con un breve período de la derecha entre 2000 y 2004). La próxima batalla por el municipio será ardua y, sin duda, tendrá carácter emblemático.

Así las cosas, la situación que ahora se presenta en la Democracia Cristiana puede tener enormes efectos políticos. Según se informó, las renuncias se cursaron en diferentes momentos a lo largo del último año, pero ahora se ha decidido hacer pública una definición política común.

Fuente: Crónica Digital.

Para contribuir a la unidad social y política de la ciudadanía y el pueblo – Militantes del PDC de Maipú renuncian a su militancia

PARA CONTRIBUIR A LA UNIDAD SOCIAL Y POLÍTICA DE LA CIUDADANÍA Y EL PUEBLO

Hoy, 11 de julio de 2019, es el Día de la Dignidad Nacional: se conmemoran 48 años desde que el Presidente Salvador Allende logró la nacionalización del cobre, consolidando así un proceso iniciado durante el Gobierno de Eduardo Frei y que contó con el firme respaldo de Radomiro Tomic. Desde este lugar de la memoria histórica, compartimos ahora nuestra reflexión sobre la hora presente de Chile y los desafíos del futuro.

Ingresamos al Partido Demócrata Cristiano como resultado de una convicción política y ética: pensamos que constituía una herramienta política que, fundada en el humanismo cristiano, se proponía realizar cambios estructurales en Chile, con la perspectiva histórica de construir una sociedad comunitaria, basada en la participación directa de la ciudadanía y las comunidades, en un Estado de derechos sociales y una cultura de la solidaridad.
Para ello, asumía como desafío fundamental lo que Radomiro Tomic denominó la ‘unidad social y política del pueblo’: una amplia convergencia del centro, la centro-izquierda y la izquierda para levantar la base de apoyo necesaria para la superación del poder del capital y el despotismo de los poderosos.

Con pesar, constatamos que la Democracia Cristiana ha devenido en una fuerza política contrapuesta con la perspectiva señalada: ha hecho del pragmatismo errático y vaciado de horizonte transformador la norma esencial de su práctica política y social, ha confundido ‘centro político’ con conservadurismo y ‘moderación’ como una mera forma de justificar la adopción de los dogmas liberales en la política y la economía. Se ha reemplazado el humanismo cristiano por el fetichismo del mercado.
Ha renunciado a trabajar por la unidad social y política del pueblo y la ciudadanía, creando entonces condiciones para la perpetuación de la derecha en La Moneda y, sobre todo, para la perpetuación de su hegemonía en la sociedad chilena.

Así, hemos visto la conducta de la mesa directiva nacional de la Democracia Cristiana y su bancada de diputados, que vienen respaldado la abrumadora mayoría de las iniciativas legislativas del Gobierno de derecha, incluso en ámbitos que se contraponen en forma más que evidente con los principios que la Democracia Cristiana dice defender, como fue en los recientes casos de las iniciativas legislativas en materia tributaria y previsional.

Se tiene el descaro de justificarse diciendo que es propio de una conducta democrática y republicana el diálogo y la búsqueda de acuerdos. Hay que decirlo con toda claridad: una conducta de oposición social y ciudadana es democrática y republicana.

La histórica comuna de Maipú cuenta con una comunidad que, desde aquellos tiempos de los albores del proyecto de la Revolución en Libertad, mayoritariamente se identifica con ideas progresistas, con el centro y la izquierda, y que ha entregado una y otra vez su confianza a la Democracia Cristiana para conducir su corporación edilicia. Sin embargo, hoy la derecha neoliberal está instalada en la Alcaldía.
Todas y todos los demócratas progresistas de la comuna debieran encontrarse trabajando con unidad por la construcción de un programa de desarrollo local, levantado en forma democrática desde las comunidades, para desplazar a la derecha de la conducción edilicia y poner el gobierno municipal al servicio del interés público y ciudadano.

Si la derecha logra perpetuarse en el poder en La Moneda y en la Municipalidad, será sólo por la falta de unidad de las y los demócratas progresistas y la ausencia de una propuesta programática que exprese los intereses de la ciudadanía.

