La ciudad de Punta Arenas se merece la más grande Biblioteca pública de la Patagonia

No solo a los jóvenes adolescentes les está permitido soñar e imaginar futuros.  Reivindico aquí y ahora el derecho de quienes somos “jóvenes antiguos”, a soñar futuros posibles e incluso esos inimaginables y huidizos futuros que algunos declaran futuros imposibles, pero que de tanto declararlos imposibles, terminan haciendolos posibles.

Mientras se construyen las nuevas instalaciones de centenario Teatro Municipal de Punta Arenas, y como afortunadamente no soy candidato a nada, me permito convocar a todos los ciudadanos posibles de ésta ciudad, con la simple y profunda motivación de movernos con todas las herramientas de la razón y del intelecto, para que nuestra ciudad austral tenga la más grande biblioteca pública de toda la Patagonia.  Si podemos pensar “en chico” (que no me conforma para nada…) entonces podemos pensar en grande.

¿Qué conciencias y qué resortes del poder hay que mover en Magallanes y allá en Chile incluso para materializar una obra de esta importancia?  ¿Queremos estimular la lectura en nuestros niños y jóvenes?

Imagino una gran biblioteca regional, donde estén concentradas todas las colecciones literarias de autores magallánicos y sobre Magallanes, una biblioteca que reuna a toda la rica cultura literaria y artística de esta región austral del mundo.

La imagino con amplias salas de lectura y de consulta, con espacios para cine, para una pinacoteca regional, un gran biblioteca magallánica y patagónica que cuente con una editorial propia, con salas de exposiciones.  Una biblioteca y centro cultural que cuenta con su propia sala de conciertos, para que las presentaciones de danza, de música clásica o de folklore no tengan que realizarse en un casino de juegos…

Pïenso en una gran biblioteca que integrará completos archivos digitales de toda la prensa regional: diarios, revistas, semanarios, publicaciones periódicas, mucha de la cual se encuentra en Santiago y otras ciudades del mundo.

Es posible una gran biblioteca patrimonial que guarde y preserve todos los archivos municipales y públicos de la ciudad, que atienda al público las 24 horas del día y los 7 días de la semana sin cerrar: una biblioteca que -al igual que el conocimiento que alberga- no cierra nunca.

Creo que es posible una gran biblioteca que reuna toda la cartografía histórica y geográfica de Magallanes y la Patagonia, dispersa por el mundo, las colecciones fotográficas y fílmicas existentes sobre esta región.

Me comentan que hay sino uno, varios proyectos en este sentido.  Aquí hay tarea para políticos, para profesores, para escritores, para diseñadores, para bibliófilos, para artistas y creadores, para todos los ciudadanos y ciudadanas posibles que crean que la cultura es lo mejor que podemos aportarle a las generaciones siguientes.

No nos quejemos de lo que no tenemos: movámonos por algo que podemos tener.

¿Porqué no movilizar conciencias, redes, organizaciones, grupos y personas para poner en movimiento ese proyecto y avanzar a su materialización?

Manuel Luis Rodríguez U.

Ciudadano de la república de las letras y de las ideas

manuelluisrodriguez@hotmail.com

(En un próximo artículo propondré un proyecto para esa Biblioteca Regional de Magallanes y la Patagonia).

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Los estudiantes no llevarán candidatos en las elecciones – Escribe Ricardo Candia en Clarín

La estela risueña dejada por el paso de los estudiantesperdurará aún cuando los ecos de las poderosas manifestaciones producto de sus movilizaciones, se hayan apagado. Entonces habrá que analizar algunas de sus enseñanzas.

En primer lugar, la que demuestra que cuando se enfrenta el sistema con decisión, valor audacia e inteligencia, se obtienen resultados de altura. Sobre todo si en esas luchas no tienen directa incidencia esas máquinas reproductoras de prebendas llamados partidos políticos, tal como los conocemos ahora.

