La construcción política y ciudadana de los programas de Gobierno

¿Cómo se construyen los programas de gobierno en nuestro país?

En la tradición política chilena, los programas presidenciales, que han sido asemejados a los programas de gobierno dado el carácter marcadamente presidencial del sistema político, son el resultado de intensas, planificadas y cuidadosas reuniones de grupos profesionales y de militantes destacados de los partidos políticos que sustentan determinada candidatura presidencial.

Por lo tanto, en la nomenclatura política usual en Chile hoy, hablar de programa de gobierno o de programa presidencial, se comprende como un mismo concepto.

palacio-de-la-moneda

La historia de los programas de gobierno en Chile de la segunda mitad del siglo XX así lo demuestra.

Ese fue el caso -por ejemplo- del programa de Gobierno de la Patria Joven con Eduardo Frei Montalva en 1964 y del Programa Básico de Gobierno de la Unidad Popular con Salvador Allende en 1970.  Recuperada la democracia en 1990, el programa de gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia con Patricio Aylwin en 1990, de Eduardo Frei Ruiz Tagle en 1993 o de Ricardo Lagos en 2000, fueron también el resultado del trabajo organizado por los respectivos grupos de profesionales y militantes convocados.

De la misma manera, los programas de gobierno de los partidos de derecha, desde el programa de Jorge Alessandri en 1964 y en 1970, e incluyendo el programa presidencial de los grupos Tantauco en 2010 con Sebastián Piñera, fueron elaborados por profesionales y militantes de los partidos de la coalición de derecha.

Pero, ¿qué son los programas de gobierno?

En esencia, un programa de gobierno es una formulación de síntesis que recoge las líneas fundamentales de un diagnóstico general del estado del país y constituye un marco de propuestas de política pública para un período determinado de la gestión pública.   Un programa de gobierno contiene una visión de país y un proyecto de país, en el marco de un período de gestión.

Los programas presidenciales o de gobierno resultan así en constructos políticos, cuya función principal es la de servir como línea estratégica de referencia para los partidos que componen las coaliciones y también para el Gobierno y su gabinete ministerial y regional.

La ciudadanía en general y la ciudadanía organizada en particular, han tenido un escaso o nulo rol de participación en la construcción de los programas de gobierno en los últimos 50 ó 60 años de historia política en Chile.

Sin embargo, con el paso del tiempo, los programas de gobierno, sometidos al azaroso tránsito de la gestión del propio gobierno y del ejercicio de la administración, van perdiendo relevancia en el curso del proceso político, sin dejar de representar las líneas gruesas de lo que pretende realizar cada gobierno.

Mientras más general e impreciso es un programa de gobierno, más fácilmente, los distintos actores políticos que forman parte de ese gobierno, tratarán de introducir matices, variantes, objeciones, adendas e interpretaciones particulares a las medidas más controversiales del programa acordado inicialmente.

Con el paso del tiempo, el proceso de elaboración de los programas de gobierno que sustenta cada coalición o alianza política, ha ido adquiriendo una connotación más participativa y más territorial, al incorporar a dirigentes sociales y ciudadanos y a las instancias políticas y partidarias regionales y locales, de manera de integrar las ideas, propuestas y urgencias que surgen desde los territorios.

En una época caracterizada por el creciente distanciamiento de los ciudadanos respecto de la política y de los partidos políticos, la construcción ciudadana de los programas de gobierno es más relevante y prioritaria que su construcción política, de manera que dichos documentos reflejen con la mayor fidelidad posible las demandas prioritarias de la ciudadanía, sin perjuicio del realismo necesario para asegurar la viabilidad legislativa y presupuestaria de las medidas allí contenidas.

Un programa de gobierno en cuanto visión y propuesta de medidas de política pública, requiere de una consistencia y coherencia con la probabilidad de una mayoría parlamentaria suficiente para que las medidas transformadas en proyectos de ley puedan realizarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s