Es la hora que todos los actores del centro, la centro-izquierda y la izquierda de Maipú tomen posición y asuman sus responsabilidades frente a la comunidad y frente a nuestra historia común.

Frente a estas circunstancias, nos parece importante comunicar responsablemente lo siguiente:
-Hemos renunciado formalmente, todas y todos los firmantes del presente documento, al Partido Demócrata Cristiano.

Hemos renunciado por las convicciones políticas y éticas que nos inspiran desde siempre: la opción por el humanismo cristiano, por la realización de cambios estructurales en Chile, por la perspectiva de una sociedad comunitaria, por la unidad social y política del pueblo.

-Hemos renunciado, además, para trabajar con modestia y generosidad por la unidad de todas y todos los demócratas progresistas en Chile y en Maipú.

Para ello, proponemos desarrollar primarias en todos los rincones de nuestra patria: que la soberanía ciudadana resuelva, que nunca más se impongan los acuerdos entre cuatro paredes o al interior de cocinas, colocando un foso de separación con una ciudadanía cada vez más escéptica y alejada de sus supuestos representantes.

Nos ponemos a disposición de trabajar desde las bases y con las comunidades por materializar la unidad más amplia de los demócratas progresistas, expresando nuestra voluntad inmediata y sin condiciones de abrir paso a la celebración comunal de primarias ciudadanas.

-Hemos renunciado, asimismo, con la convicción que las ideas progresistas y de avanzada que inspiraron ayer a la Democracia Cristiana se encuentran hoy mejor expresadas en una fuerza como la Izquierda Ciudadana, con la que hemos decidido caminar desde ahora, con la certeza de que la decisión política que hemos adoptado se funda en convicciones y no en pequeños cálculos pragmáticos. En este sentido, esperamos desde este lugar contribuir a la construcción de la Casa Común de los Progresistas de Chile.

Porque hemos sido y siempre seremos hombres y mujeres que optamos por el cambio profundo y estructural de la sociedad, a partir de una inspiración humanista y cristiana.

Porque hemos sido y siempre seremos hombres y mujeres progresistas, que optamos por la unidad para la construcción de un Maipú con sentido y un Nuevo Chile.

Suscriben la presente declaración:

Abraham Donoso

Concejal de Maipú por segundo período.

Ex Delegado a la Junta Nacional.

Ex Presidente Provincial y Comunal de la JDC.

Freddy Campusano

Ex Candidato a Alcalde de Maipú por la Nueva Mayoría.

Ex Consejero Regional Metropolitano

Ex Presidente Comunal del PDC.

Rodrigo Velásquez

Ex Presidente Distrital del PDC (Distrito Nº 8)

Ex Presidente Provincial y Comunal del PDC.

Teresa Campusano

Ex Presidenta Comunal de la JDC.

Marisol Contreras

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Laura Pizarro

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Juan Pablo Araya

Ex Delegado a la Junta Nacional.

Ex Candidato a Concejal de Maipú.

Eduardo Muñoz

Ex Secretario Comunal del PDC.

Ex Presidente Provincial y Comunal de la JDC.

Andrés Garrido

Ex Delegado a la Junta Nacional de la JDC.

Irma Morales

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Santiago, 11 de julio de 2019. En el Día de la Dignidad Nacional.

 

Maduro en la encrucijada – Juan Pablo Cárdenas – Opinión

 

Por Juan Pablo Cárdenas S

Todos los procesos de cambio van a encontrar siempre duros detractores. Es cuestión de revisar la historia universal, y muy especialmente la de nuestro Continente, para comprobar todo lo ocurrido durante la gesta, por ejemplo, de los héroes y libertadores de América, hasta la de un Salvador Allende y otros genuinos mandatarios propuestos a luchar por la dignidad de sus pueblos.