 La segunda, es que cuando se llega a altos niveles de enfrentamiento con el sistema se termina inevitablemente por poner en cuestión su esencia ideológica. Llega un momento en que las reivindicaciones no son posibles sin poner en duda la legitimidad de todo el entramado institucional.

 Y una tercera, es que cuando un movimiento de esta envergadura, seductor, popular, inteligente, anclado en las esperanzas más profundas de la gente, no logra definir un horizonte de continuidad coherente con los impulsos iniciales, tarde o temprano deberá ver como se desmorona todo lo construido.

 Sobre todo, cuando se acepta que los responsables de la situación que inauguró, sustentó, perfeccionó, un modelo de sociedad que tiene, sólo por decir, algo, una educación como la que se cuestiona, tomen la iniciativa.

 Por muy bien articulada que esté, la propuesta que los estudiantes han presentado a las autoridades, mas temprano que tarde, van a caer en esa zona oscura que se llama Congreso Nacional y desde ahí, lo planteado en el extenso documento de los estudiantes, va a salir convertido en leyes. Sálvese quien pueda.

 No habrá sido como el 2006, cuando para el efecto de apabullar al movimiento de los estudiantes secundarios se ideóla ComisiónAsesoraPresidencial, pero con certeza será algo que busca el mismo efecto. El sistema podrá ser lo que queramos: inhumano, sin valores, antidemocrático, autoritario, represivo, pero nunca suicida.

 Una vez que las propuestas lleguen al Congreso para ser discutidas en forma de proyectos de ley enviados por el ejecutivo, nadie más podría hacerlo, habrá entrado en el infierno de Dante. Y desde ese averno jamás va a salir una ley que considere el fondo de las cosas planteadas en las consignas de las centenares de miles personas que desfilaron porla Alamedahaciendo saber su opinión.

 Prolegómeno de esa operación era la reunión de Sebastián Piñera con la Concertación. Y mienten sus voceros cuando esconden sus oscuras intenciones diciendo que fue por respeto a los estudiantes que suspendieron esa cumbre. La verdad es que fue por miedo. Porque constituía un patudez extrema, una frescura sin nombre y porque, finalmente, no resulta necesario, si se considera que muy luego lo propuesto por los estudiantes en sus Bases para un acuerdo social por la educación, va a llegar a sus manos prestidigitadoras e impunes.

 El movimiento estudiantil nunca debió creen en las ofertas de última hora, en cambios de criterios de emergencia, en descubrimientos salvadores. El lucro en educación, la mortandad de colegios otrora del Estado, el negocio de las universidades, las eternas deudas de los estudiantes, la indignante desigualdad que hay en el fondo del sistema, no son cosas de ahora, ni han sido administradas por el vecino. Quienes han cultivado con esmero estas características de nuestra sociedad, son quienes van a recibir en sus manos la misión de cambiarlo todo. El gato guardando la carnicería.

 Los estudiantes van a regalar la energía que lograron generar con la hermosura de sus movilizaciones. Nada bueno pueden esperar de lo que venga. El Ministro podría decir que sí a todo, calmar las aguas y luego enviar los proyectos de ley al Congreso. Y de ahí, bueno, a esperar.

 Nadie se rinde cuando va ganado. Lo esperable es seguir insistiendo por el flanco más débil del enemigo. Nunca se ha visto que quienes llevan ventaja buscan los términos de la rendición. La bandera blanca no la despliega quien tiene la iniciativa, sino los que van perdiendo. Y el sistema hasta ahora estaba bastante acorralado.

 Los efectos políticos que pudo alcanzar el movimiento de los estudiantes, están en peligro. Decidir jugar las mejores fichas en el territorio del sistema, es entregarles la iniciativa. Era ahora cuando se necesitaba una gran dosis de audacia y haber hecho del techo que se alcanzó, el piso para otras batallas, con otros alcances estratégicos.

