Otoño, memoria y dignidad – Ernesto Sepúlveda Tornero – Opinión

La llegada del otoño, nos está dejando, aparte de un montón de hojas amarillas y rojas, un sabor agridulce. Recuerdos tristes como la conmemoración de la detención y alevosa muerte de Nattino, Guerrero y Parada. El llamado “caso degollados”, por haber sido de este modo que fueron asesinados los tres profesionales comunistas. Y recuerdos de esperanza, de coraje, al escuchar de nuevo al actor Roberto Parada continuar actuando en homenaje a su hijo Manuel, minutos después de enterarse de su muerte,

Con toda seguridad, habrá quienes se molesten porque vuelvan a aparecer estos nombres, también los de los hermanos Vergara Toledo, cuyo asesinato dio lugar al “Día del joven combatiente”. Pero que se entienda bien. No es el odio ni los deseos de venganza, los que animan el recuerdo, por el contrario, es el profundo amor a la patria y a nuestro pueblo, es la entrega generosa a la causa de la libertad, cuando lo que se jugaba era la vida.

Es necesaria la memoria para que la historia no se repita.

Y es que aun hoy día, existe el “negacionismo”, esa actitud de negar las violaciones a los DDHH, de negar las atrocidades e insistir en justificaciones para el sangriento golpe militar.

Nos visitó en medio de la algarabía de la ultra derecha, uno de los defensores de la dictadura de Pinochet, el señor Bolsonaro, presidente de Brasil. Homenajes varios, tortas y abrazos sonrientes . Un par de días después, de vuelta en Brasil, emite una resolución donde autoriza expresamente a las fuerzas armadas la celebración del golpe militar del año 1964. Simplemente horrendo.

Nos falta tanto para recuperar nuestra vida en comunidad, nuestro sentido de humanidad, está atravesado por nuestras ideas políticas, nuestra fe religiosa, nuestra condición social.

Vivimos cada vez mas solos, encerrados entre cuatro paredes, con vallas cada vez mas altas, y rejas hasta en la ventana del baño. La vejez y la enfermedad tratamos de ahuyentarlas escondidos en el consumo, comprando cosas que ni necesitamos, y muchas veces no podemos pagar.

Dicen que viviremos más que nuestros padres. Pero para qué. Cual es el sentido de nuestra via. Honramos con nuestra vida, a aquellos que estuvieron dispuestos a ofrendar sus vidas por una causa justa.

En tiempos en que pareciera que los problemas de la vida, se reducen al tener y al comprar. Nos dicen que seremos mas pobres que nuestros padres, cuando estemos viejos. De pronto nos sentimos engañados. Cómo es esto, si trabajamos toda la vida, pagando imposiciones, impuestos y contribuciones. Simple, la inmensa acumulación y concentración de riqueza en manos de unos pocos, es la causa de la miseria de una inmensa masa de personas.

Viejos, pobres, pero con muchos años más de vida por delante, lo que nos queda es seguir luchando, dar ejemplo a las nuevas generaciones. Menos consumir y más compartir. Menos tele y más conversación con los vecinos. Menos individualismo y más soluciones colectivas.

Dicen que después de la colusión de los pollos, de las farmacias, del papel confort, ahora viene la colusión de las empresas “de la luz”. Dicen que necesitamos comprarles un nuevo y más inteligente medidor de luz. Ellos ofrecen diez mil pesos por el medidor viejo, y tu tienes que pagarles 90 mil por el nuevo.

Bueno, que sea esta la primera de muchas decisiones que tomemos para dar ejemplo de dignidad a nuestros hijos. Resistirse al portonazo de las eléctricas será la prueba de que hay esperanzas, en un futuro mejor para nuestros hijos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s