Nicolás Maduro no podía esperar otra actitud del gobierno de Estados Unidos y de las grandes empresas y consorcios que han colonizado nuestra región, especialmente en el país que tiene las mayores reservas petroleras del Planeta y está tan cerca de la codicia norteamericana y su enorme poder militar y comunicacional. Toda una maquinaria de guerra para desestabilizar y derrocar regímenes e invadir toda suerte de países para apoderarse de sus riquezas y destino político.

Todos los que se proponen concitar el apoyo y el fervor popular para cambiar la historia de sus naciones incurren, desde luego, en errores de distinta naturaleza y casi inevitablemente llegan a ejecutar acciones que dañan la integridad y los derechos de sus opositores y disidentes. Pero también es razonable asumir que siempre estos procesos van a despertar la ira y las conspiraciones criminales de los que necesariamente deben ser afectados en sus intereses; de los que se organizan para atentar contra la infraestructura y las fuentes de la producción del país; de los que rápidamente se ponen a disposición del imperialismo y aquellos poderes contrarios a que haya pueblos dispuestos a torcerle el rumbo a las inequidades flagrantes y consagradas. Situación que vivía Venezuela con sus enormes riquezas en manos de unos pocos y de las llamadas empresas transnacionales.

Lo que no puede pretender Maduro es que sus transformaciones sean asentidas por el Imperio y el orden internacional que ha consagrado las ideas neoliberales y toleran la democracia y la soberanía popular solo hasta que ven la necesidad de promover dictadores y tiranos que salven o restauren el sistema económico social que los favorece. Libia, Irak, Palestina, Cuba, Irán y otros numerosos ejemplos sirven para explicarse cómo las naciones más poderosas acostumbran a borrar con el codo lo escrito con la mano, tanto en la Revolución Francesa, la Emancipación Americana y otros grandes acontecimientos libertarios.

Los chilenos sufrimos en carne propia la furia del Departamento de Estado, del Pentágono, de la CIA y tantas otras entidades para consumar en 1973 el derrocamiento y magnicidio de nuestro régimen democrático. Para lo cual decidieron financiar y alentar a los militares traidores, a los partidos reaccionarios y, como siempre, reducir o seducir a los llamados centroizquierdistas que, con el tiempo devienen invariablemente en centroderechistas, como tan bien lo expresa ahora nuestra escena política. Fue así como, una vez acometido el asalto a La Moneda, tomaron posesión de nuestros yacimientos, empresas públicas, medios de comunicación, universidades y tantas otras entidades. Además de asesorar por largo tiempo a Pinochet para organizar campos de concentración, tortura y exterminio, e impregnar enseguida de autoritarismo y leyes terroristas toda nuestra institucionalidad. En el acompañamiento, también, de crímenes que se cometieron en territorio norteamericano, Argentina, Italia y otros países.

Lo que nadie puede negar es que Hugo Chávez y su revolución bolivariana llegaron al poder después de la corrupción de su clase política, los partidos y sus gobiernos. Ganando sucesivas elecciones y consolidando un sistema electoral, después, que fuera calificado por el ex presidente Carter como uno de los más probos y transparentes del mundo, junto con su proceso constituyente y su nueva Carta Fundamental. Porque no se puede ignorar, tampoco, la raigambre que mantienen las ideas chavistas en el pueblo venezolano, su enorme capacidad de movilización enfrente de la dispersión y las contradicciones que manifiestan sus opositores, a los cuales el Gobierno de Maduro les reconociera un triunfo en los comicios legislativos para llegar a instalar al propio Guaidó como presidente del Parlamento.

Difícil sería explicar lo anterior bajo un régimen verdaderamente dictatorial, como se lo acusa, al tiempo que explicarse el severo bloqueo impuesto por Trump a la economía venezolana, en la que no ha trepidado en confiscar depósitos de este país en el extranjero y apropiarse de sus refinarías sin consentimiento alguno del derecho internacional. Junto con ejercer toda suerte de amenazas y alentar la postura fratricida de Colombia, Brasil, Perú y Chile, entre otros, en contra de Venezuela. De gobernantes que son, por supuesto, discípulos de los regímenes militares alentados en la década de los sesenta y setenta en América Latina. Cuyo caso más vergonzoso es el de Sebastián Piñera que hasta llegara a Londres para solidarizar con Pinochet y salvarlo de un juicio internacional. Para luego garantizarle de por vida su impunidad.