 Luego vendrán las elecciones de Concejales y Alcaldes, en las cuales los estudiantes no llevarán candidatos y los mismos de siempre aparecerán recogiendo los retazos del final de las movilizaciones para usarlas en sus campañas electorales.

 Cineastas advertidos editarán notables documentales acerca de estos dos meses de gloria, historiadores darán sus puntos de vistas respecto de orígenes y resultados. El gobierno lanzará un plan para resolver la reconstrucción en las zonas dañadas por el terremoto y se hará un gran acto de aniversario del rescate de los mineros.

 Y luego vendrán las eliminatorias para el Mundial de Fútbol, Brasil 2014.

(Tomado de El Clarin – www.elclarin.cl )

Discurso de investidura de Camila Vallejos, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la FECH

Mi nombre es Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y quisiera, antes que todo, poder expresarle a los presentes el orgullo y el desafío que significa para mí encabezar la Federación de Estudiantes más importante de Chile, es una gran responsabilidad que significa hacerse cargo de 104 años de historia, 104 años de aventuras y desventuras, 104 años de lucha en el seno del movimiento estudiantil.

Y es un orgullo y un gran desafío porque vengo de aquellos lugares que no reciben condecoraciones, de los cuales poco y nada se dice, porque poco y nada se sabe, lugares que a veces incluso se les llega a olvidar.

Mis estudios secundarios los cursé en un pequeño colegio cuyo nombre significa tierra florida; extraña paradoja, ya que en sus patios se respiraba más tierra que flores y en sus salas de madera se acumula el polvo de generaciones de alumnos no emblemáticos, que nunca llegaran a ocupar los puestos de poder más importantes de nuestro país.

Mi carrera, una de las más pequeñas de esta Universidad, casi no se encuentra en el consciente colectivo, se pierde entre los pasillos de la FAU y se confunde con otras disciplinas. La Geografía en esta Universidad casi no tiene tiempo ni espacio, otra paradoja.

Sin embargo, lo más terrible es darse cuenta que de pronto esto no pasa solo en Geografía, sino que también en Administración Pública, que es carrera de ocho a seis, porque después de las seis de la tarde no hay Universidad para ellos, una carrera que debiese ser fundamental para fortalecer el sistema público. Y también ocurre en Educación y de pronto, nos damos cuenta que no son solo unas pocas carreras, sino que es toda una rama del saber, es toda un área del conocimiento la que ha caído en la pobreza universitaria como consecuencia de las lógicas del mercado implementadas ya a lo largo de estos últimos treinta años.

Y de lo pequeño y olvidado de mi lugar de origen, se suma además, mi corto tiempo de vida, con 22 años, vengo a ser la segunda mujer presidenta de la FECH en más de cien años de historia. Y usted rector tendrá el privilegio de ser el segundo en la historia de la Universidad que es acompañado por una mujer en la presidencia de nuestra federación de estudiantes.

Ahora bien, puede que en este momento me toque a mí ejercer el cargo de Presidenta, sin embargo, debo decir que yo sola jamás habría logrado todo esto y que mis manos son tan solo un par más dentro de tantas otras, y en donde todas juntas son las que levantan este proyecto colectivo que se llama Estudiantes de Izquierda, el cual ya se encamina a su tercer período consecutivo al mando de nuestra Federación.

Si me permiten contarles un poco acerca de Estudiantes de Izquierda, debo decirles que como colectivo político estamos presentes en amplios espacios de nuestra Universidad, que en nuestro interior se expresa la máxima diversidad estudiantil, que entendemos que la izquierda debe construirse con participación y democracia y que esta elección en donde hemos aumentado en casi 400 votos respecto de la elección anterior, nos demuestra que como movimiento estamos vinculados orgánicamente con las bases estudiantiles de nuestra Universidad.

