Justicia de EEUU se adelanta a la Justicia en Chile a uno de los asesinos de Víctor Jara

Por Mario Lopez.

Una luz de esperanza en este caso se abre en Estados Unidos. Uno de los “inextraditables” y que hasta hoy había evadido la justicia a pesar de ser sindicado como uno de los que asesinó al cantautor en 1973, será juzgado en ese país tras cuarenta y tres años de ocurridos los hechos.

Pedro Pablo Barrientos, el oficial que le disparó, será procesado por “detención arbitraria, tortura y asesinato” y su juicio comenzará el lunes 13 de junio. El ex oficial está radicado Daytona Beach desde 1989 y la justicia chilena ha pedido varias veces su extradición, sin éxito.

Detenido en la Universidad Técnica del Estado, fue llevado junto a cientos de prisioneros al Estadio Chile, que hoy lleva su nombre. Allí sufrió crueles torturas. Lo peor ocurrió cuando fue reconocido por un oficial que ordenó traerlo a su presencia. Allí comenzó el calvario de Víctor Jara, que terminó cuando Pedro Pablo Barrientos, en aquella época oficial de Ejército, “jugó” a la ruleta rusa en la nuca del cantante. Finalmente lo mató. Luego ordenó a cinco reclutas que trasladaran el cuerpo, junto al de otros detenidos, no sin antes hacerlo rematar con 44 balazos.

 Crueldad sin límite.

Según el expediente tramitado en nuestro país, tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 la entonces Universidad Técnica del Estado fue sitiada por efectivos del Regimiento Arica. El 12 de septiembre tropas militares ocuparon las dependencias. Detuvieron a estudiantes, profesores y personal administrativo. Los detenidos -entre los que se encontraba el cantante y también investigador universitario- fueron llevados en buses de locomoción colectiva al Estadio Chile.

Víctor  Jara se desempeñaba como profesor en la Universidad Técnica del Estado (UTE), actual Universidad de Santiago, cuando el 11 de septiembre de 1973 acudió a cumplir sus labores. Luego de ser hecho prisionero sufrió crueles torturas, que se consignaron en el Servicio Médico Legal de la época hasta donde ingresó como NN. Los informes daban cuenta de un cuerpo casi destrozado por la ráfaga de metralla, pero también establecía que sus manos, en particular, presentaban signos inequívocos de haber sido especialmente destruidas, arrancándole las uñas.

En 1990 la denominada Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que fue acribillado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile y que fue arrojado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano, ubicado a orillas de la actual Carretera 5 Sur.

El expediente relata que “durante los respectivos períodos de su detención, tanto Víctor Jara como Littré Quiroga (también asesinado) fueron reconocidos por el personal militar instalado al interior del Estadio Chile, siendo separados del resto de los prisioneros para posteriormente, ser llevados a otras dependencias ubicadas en los camarines, ocupadas como salas de interrogatorios y apremios, donde fueran agredidos físicamente en forma permanente, por distintos oficiales”.

Decenas de testigos de la época y cuyas declaraciones constan en la causa que por años se ha tramitado en Chile y donde se está pronto a dictar sentencia, ubican a Pedro Pablo Barrientos en el lugar de los hechos, a pesar que él lo ha negado reiteradamente. El abogado querellante, Nelson Caucoto, ha señalado a Cambio21 que “él (Barrientos) es uno de los oficiales que llegó al Estadio Chile, sin duda. La primera gran mentira es que dijo que nunca estuvo y tenemos 20 testimonios que lo ubican en el lugar”, señaló, agregando que “en Chile estamos a la espera de la sentencia. Lo único que falta es eso”.

 Procesado en ausencia.

Efectivamente, en nuestro país Barrientos se encuentra procesado en ausencia y, aún más, “se dictó acusación en su contra y se está pidiendo su extradición. Lo que pasa es que hay que tenerlo en Chile para juzgarlo, no se puede hacer si no es así”, indicó Caucoto.