Posiblemente sea un error el de Maduro pretender concitar apoyo mundial a su gobierno después de lo sucedido en Chile y tantos otros países. Que haya tenido la ilusión de que un informe de la señora Bachelet pudiera resultar ecuánime, por más abrazos y besos con ésta en el pasado. Solo tendría que haber preguntado cómo llegó la expresidenta chilena a ese alto cargo en las Naciones Unidas, después de sus horribles bemoles en materia de probidad gubernamental, tráfico de influencias y crímenes cometidos contra los mapuches bajo sus gobiernos, cuanto de la mano de su socialista subsecretario de Interior y su operación Huracán. Porque ella podría haber aspirado a una serie de otros cargos internacionales para prolongar su carrera política y peculio, pero jamás a uno que tuviera que ver con los Derechos Humanos, cuando por dos períodos gobernó una de las naciones más desiguales del mundo, sin que haya alterado lo más mínimo nuestra distribución del ingreso y la dependencia extranjera.

De allí que Maduro esté ahora tan complicado y ante una real crisis, luego de la férrea oposición extranjera a sus propósitos, la caída del ingreso petrolero y las enormes demandas económico sociales que abrió su proceso. A lo que hay que sumar el desabastecimiento alentado por la industria y el comercio, tal como lo conocimos en Chile. De todas maneras, debiera renunciar a la bendición de Estados Unidos y de los mismos países que en su momento traicionaron el sueño de la patria común de Bolívar. Preferible sería conformarse con el apoyo de China, Rusia, Turquía y otras poderosas naciones que todavía tendrán que comprobar si su adhesión es sincera y no interesada. Para ocupar, justamente, el espacio que dominaba Estados Unidos.

Debiera también valorar y cuidar mucho Nicolás Maduro la fidelidad de sus Fuerzas Armadas, las que desde hace largos años marcan diferencia con las de otras naciones del continente en materia de formación profesional, composición social y vocación democrática. Proponerse, más bien, ganar amigos en las expresiones realmente progresistas y de izquierda del mundo, despreciando los vaivenes y fragilidad ideológica de toda esa suerte de oportunistas que en el pasado hacían gárgaras de antiimperialismo y ahora se los ve debajo de la mesa del gobierno de Chile, por ejemplo, para recibir sus migajas o agenciarse algunos cargos menores o fugaces como el que se le otorgó al primer Canciller de Piñera por traicionar sus ideas o “pecados” de juventud.

No le vaya a pasar lo mismo a Maduro de lo ocurrido con la Unidad Popular, varios de cuyos dirigentes ya estaban escondidos al momento del 11 de Septiembre, mientras Allende combatía y moría en La Moneda. Los mismos políticos que después terminaron renegando de todo su pasado a la primera invitación de Washington y que, ahora, se instalan a la vanguardia intelectual en la guerra contra Venezuela, bien premunidos de recursos e impudicia.

Evidentemente, hay que sacar lecciones de la historia y no rendirse a la campaña de desinformación alentada por los medios de comunicación estadounidenses y sus sucursales en nuestra televisión, diarios, radios y redes de internet. El Gobierno de Maduro ha cometido graves errores, si se quiere, pero el peor podría ser la búsqueda de reconocimiento de los que son y serán enemigos de todo cambio y objetivos de justicia. Y que ante el fracaso experimentado en Cúcuta, por ejemplo, ahora alientan mesas de diálogo e intermediación internacional.

