Protocolo de Acuerdo entre el Sector Público y el Gobierno para el período 2013-2014

El dpocumento adjunto es el Protocolo de Acuerdo de la Mesa del Sector Público y el Gobierno para las condiciones de remuneraciones de los funcionarios públicos para el periódo 2013-2014.

Protocolo de acuerdo MSP

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La más amplia unidad de acción, desde la convergencia programática, para impulsar los cambios

A poco más de 2 semanas de la elección del 15 de diciembre [15D], las prioridades políticas de la Nueva Mayoría, exceden con creces las naturales  diferencias y acentos que significan los distintos actores que la componen.

Para poder lograr el triunfo del 15D en segunda vuelta con Michelle Bachelet, y producir el diseño e instalación de un futuro gobierno de coalición amplia, se requiere de la más amplia unidad en la acción, no tienen sentido los “ejes” al interior del conglomerado y es fundamental producir un efecto concertado de despliegue de campaña y de organización del conglomerado.

El triunfo de Michelle Bachelet en 2° vuelta en la presidencial del 15D, no es más que un paso crucial en el proceso político, pero depende de la movilización más amplia de todos los actores políticos y sociales que se inscriben dentro y alrededor de la Nueva Mayoría, movilización de las conciencias, de las voluntades y de las orgánicas políticas, para asegurar en las urnas y en las mesas receptoras de sufragios el voto Bachelet.

A partir de este momento del 15D, la más amplia unidad política, programática y organizacional de la Nueva Mayoría, será una tarea estratégica y una responsabilidad política mayor de todos los actores del conglomerado.  En el nuevo ciclo político que se ha iniciado, la coalición Nueva Mayoría no puede “comprarse” las viejas rencillas y disputas que atravesaron a la Concertación.

Las tareas políticas cruciales del actual momento son dos: primero, lograr movilizar a los ciudadanos y electores para los comicios del 15 de diciembre a fin de lograr un triunfo rotundo de Michelle Bachelet;   y segundo, desplegar desde el 16 de diciembre la más intensa labor unitaria de organización y de diseño de políticas públicas en la región, para producir una instalación ordenada de los nuevos equipos de gobierno.

La Nueva Mayoría no puede olvidar el mensaje y el clamor de los movimientos sociales y ciudadanos: hay que terminar con las viejas prácticas sectarias y construir nuevas formas de hacer política.

Manuel Luis Rodríguez U.

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Los retos actuales y futuros de la Política en América Latina

Compartimos el siguiente ensayo publicado en la Revista Mexicana de Análisis Político y Administración Pública, acerca de los retos de credibilidad y legitimidad de la actividad política en América Latina, publicado este año:

RETOS ACTUALES DE LA POLÍTICA EN AMERICA LATINA – 2013 – ENSAYO DE ANÁLISIS

pluma

 

El Estado, el servicio público y la herencia del gobierno de Piñera

Si hay un rasgo que ha distinguido a la labor política y administrativa del Gobierno de la coalición de derecha en Chile, es su constante faena de socavamiento de la función pública y del servicio público.

Como si la ideología ultra-neoliberal de los equipos de gobierno, imbuidos de un ciego mesianismo y de un fanatismo privatizador, les hubiera incitado a actuar de manera que su gestión termine por cuestionar y perforar la credibilidad de los servicios públicos y, en última instancia, del Estado.

No hay peor enemigo del Estado y de la función pública, que aquel gobernante instalado dentro del Estado, convencido por una ideología neoliberal, mercantil y privatizadora y decidido a aplicar esa ideología a todo evento.   Desde esta perspectiva el neoliberalismo y la democracia son antinómicos, contradictorios, desde la perspectiva de la función pública y del Estado.   El neoliberalismo es ideológica y políticamente contrario a la función pública y al servicio público, porque entiende al Estado y a la administración, como un bien de consumo transable en el mercado y como un agente privado más entre los demás agentes privados.

El gobierno de Piñera, siguiendo y extremando una tendencia proveniente de los gobiernos concertacionistas y aplicando un libreto neoliberal ultrista, se ha dedicado a socavar la función pública y el servicio público.

La lista de ejemplos que confirman esta afirmación llenarían varias páginas.

