¿Porqué votar por un comunista? – Dalivor Eterovic

Tal vez la primera respuesta sería por ideología, por pensar como ellos. Y está bien, pero es la más obvia y lógica.

También puede ser que se identifique personalmente con un candidato o candidata, a pesar de la militancia comunista que aquel o aquella tiene.

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También podrá votar algún comunista por otro tipo de razones: franca amistad, parentesco o simple simpatía.

Déjeme decirle por que creo yo, que se debe votar por un comunista. Y en esto hay muchas razones, que necesariamente tienen que ver con más de un siglo de vida política y social de este Partido, con las conductas de sus militantes y de un colectivo que se expresa, y acciona, con unidad y consecuencia política.

Ahora, para no extenderme en el relato, sólo diré que en nuestro país siempre ha habido corruptos en la política. Traidores en la política, ladrones en la política, mentirosos en la política, Curas de Catapilco. Los empresarios que hoy compran políticos, ayer eran latifundistas que compraban votos, conciencias y parlamentarios. También termocéfalos, que siempre ha habido en la política chilena, que han dado forma a colectivos intrascendentes, que han pasado de moda al igual que sus caudillos. Siempre en la política chilena hemos tenido iluminados, que jugando a dos o tres bandas han pretendido entrar en la historia usando toda forma de argucia y empáticos discurseos.

Pues bien, en nada de esto ha sido posible vincular al Partido Comunista. Aun cuando innumerables veces lo han intentado, sin duda. Nos han culpado de comer guaguas en el pasado, de fraguar el plan Z, de cooperar con armas para Colombia. Un esbirro con título de alcalde fraguó un montaje en el que Guillermo Tellier, Presidente del PC y diputado, aparecía  con una Ficha de Protección Social, de desmedrado puntaje. Se nos ha culpado de robarnos la Universidad ARCIS, acusaciones todas  y otras más, que nadie puede dar por ciertas.

A nuestros parlamentarios y dirigentes sindicales y sociales, se les han endilgado la mayor colección de contubernios y  aseveraciones. Que tienen empresas, que son sostenedores de colegios, que usan autos caros, sueldos millonarios,  que tienen servidumbre. Se nos atribuyen dichos que no dijimos. Mentiras que la derecha y otros sectores anticomunistas se empeñan en difundir, pero que sólo han servido para alimentar a cibernautas ociosos. Jamás han probado nada. Como si se han probado fechorías en otros partidos.

Recapitulando, claramente estas tampoco son razones suficientes para votar por alguien. Pero otros aspectos que usted puede evaluar son la gestión, el trabajo y la conducta de los y las comunistas, que ayer como hoy desempeñan cargos, ya sea de elección popular o nombrados en dependencias de Gobierno, por ejemplo Diputados(as), Ministros(as), Subsecretarios(as), SEREMIS, Concejales(as), Alcaldes(as), o CORES. Aquí hay un parámetro objetivo, ya que en su inmensa mayoría cuentan con una buena o muy buena evaluación de la labor realizada en sus respectivos ámbitos o territorios.

Todo lo que digo es comprobable, pero requiere de cierta dedicación de su parte. Esfuerzo difícil en estos tiempos donde un titular, un “meme”, una imagen, son suficientes para forjar la opinión de cientos de miles.

Sólo puedo pedirle que no se confunda, puede que la llamada “clase política” sea toda igual. Pero usted debe saber, además, que los comunistas no pertenecemos a la “clase política”. Sí a la clase trabajadora: a esa clase social compuesta por obreros, artesanos, estudiantes, dueñas de casa, técnicos y profesionales, asalariados todos, que requieren con urgencia que sus demandas sean escuchadas y asumidas en todas las instancias de la sociedad y la política.

La clase trabajadora debe saber, conscientemente, que no pueden ser representadas por alguien que no ha vivido lo que dice representar.

Esta clase trabajadora no requiere de “una clase política” que históricamente se ha formado en colegios caros, al alero de familias acomodadas, que lo mismo forman profesionales de izquierda o de derecha o independientes que finalmente serán útiles al ADN familiar y al de la clase acomodada a la que se deben.

Lo que requerimos, es de candidatos y candidatas que representen claramente a su clase. A hombres y mujeres con domicilio conocido, con una historia que los avale. No a disfrazados políticos o indefinidos personajes publicitarios. Menos aún, a aparecidos y aparecidas de última hora que ven en las redes que puedan generar, la posibilidad de armar su boliche. O más cerca todavía, no necesitamos a aquellos que pretenden  ser concejales, para que luego sea la misma Corporación Municipal o la red de contactos, la que los contrate y a sus familiares para comprar el silencio o el apoyo al alcalde de turno. De esto estamos llenos y la responsabilidad es de quienes los votaron.

 

Entonces ¿Por qué no votar por un comunista? La consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace es la regla de oro. Haga la prueba, no se arrepentirá.

Dalivor Eterovic Diaz. CORE por Magallanes.

 

 

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