La ética debe acompañar siempre los cambios. “La revolución es moral o no es revolución”, escribió Peguy, pero ello no debe llevar a los reformadores a tolerar las acciones criminales de los detractores, el sabotaje y la mentira organizada. Nos parece muy encomiable, sin embargo, que los que mataron a un opositor y conspirador encarcelado sean ejemplarmente juzgados, como ya lo han decidido el Mandatario Venezolano y su Ejército. Ojalá que ello hubiera ocurrido alguna vez bajo las dictaduras militares del Cono Sur o, incluso, bajo los gobiernos pretendidamente democráticos que les siguieron.

Por cierto que no es grato ver a cientos de miles de venezolanos emigrar hacia otros países, muchos de los cuales luego han comprobado su enorme error y desazón. En todo caso, estos movimientos parecen ser inevitables y reiterados, de lo cual sabemos también nosotros los chilenos cuando llegamos a tener más de un millón de compatriotas en el exterior dentro de una población que entonces no superaba los 12 millones de habitantes. Es decir, tres o cuatro veces menos que la venezolana actual. Cuando todavía hoy son más los chilenos en el extranjero que todos los inmigrantes avecindados en nuestro territorio en estos últimos años.

Sería muy triste para todo nuestro continente el fracaso del proceso político venezolano. El gobierno de ese país cuenta con una de las geografías más ricas de América, con un respaldo popular contundente y que nadie puede ignorar, además de la fidelidad profesada por los militares bolivarianos. Por el contrario, su enemigo principal, el presidente Trump, cada día está más desacreditado en el mundo, así como crecen los estadounidenses renuentes a seguirlo en sus disparatados caprichos y despropósitos. Ni qué decir los jefes de estado títeres de la Casa Blanca, como el de nuestro país, con una penosísima adhesión popular, a causa de haber traicionado una vez más las aspiraciones de los chilenos, rendido a los intereses foráneos y cediendo toda nuestra soberanía al Imperio. Lo que se revelara en su infeliz encuentro con el mandatario norteamericano cuando quiso anexar nuestra estrella patria a las de la unión estadounidense. Lo que sonrojó incluso a su huésped.

 

Crisis, derechos humanos y las salidas a la crisis en Venezuela – Opinión

La Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha emanado su informe sobre la situación de los DDHH en Venezuela. Su lectura arroja una honda preocupación a la comunidad de los derechos humanos.

Venezuela es escenario hoy de un intenso conflicto social y político interno, y de una también intensa campaña política, ideológica, económica y mediatica del imperio estadounidense, de las derechas latinoamericanas y del gobierno de Donald Trump por desestabilizar al gobierno bolivariano.

El contexto de una intensa lucha social, de un intenso conflicto político, comunicacional, económico y social en Venezuela, sin embargo, no justifica ni permite aceptar que se cometan graves violaciones a los DDHH de los ciudadanos por sus preferencias políticas e ideológicas.

En ese contexto, en Venezuela están ocurriendo una serie de violaciones a los Derechos Humanos, que alteran la convivencia y ponen en entredicho a las instituciones venezolanas para dar respuesta a las necesidades y urgencias de millones de ciudadanos. La sola cifra de más de 4 millones de ciudadanos venezolanos migrantes, que han salido de su país para intentar buscar refugio y acogida en otros países de la región, constituye una interpelación para los gobiernos y para la conciencia humanitaria de los ciudadanos del continente.

Las salidas posibles a la crisis.

Los primeros responsables de la solución a los factores que influyen en la crisis humanitaria y socio-política de Venezuela son los propios venezolanos, con todo el apoyo posible de la comunidad internacional. Ninguna ingerencia política o político-militar exterior vendrá a traer solución -la fuerza militar nunca ha sido solución- a un conflicto que tiene su raíz profunda en el desarrollo de un esfuerzo por construir un modelo de socialismo con características propias de la realidad de ese país.

Las intervenciones militares de EEUU en Irak, Libia y Afganistán, han sido impulsadas como supuestas “soluciones” de liberación pero en realidad orientadas a la captura de las fuentes de petróleo, han significado años y decenios de desangramiento y la persistencia de dramáticas guerras interminables.

Es posible y necesario buscar una salida política a la crisis en Venezuela, la solución a la crisis política tiene que ser una solución política.