El militar en retiro se radicó en EE.UU. en los últimos años de la dictadura, tiempo en el que logró obtener la doble nacionalidad, pero que también permite que las autoridades locales lo juzguen.

La demanda civil va en paralelo a la acción penal que se desarrolla en Chile. El caso de Jara está abierto en la Corte Federal del Distrito Medio de Florida, con sede en Jacksonville, desde 2013, cuando el Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA) interpuso una demanda. En la acción se especifica que Barrientos será juzgado por los cargos de tortura y asesinato extrajudicial pero no por delitos de lesa humanidad.

 “Nunca he estado en el Estadio Chile”…

Los testigos ubican a Pedro Pablo Barrientos Núñez como el asesino de Víctor Jara. En septiembre de 1973 el entonces teniente del regimiento de Tejas Verdes (cuna de la DINA) fue puesto a cargo de custodiar a los prisioneros que eran trasladados hasta el Estadio Chile tras el golpe de Estado.

A pesar de los testimonios en su contra el militar en retiro sigue negando su participación en la muerte de quien fuera un referente de la canción chilena y un férreo defensor del gobierno del Presidente Salvador Allende, derrocado en 1973 por la Junta Militar.

En 2012 Barrientos salió de su anonimato y enfrentó las cámaras de un canal chileno en Estados Unidos, que lo buscó por el caso. En esa ocasión insistió que “realmente eso no es cierto, yo nunca he estado en el Estadio Chile, no conozco el Estadio Chile y no sabía lo que era el cantante Jara”.

“No tengo que enfrentar a la justicia porque yo no he matado a nadie”, sostuvo el militar (r) en el programa “En la mira” de Chilevisión. Los hechos y los testigos acreditan que sí estuvo en el Estadio Chile y fue él quien disparó primero en contra del cantante. Sus propios camaradas de armas lo han dejado en evidencia, declarando en su contra.

 Justicia pendiente en Chile.

Junto a Barrientos, otro oficial ha sido identificado como coautor de la muerte de Víctor Jara. Se trata del militar (r) Hernán Chacón Soto, quien se encuentra procesado desde el 3 de septiembre de 2014 por el ministro en vista Miguel Vásquez, quien determinó que el uniformado habría participado del secuestro simple y homicidio calificado del cantautor.

En la causa también se encuentran procesados el uniformado Patricio Vásquez Donoso y el ex fiscal militar Ramón Melo Silva. Este último es acusado de encubrir el asesinato del cantante, pero obtuvo la libertad provisional tras apelar al tribunal y pagar una fianza de 500 mil pesos.

En el año 2015 la justicia chilena procesó a doce militares en retiro acusados como autores, cómplices y encubridores de secuestro, tortura y del homicidio calificado de Víctor Jara. Además de Barrientos, como autor del delito de homicidio calificado, otros involucrados serían Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei, Luis Bethke Wulf y Jorge Eduardo Smith Gumucio, todos ellos procesados como presuntos cómplices del asesinato.

 Pedro Pablo Barrientos Núñez, impune.

Se trata del asesino del cantautor chileno Víctor Jara. El coronel (r) del Ejército vive en Estados Unidos y la justicia norteamericana decidió juzgar allá al prófugo criminal. En el último año de la dictadura huyó a Estados Unidos, donde vive desde entonces. Son más de ocho mil kilómetros de distancia, que no le bastaron para esquivar la justicia. El militar retirado se enfrentará a un juicio civil el próximo 13 de junio en Florida, en el que la viuda e hijas de Jara lo responsabilizan por el asesinato del músico.

La acusación es por tortura y ejecución extrajudicial. El juez Roy Dalton rechazó la solicitud de Barrientos que se opuso a la demanda que interpusieron Joan Jara, viuda del cantautor, y sus hijas Amanda y Manuela.