Pero aquí mencionaremos solo los casos más relevantes y conocidos: los miles de despidos de funcionarios (15.000 según denuncia la ANEF) en el primer período de la administración, para hacer espacio a los operadores políticos y al cuoteo del gobierno Piñera; el lamentable “caso Pereira y Perdonazo a la empresa Johnson’s por el Servicio de Impuestos Internos”; las irregularidades en ChileDeportes en 2010; el caso del Minvu con la empresa Kodama; el caso de los sospechosos traspasos de fondos del INDAP;  el escándalo de la Comisión Nacional de Acreditación; el caso del programa “Manos a la Obra” del Ministerio del Interior con tres empresas para la reconstrucción; el desastroso caso del “Censo 2012” aun pendiente; el fiasco del caso de la “Encuesta CASEN” con que se pretendió manipular en el Ministerio de Desarrollo Social las cifras de pobreza; el muy actual ejemplo del Servicio de Registro Civil e Identificación;

¿Podría colocarse en este balance de la herencia del gobierno de Piñera, la rotativa de ministros en algunas carteras claves del Ejecutivo?  En tal caso, cabría señalar los 4 Ministros de Defensa, los 6 Ministros de Energía o los 4 Ministros de Educación que ha tenido este gobierno, en 3 años y medio de gestión.

Pero, esto no es todo.

El gobierno de Piñera ha ejercido el poder, bajo una concepción [ideológicamente ultra-neoliberal] que considera al Estado como si fuera un agente privado, un cliente más dentro del mercado, como si el aparato estatal operara como una empresa de servicios bajo una lógica gerencial y mercantil.

Hay que mencionar además, los interminables conflictos de intereses que mostró el gobierno de Piñera en los nombramientos de Ministros, Subsecretarios, Intendentes, Gobernadores y Jefes de Servicios, que marcaron también su administración.

Ahora bien, dentro de este registro somero de las acciones y omisiones del gobierno de Piñera contra el Estado y la función pública, ¿no habría que incluir también el constante ataque político y comunicacional que ha realizado este gobierno contra los jueces, contra la Corte Suprema, contra los Fiscales y contra el Poder Judicial en su conjunto, intentando culpar a los jueces de su propio fracaso en el control de la delincuencia, aún a riesgo de ponerse en el límite de la legalidad que asegura la separación e independencia de los poderes del Estado?

Manuel Luis Rodríguez U.

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Contra el viento de proa de la Curia – Hans Kung

Desde el portal del diario EL PAIS de España, recogemos este artículo de análisis sobre los conflictos dentro de la Curia Vaticana, escrito por el teólogo Hans Kung.

CONTRA EL VIENTO DE PROA DE LA CURIA.

 La reforma de la Iglesia está en marcha: en su escrito apostólico Evangelii gaudium, el papa Francisco refuerza no solo su crítica al capitalismo y al dominio del dinero, sino que habla de una reforma de la Iglesia “en todos los niveles”. En concreto, defiende reformas estructurales: la descentralización hasta el nivel de los obispados y parroquias, la reforma de la cátedra de San Pedro, la revalorización de los laicos frente al clericalismo desbordado y una presencia más eficaz de la mujer en la Iglesia, sobre todo en los órganos decisorios. Habla también claramente en favor del ecumenismo y del diálogo interreligioso, en especial con el judaísmo y el islam.

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http://elpais.com/elpais/2013/11/27/opinion/1385576137_961620.html

La pesada herencia de Berlusconi en Italia: breves lecciones de Moral y de Política

El 27 de noviembre, Silvio Berlusconi fue destituido como senador y privado de su inmunidad, tras una votación muy esperada. Pero aunque ya no se encuentre en el Parlamento y pueda ser detenido, el Cavaliere ha marcado una época y a la sociedad italiana de forma indeleble, como afirma la editorialista Barbara Spinelli en el diario La República.

Después de la votación de la expulsión de Berlusconi del Senado existe la gran tentación de cerrar el doble decenio berlusconiano [pues ha sido cuatro veces presidente del Consejo desde 1994], poniéndolo entre paréntesis. Es una tentación que conocemos bien: una vez que la anomalía se neutraliza, volvemos a la normalidad. Como si la anomalía, una digresión momentánea, no nos hubiera afectado jamás.

