Un triángulo sin solución – Opinión

Desde el inicio del gobierno actual, parece haberse instalado en Chile un dilema político y social, un conflicto a tres bandas, un triángulo donde cada una de sus aristas no convive ni se conecta con los demás.

Por un lado el gobierno, por otro lado, los partidos políticos y por un tercer lado, el pueblo, las organizaciones sociales y ciudadanas.

La crisis política que vivimos hoy en Chile y en la región de Magallanes se expresa cotidianamente en este triángulo.

Por una parte, un gobierno que vive su propia realidad, que es incapaz de dialogar con los movimientos sociales, porque sospecha que están cooptados por la izquierda o por la oposición, o simplemente porque la derecha desconfía de las grandes multitudes, de la calle, de las organizaciones de la sociedad civil y solo escucha a los grupos gremiales y empresariales.

Por otra parte una clase política cuyos partidos y organizaciones no logran sintonizar completamente con la realidad social, con las demandas de la gente y que parece vivir dentro de una burbuja mediática de conflictos personales, de luchas de egos, de disputas de cargos, de candidaturas extemporáneas, pero con muchas dificultades para sintonizar con lo que ocurre en los barrios, en las poblaciones, en la realidad de las familias y los territorios.

Y un movimiento social aparentemente disperso que reclama, que protesta, que demanda, que trata de presionar por soluciones a sus problemas y no es escuchado por las elites gobernantes.

El gobierno no se conecta con los partidos políticos sino para denostarlos, atacarlos, o para exigirles sumisión.  Los partidos políticos se dividen ante un gobierno que es minoritario en el Congreso (el clásico dilema “izquierda-derecha”), pero que trata de controlar la agenda de los medios y de la opinión pública.   Y los movimientos sociales y ciudadanos, faltos de respuestas y soluciones van acumulando indignación, molestia y desconfianza ante quienes gobiernan.

No es consuelo para nadie saber que este mismo dilema a tres bandas, es un problema global, es una crisis sistémica del actual modelo de dominación neoliberal y es el que explica la crisis social y política que se vive en Francia y en Europa con los movimientos de los llamados Chalecos Amarillos o en Inglaterra con el caos del Brexit.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, 18 marzo 2019.

 

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Agenda política – 18 de marzo de 2018

  • José Antonio Kast señala que “no hay que temer perder proyectos en el Congreso”. Se entiende perfectamente por qué lo dice. Marcar la propia posición, sin concesiones, provoca la falta de acuerdos. Significa un paso decidido hacia la intransigencia. Hace girar hacia la intolerancia. Y, en ese ambiente, los extremos se encuentran en su elemento.
  • En realidad, sí debemos temer que el gobierno deje de buscar acuerdos con la oposición. Iniciar cualquier diálogo con la actitud predeterminada de no acoger parte de los puntos de vista de los interlocutores, representa un cambio fundamental para cualquier gobierno, y no para bien.
  • De momento, la administración Piñera se ha mostrado ambigua con la oposición. Ataca y hace llamados a la unidad al mismo tiempo. Nunca se ha podido decidir entre la apertura y la confrontación. Lo que propone Kast es que se decida por la línea dura, y eso parece estar más en sintonía con lo que el propio Presidente trasmite como actitud en no pocas ocasiones.
  • Pero esto no es lo que más le conviene al país. Los proyectos de ley se aprueban cuando concitan una mayoría, y eso únicamente se consigue incorporando aportes de la oposición. Se llega a estos acuerdos porque se parte de la idea que construir en conjunto no elimina las discrepancias, pero no deja que las discrepancias sean lo único que predomine.
  • Consensuar no es un sinónimo de debilidad Solo se vuelve repudiable cuando una de las partes termina cediendo en aspectos fundamentales en su posición. Pero eso no tiene por qué ocurrir. Negociar torpemente o rendirse ante el interlocutor son prácticas degeneradas de la actividad política.
  • La democracia no es rendición sino construcción posible lograda entre los que se reconocen como diversos. Lograr acuerdos requiere más valentía que darle una patada al tablero. Iniciar un conflicto escalonado es fácil, detenerlo es mucho más difícil. Y los conflictos parten con el cultivo de las discrepancias.
  • Por eso no hay que hacerle caso al líder de Acción Republicana. Los mejores años de Chile han sido aquellos en los que predomina la confluencia. Cuando la opinión de los grandes sectores políticos tiene capacidad de influir (aunque sea en grados diversos), no se cae en la tentación de romper las reglas del juego que presenten una convivencia pacífica.
  • Pero, cuando procedemos al revés, entre nosotros mismos llegamos a extrañarnos de los grados de inhumanidad de los que podemos llegar a ser testigos.
  • Por lo demás, cuando el gobierno haga el giro pronunciado a la intransigencia (algo que por patriotismo no debiera hacer), eso irá acompañado de una campaña comunicacional destinada a dar la apariencia de que el cambio de actitud ha provenido de los adversarios.
  • Se difundirá la versión de que los otros son unos obstruccionistas motivados por las peores intenciones. La intransigencia siempre va acompañada de tergiversación. Siguiendo esta senda, nada bueno nos puede ocurrir.

Víctor Maldonado R.

Control de identidad

Heraldo Muñoz califica como “cortina de humo” proyecto que rebaja de edad de control preventivo de identidad.

  • Heraldo Muñoz, presidente del PPD
  • “El Presidente Piñera debe parar el aumento de la delincuencia en las comunas más pobres de la Región Metropolitana, para no tener chilenos de primera y segunda clase. Creemos además que no debe crear cortinas de humo para ocultar el incremento del delito, en particular el delito violento, y debe abordar las causas que hay detrás”.
  • “En vez de registrarlos, por qué no trabajamos con los jóvenes que ni estudian ni trabajan, con programas sociales, para evitar que caigan en la droga y de la droga al delito violento, como está pasando”.
  • “Hay parlamentarios del gobierno que han dicho que no hay piso político para esto, pero el Presidente Piñera insiste porque creo que está pensando en los beneficios comunicacionales que puede sacar, y nosotros no vamos a entrar en ese debate, porque es inconducente frente a estos otros elementos que hemos presentado”.

Sin los votos DC

Fuad Chahin sostiene que la falange no aprobará proyectos que son efectistas y no efectivos, donde incluye a admisión justa y control preventivo.