La familia de Jara contó con el apoyo de la ONG Centro de Justicia y Responsabilidad para demandarlo al descubrirse que se encontraba en Florida, donde vive con ciudadanía estadounidense. La justicia chilena pidió en 2013 la extradición de Barrientos, pero no fue concedida.

La Corte de Estados Unidos no dio lugar a considerar el crimen como delito de lesa humanidad. Barrientos solicitó la prescripción en ese caso, por ahora sin éxito.

 Reacciones

“Son casos que quedaron marcados dentro de la memoria histórica de Chile. Son crímenes cometidos en el marco de una dictadura y para no ser resueltos nunca más. Esto nos prepara el camino hacia una sentencia de primera instancia. Es claro que en el caso de Víctor Jara hay responsabilidades institucionales, pues desde un principio se negó toda la información y no se contó jamás con información oficial del Ejército”, explicó el abogado Nelson Caucoto.

“Es un tremendo avance, porque nos pone en las puertas de una sentencia que es algo impresionante, porque es muy difícil haberse imaginado este escenario de una causa tan emblemática, de un homicidio tan horrendo como lo que le ocurrió a Víctor Jara. A nosotros nos satisface completamente lo que ha hecho el ministro señor Vásquez”, enfatizó el profesional.

Por su parte, la viuda del cantante, Joan Jara, manifestó en su oportunidad a Cambio21 que “estos años han sido un golpe bastante duro para mí, porque han pasado muchas cosas y he escuchado tantas noticias sobre Víctor que se me hacía difícil pensar que esta vez podía ser cierto”. A esto agregó que “con este avance lo único que esperamos es que la justicia se haga presente, porque así muchas familias tampoco perderán las esperanzas de saber lo que sucedió con sus familiares y poder comprobar que no se suicidaron, como mucha veces se ha dicho”.

Respecto de su extradición, el abogado del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior Francisco Ugáz señaló a este medio que “el mayor problema radica en su actual nacionalidad (de Barrientos), pues cuando se requiere su extradición activa a ese país (EE.UU.), este la niega. Pero, por cierto, si llegara a dictarse condena en Chile en contra de este sujeto, puede requerirse a Estados Unidos que la pena que resulte impuesta sea cumplida en ese país. Pero eso excede al Programa del ministerio, pues es una actividad jurisdiccional”, concluyó.

 Encubridor era abogado del CDE

Ramón Melo Silva, procesado como encubridor del alevoso crimen de Víctor Jara y quien era fiscal militar en 1973 y fue quien interrogó al afamado cantautor pocas horas antes de ser acribillado de 44 balazos, se desempeñaba como abogado del Consejo de Defensa del Estado.

Justamente es este organismo el que ha opuesto más restricciones a las causas de DD.HH. y sobre todo a las que determinan las reparaciones a las víctimas sobrevivientes o familiares de ejecutados y detenidos desaparecidos.

El abogado de derechos humanos Héctor Salazar señaló en su oportunidad a Cambio21 que: “no me llama la atención, porque en los primeros años de la dictadura militar la justicia militar sirvió para reprimir y paralizar cualquier investigación criminal en la que pudiera verse involucrado un uniformado y allí pueden darse figuras de encubrimiento y denegación de justicia y prevaricación de funcionarios judiciales, en este caso, un fiscal militar”.

El diputado Hugo Gutiérrez (PC), presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, manifestó igualmente a nuestro medio que “si Melo hubiese sido una persona que cumplía con su deber de jurisdicción, no nos hubiésemos tardado tanto en encontrar a los responsables materiales de la muerte del artista. Pero él emprendió el camino del ocultamiento de los antecedentes necesarios para arribar a quienes eran los autores materiales del asesinato de Jara”, indicó.

Fuente: http://www.claves.cl/2016/06/12/justicia-norteamericana-se-anticipa-a-la-chilena-se-acerca-fin-a-impunidad-de-uno-de-los-asesinos-de-victor-jara/

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