Como Estudiantes de Izquierda sentimos la responsabilidad ética de hacer política, porque la administración del poder por los poderosos de siempre nos obliga a entrometernos en sus asuntos, porque estos asuntos son también nuestros asuntos y porque no podemos dejar que unos pocos privilegiados sean quienes eternamente definan las medidas y contornos que debe tener nuestra patria, ajustándola siempre a sus pequeños intereses.

Creemos que la clave del éxito para el movimiento estudiantil está en volver a situar a la Federación en una posición de vanguardia a nivel nacional, en volver a entretejer redes sociales con los pobladores, los trabajadores, las organizaciones sociales y gremiales, los jóvenes que se quedaron fuera de la Universidad pateando piedras, en otras palabras, hablamos de volver nuestra mirada al conjunto de los problemas sociales que hoy rodean a la Universidad y con los cuales estamos íntimamente vinculados y comprometidos.

Debemos romper con aquella burbuja universitaria que instala el individualismo, la competencia y el exitismo personal como patrón de conducta para los estudiantes por sobre ideas y conceptos fundamentales como lo son la solidaridad, la comunidad y la colaboración entre nosotros.

Somos contrarios a la visión de que la Universidad es solo venir, sacarse buenas notas, y abandonar cuanto antes sus aulas para salir pronto a ganar dinero en el mercado laboral, tenemos los ojos lo suficientemente abiertos como para darnos cuenta que afuera hay un mundo entero por conquistar, que este mundo requiere de nuestra entrega, de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio y que para quienes ya hemos abierto los ojos a las inequidades sociales que asoman por todos los rincones de nuestra ciudad, se nos vuelve imposible volver a cerrar la puerta y hacer como que nada hemos visto o como que nada ha pasado. Nuestro compromiso por la transformación social es irrenunciable.

Porque necesitamos hoy, más que nunca, una profunda discusión respecto del país que queremos construir y a partir de aquello cuál es el tipo de Universidad que se pondrá al centro de dicha construcción.

Porque no creemos en la Universidad como un espacio neutro dentro de la sociedad, la universidad es un agente vivo en su construcción y en el desarrollo del proyecto país que como ciudadanos levantamos día a día. Nuestra responsabilidad está en generar organización al interior de aquella, lo cual nos permita transformar la universidad, para así poder transformar la sociedad.

Nuestro concepto de Universidad nos habla de un espacio abierto, participativo y democrático, con una comunidad universitaria activa, dialogante, una comunidad que se involucra en el diseño y conducción de su casa de estudios.

Nuestra visión es la de una Universidad que se ubique ya no en los primeros rankings de la competencia o el marketing universitario, de los cuales hoy en día mucho se habla, sino que se ubique en el primer lugar de aporte al desarrollo social del país, el primer lugar en el fomento de la equidad en cuanto a la composición social de sus estudiantes, que ocupe el primer lugar en el desarrollo de la ciencia y tecnología al servicio de los intereses de Chile y su pueblo.

Creemos en una Universidad permanentemente vinculada con los problemas que nuestro pueblo le presenta, activa en la búsqueda de soluciones y en la entrega de aportes por medio del conocimiento.

Sin embargo, nuestra realidad actual dista mucho de estos conceptos brevemente aquí esbozados, hoy la Universidad es cada vez más un proyecto sin otro norte que no sea el que le señala el mercado, a la educación superior se le ha puesto precio y nuestras Universidades son medidas por criterios industriales de producción como si fueran una empresa más dentro del esquema productivo de la nación, una empresa especial con muchas comodidades en su proceso productivo, pero empresa al fin y al cabo.

En este esquema, un rol fundamental lo jugó el desfinanciamiento sistemático que vivió la Universidad Pública al momento de implementarse las políticas neoliberales. El autofinanciamiento, establecido como doctrina, fue un golpe seco que dio en la esencia misma de lo que constituía el quehacer universitario hasta ese momento, condicionando y sometiendo a la Universidad a lógicas y esquemas mercantiles que le eran desconocidos. La Universidad Pública tuvo que verse obligada a competir en situaciones desfavorables en lo que se llamó âel nuevo mercado de la educación superiorâ, se le puso precio, tuvo que venderse a sí misma para poder captar mayores recursos y continuar así con su proyecto educativo, perdió su brillo y su color, perdió su esencia transformadora y quedó botada en un rincón, ya incapaz de reconocerse a sí misma.