En 1944, no fue un italiano, sino un periodista estadounidense, Herbert Matthews, quien declaró en las columnas de la revista literaria Mercurio de Alba de Céspedes: “¡No lo han matado! Lejos de estar muerto, el fascismo ha seguido viviendo en la mente de los italianos. Está claro que no en los términos de ayer, sino en la forma de pensar, de actuar”.

La infección, nuestro “mal del siglo”, ha perdurado durante mucho tiempo. Y sucede lo mismo con la supuesta caída de Berlusconi. Resulta un alivio saber que ya no será determinante en el Parlamento ni en el Gobierno. Pero el berlusconismo sigue ahí. Y no será sencillo desengancharse de esta droga que ha fascinado no sólo a los políticos y a los partidos, sino también a toda la sociedad.

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http://www.presseurop.eu/es/content/article/4361431-la-pesada-herencia-del-cavaliere

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Acerca de lo mala consejera que es la desesperación

Hablando de sentimientos, la desesperación es una sensación de urgencia y de la inminencia de algo que va a suceder y no se puede evitar.  La desesperación -a decir de los buenos diccionarios- es una “pérdida total de la esperanza, es una alteración del ánimo causada por la cólera, el enojo o la impotencia”.   En escenarios políticos controvertidos, la desesperación actúa como un disolvente de las adhesiones, como una barrera invisible que dificulta lograr nuevos apoyos y cuestiona la coherencia del conglomerado en riesgo.

Pues bien, vemos repetidos gestos de desesperación, en las expresiones públicas de la campaña presidencial de la UDI.   A menos de veinte días de la elección del 15 de diciembre, las señales de “pérdida total de la esperanza” se suceden unas tras otras.

Hoy jueves 28 al mediodía en la Cámara de Diputados, el presidente de la UDI daba a entender que asumen que su candidata no llegará a La Moneda, a la hora de reclamar por los fondos del Tesoro Público en el Presupuesto 2014, mientras la antigua historiadora Lucía Santa Cruz, una antigua funcionaria de la antigua dictadura de Pinochet, es extraída por algunos días de su sarcófago político, para decir que ve en el programa de Michelle Bachelet y de la Nueva Mayoría el “primer escalón en el establecimiento del socialismo”.

En realidad, ese escalón sólo está en su mente.   ¿La señora está fumando opio?.

A la derecha y a la candidatura de la UDI -sumergida cada día más en su realidad paralela-  sólo le está faltando traer a Chile a la Juanita Castro o Capriles desde Venezuela, para terminar de montar el cuadro terrorífico que subyace en sus mentes.   Los presidentes de los dos partidos de la coalición derechista, coincidieron de inmediato con el aterrador análisis [más orientado a asustar que a convencer], asumiendo que los espera una derrota sin dudas ni apelaciones y, lo que es más probable, preparándose para volver a la oposición y realizar desde allí alguna forma de guerra ideológica al futuro gobierno.

Lo que preocupa a la derecha en esta coyuntura político-electoral, sin embargo, no es el sello del liderazgo de Michelle Bachelet ni la amplitud de la coalición política que la respalda, sino el contenido del programa de gobierno que Bachelet y la Nueva Mayoría se disponen a implementar.   Y un segundo motivo de preocupación en la coalición de derecha, es que perciben que la mayoría parlamentaria relativa obtenida por la Nueva Mayoría el 17N, puede significar implementar cambios institucionales de largo alcance.

Pero, para eso son las instituciones y por eso  el movimiento social instaló en la agenda pública, en el imaginario colectivo y en la agenda de gobierno, un conjunto de demandas y de aspiraciones que recogen la adhesión ciudadana.

En una democracia y dentro del pluralismo, el principio de la alternancia es uno de los fundamentos de las instituciones políticas, y la alternancia funciona para todos: todos los “competidores” del juego democrático tienen alguna posibilidad de ganar y también de perder, pero -a no dudarlo- los que ganan, siempre saben que después pueden perder, y los que pierden, siempre saben que después pueden ganar.

Si se entiende y se asume el principio de la alternancia, decisión que corresponde a los ciudadanos, la desesperación se vuelve un sentimiento inútil e innecesario.

Manuel Luis Rodríguez U.

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