En segundo lugar, cabe valorar y respaldar el diálogo entre todos los sectores políticos venezolanos, como el que ha tenido lugar en Oslo, Noruega, abriendo una vía posible de apertura hacia la búsqueda de caminos de solución el conflicto. La comunidad internacional y en particular los Estados latinoamericanos tienen la responsabilidad de contribuir a fortalecer el diálogo político, el reconocimiento objetivo del principio de la autodeterminación y de la no ingerencia en los asuntos internos de un país, de manera que todos los actores políticos de ese país, tengan espacio para expresar sus demandas y aspiraciones y que dicho diálogo conduzca a soluciones efectivas y se reduzca el sufrimiento de los ciudadanos venezolanos.

Creemos además, que se necesita establecer una fuerte critica a las medidas coercitivas que han contribuido a agravar la crisis interna en Venezuela.

En tercer lugar, se debe descartar y de rechazar toda forma de injerencia externa en los asuntos internos de Venezuela.

Consideramos que es necesario establecer una clara y tajante condena a todas las formas de violaciones a los Derechos Humanos que se están perpetrando en Venezuela, y la responsabilidad principal que le cabe al Gobierno venezolano, órgano principal del Estado bolivariano.

Lo que no dice el informe de Naciones Unidas.

El informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas sobre DDHH sin embargo, guarda silencio y creemos que no ha ponderado suficientemente algunos hechos que han sido objeto de una alta preocupación de la opinión pública.

Venezuela es hoy objeto de una intensa presión internacional, política, comunicacional y económica encabezada por EEUU incluyendo tentativas abiertas y reconocidas de subvertir el orden constitucional y de provocar el derrocamiento del gobierno venezolano. Diversas autoridades del gobierno de EEUU han reconocido y amenazado públicamente que promueven un golpe de Estado en Venezuela o, en su defecto, una intervención militar extranjera en dicho país.

En junio recién pasado, el comandante del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (SouthCom), el almirante Craig Faller, hizo llegar una carta a los militares venezolanos con el propósito de estrechar los lazos entre ambos ejércitos, a pesar de las “muchas diferencias” que ahora les dividen. “Así nos comunicamos directamente con el Ejército venezolano, ya que no son todos malos, hay en sus filas profesionales que quieren hacer lo correcto, que quieren que se restaure la democracia”.

En segundo lugar, el Informe no refiere ni condena el llamado de una parte de la oposición al golpe de Estado, a la desobediencia de las fuerzas armadas y al uso de formas armadas y militares de violencia contra el gobierno. Las barricadas o guarimbas han sido algunos de los recursos permanentes de la oposición en contra de las fuerzas policiales y contra el gobierno.

Naciones Unidas no puede ignorar que lo que ha ocurrido en Venezuela en los primeros meses de 2019, fue una tentativa orquestada, organizada, planificada y deliberada de golpe de Estado, con el abierto y desembozado apoyo de un gobierno extranjero, en este caso, de los EEUU.

En tercer lugar, el Informe de la ONU nada dice respecto de la tentativa de creación de un gobierno paralelo en Venezuela, por parte de algunos sectores políticos, sociales y empresariales de la oposición. Han pretendido validar su postura mediante la creación de una figura ficticia, pero de potente impacto comunicacional,  como el llamado Presidente Encargado, que desconoce los términos de la Constitución venezolana vigente.

Cuando un poderoso grupo de la oposición política al gobierno constitucional pretende arrogarse atribuciones que se salen de la Constitución, o cuando recurren a tácticas de presión para intentar quebrar la unidad de las Fuerzas Armadas, están acudiendo a recursos extralegales y extraconstitucionales.

En cuarto lugar, el informe de Naciones Unidas desconoce o no hace referencia a las múltiples y frecuentes formas de violencia política y social perpetradas por elementos de la oposición en contra de ciudadanos venezolanos partidarios del gobierno.

Estos son los elementos principales que permiten comprender la situación de los DDHH en Venezuela.