Para contribuir a la unidad social y política de la ciudadanía y el pueblo – Militantes del PDC de Maipú renuncian a su militancia

PARA CONTRIBUIR A LA UNIDAD SOCIAL Y POLÍTICA DE LA CIUDADANÍA Y EL PUEBLO

Hoy, 11 de julio de 2019, es el Día de la Dignidad Nacional: se conmemoran 48 años desde que el Presidente Salvador Allende logró la nacionalización del cobre, consolidando así un proceso iniciado durante el Gobierno de Eduardo Frei y que contó con el firme respaldo de Radomiro Tomic. Desde este lugar de la memoria histórica, compartimos ahora nuestra reflexión sobre la hora presente de Chile y los desafíos del futuro.

Ingresamos al Partido Demócrata Cristiano como resultado de una convicción política y ética: pensamos que constituía una herramienta política que, fundada en el humanismo cristiano, se proponía realizar cambios estructurales en Chile, con la perspectiva histórica de construir una sociedad comunitaria, basada en la participación directa de la ciudadanía y las comunidades, en un Estado de derechos sociales y una cultura de la solidaridad.
Para ello, asumía como desafío fundamental lo que Radomiro Tomic denominó la ‘unidad social y política del pueblo’: una amplia convergencia del centro, la centro-izquierda y la izquierda para levantar la base de apoyo necesaria para la superación del poder del capital y el despotismo de los poderosos.

Con pesar, constatamos que la Democracia Cristiana ha devenido en una fuerza política contrapuesta con la perspectiva señalada: ha hecho del pragmatismo errático y vaciado de horizonte transformador la norma esencial de su práctica política y social, ha confundido ‘centro político’ con conservadurismo y ‘moderación’ como una mera forma de justificar la adopción de los dogmas liberales en la política y la economía. Se ha reemplazado el humanismo cristiano por el fetichismo del mercado.
Ha renunciado a trabajar por la unidad social y política del pueblo y la ciudadanía, creando entonces condiciones para la perpetuación de la derecha en La Moneda y, sobre todo, para la perpetuación de su hegemonía en la sociedad chilena.

Así, hemos visto la conducta de la mesa directiva nacional de la Democracia Cristiana y su bancada de diputados, que vienen respaldado la abrumadora mayoría de las iniciativas legislativas del Gobierno de derecha, incluso en ámbitos que se contraponen en forma más que evidente con los principios que la Democracia Cristiana dice defender, como fue en los recientes casos de las iniciativas legislativas en materia tributaria y previsional.

Se tiene el descaro de justificarse diciendo que es propio de una conducta democrática y republicana el diálogo y la búsqueda de acuerdos. Hay que decirlo con toda claridad: una conducta de oposición social y ciudadana es democrática y republicana.

La histórica comuna de Maipú cuenta con una comunidad que, desde aquellos tiempos de los albores del proyecto de la Revolución en Libertad, mayoritariamente se identifica con ideas progresistas, con el centro y la izquierda, y que ha entregado una y otra vez su confianza a la Democracia Cristiana para conducir su corporación edilicia. Sin embargo, hoy la derecha neoliberal está instalada en la Alcaldía.
Todas y todos los demócratas progresistas de la comuna debieran encontrarse trabajando con unidad por la construcción de un programa de desarrollo local, levantado en forma democrática desde las comunidades, para desplazar a la derecha de la conducción edilicia y poner el gobierno municipal al servicio del interés público y ciudadano.

Si la derecha logra perpetuarse en el poder en La Moneda y en la Municipalidad, será sólo por la falta de unidad de las y los demócratas progresistas y la ausencia de una propuesta programática que exprese los intereses de la ciudadanía.

Es la hora que todos los actores del centro, la centro-izquierda y la izquierda de Maipú tomen posición y asuman sus responsabilidades frente a la comunidad y frente a nuestra historia común.

Frente a estas circunstancias, nos parece importante comunicar responsablemente lo siguiente:
-Hemos renunciado formalmente, todas y todos los firmantes del presente documento, al Partido Demócrata Cristiano.

Hemos renunciado por las convicciones políticas y éticas que nos inspiran desde siempre: la opción por el humanismo cristiano, por la realización de cambios estructurales en Chile, por la perspectiva de una sociedad comunitaria, por la unidad social y política del pueblo.

-Hemos renunciado, además, para trabajar con modestia y generosidad por la unidad de todas y todos los demócratas progresistas en Chile y en Maipú.

Para ello, proponemos desarrollar primarias en todos los rincones de nuestra patria: que la soberanía ciudadana resuelva, que nunca más se impongan los acuerdos entre cuatro paredes o al interior de cocinas, colocando un foso de separación con una ciudadanía cada vez más escéptica y alejada de sus supuestos representantes.

Nos ponemos a disposición de trabajar desde las bases y con las comunidades por materializar la unidad más amplia de los demócratas progresistas, expresando nuestra voluntad inmediata y sin condiciones de abrir paso a la celebración comunal de primarias ciudadanas.

-Hemos renunciado, asimismo, con la convicción que las ideas progresistas y de avanzada que inspiraron ayer a la Democracia Cristiana se encuentran hoy mejor expresadas en una fuerza como la Izquierda Ciudadana, con la que hemos decidido caminar desde ahora, con la certeza de que la decisión política que hemos adoptado se funda en convicciones y no en pequeños cálculos pragmáticos. En este sentido, esperamos desde este lugar contribuir a la construcción de la Casa Común de los Progresistas de Chile.

Porque hemos sido y siempre seremos hombres y mujeres que optamos por el cambio profundo y estructural de la sociedad, a partir de una inspiración humanista y cristiana.

Porque hemos sido y siempre seremos hombres y mujeres progresistas, que optamos por la unidad para la construcción de un Maipú con sentido y un Nuevo Chile.

Suscriben la presente declaración:

Abraham Donoso

Concejal de Maipú por segundo período.

Ex Delegado a la Junta Nacional.

Ex Presidente Provincial y Comunal de la JDC.

Freddy Campusano

Ex Candidato a Alcalde de Maipú por la Nueva Mayoría.

Ex Consejero Regional Metropolitano

Ex Presidente Comunal del PDC.

Rodrigo Velásquez

Ex Presidente Distrital del PDC (Distrito Nº 8)

Ex Presidente Provincial y Comunal del PDC.

Teresa Campusano

Ex Presidenta Comunal de la JDC.

Marisol Contreras

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Laura Pizarro

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Juan Pablo Araya

Ex Delegado a la Junta Nacional.

Ex Candidato a Concejal de Maipú.

Eduardo Muñoz

Ex Secretario Comunal del PDC.

Ex Presidente Provincial y Comunal de la JDC.

Andrés Garrido

Ex Delegado a la Junta Nacional de la JDC.

Irma Morales

Militante del Comunal Maipú del PDC.

Santiago, 11 de julio de 2019. En el Día de la Dignidad Nacional.

 

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Un comentario en “Para contribuir a la unidad social y política de la ciudadanía y el pueblo – Militantes del PDC de Maipú renuncian a su militancia”

  1. buscar el camino politico en el siglo XXI, no es volver al pasado, no es volver a Cuba ni a Chavez, el mirar el desarrollo que ha tenido Chile desde 1990, que nos ubica como MEJOR PAIS LATINOAMERICANO EN DESARROLLO HUMANO y en muchos aspectos mas

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