Estamos hablando que se operó un cambio estratégico en el desarrollo de la Universidad, el cual ha sido irremontable hasta este momento. Con ello hubo sectores importantes del quehacer universitario que producto de su no rentabilidad económica fueron cayendo rápidamente en la desgracia y el abandono, las Universidades Públicas se volcaron a sí mismas, viviendo casi un chauvinismo institucional, donde cada una se preocupaba de su propia sobrevivencia, perdiéndose la visión de conjunto que poseía nuestro antiguo sistema de educación superior pública.

Este procedimiento operado en plena dictadura, siguió su curso con los gobiernos de la Concertación, la cual no operó mayores cambios, más bien, se dedicó a administrar con comodidad el modelo heredado y en algunas líneas, incluso, lo profundizó. No obstante lo anterior, pasaron los años y el control del gobierno volvió a las manos de quienes tiempo atrás habían gobernado con trajes de civiles detrás de los uniformes de soldado.

Según nuestra mirada, esto representa un peligro fatal para la Universidad Pública hoy día, creemos que el gobierno de los empresarios busca poner el broche de oro a la privatización total de la educación superior, sellando definitivamente la obra que iniciaron desde las sombras en los años ochenta. La designación de Harald Beyer y Álvaro Saieh en nuestro Consejo Universitario, dos grandes defensores del modelo de mercado y el actual presupuesto nacional en el área de la educación superior son dos grandes indicativos de aquello. Son medidas que nos muestran nítidamente que el gobierno se apresta a poner en marcha una agenda privatizadora a gran escala y que, por lo tanto, el año 2011 será estratégico en su implementación.

Esta será una batalla importante que enfrentará nuestro sector el próximo año, para dar respuesta a este desafío debemos desplegar un movimiento que escape a tan solo los estudiantes, necesitaremos de los académicos, los trabajadores, las autoridades universitarias, todos juntos en las calles exigiendo que el Estado cumpla con sus Universidades, que el Estado cumpla con la educación superior pública de nuestro país.

Pero el problema no pasa tan solo por exigirle al Estado lo que a nuestras Universidades le debe, sino que también debemos mirarnos con visión autocritica y preguntarnos qué es lo que como Universidad le estamos entregando a nuestro pueblo. Necesitamos un nuevo trato del Estado para con la educación superior pública de nuestro país y, a la vez, necesitamos un nuevo compromiso de las Universidades Públicas para con el pueblo de Chile y sus intereses, esta Universidad tiene que ser la Universidad de todos los chilenos y no solo la de unos pocos.

A nadie le es indiferente que en nuestra casa de estudios se perpetúen desigualdades fundamentales que determinan, por ejemplo, que el 20% más rico de la población tenga más del 50% de las matrículas, en cualquier sociedad que se precie de ser justa y democrática esta desigualdad fundamental es inaceptable.

¿Seguiremos educando solo a las élites socioeconómicas?, o, ¿nos aseguraremos de implementar un sistema de acceso que permita que todos los jóvenes con talentos y habilidades, independiente de su origen y capacidad de pago, puedan permanecer en la Universidad?

¿Seguiremos dejando que solo aquellas disciplinas que son rentables en el mercado alcancen niveles de desarrollo armónicos y de excelencia?, o, ¿aseguraremos de manera efectiva que todas las áreas del conocimiento tengan un trato justo y así puedan contribuir a consolidar la sociedad que anhelamos, ya no solo en términos económicos, sino que en términos culturales, intelectuales, cívicos, valóricos, es decir, con seres humanos íntegros?

Por más que quieran hacernos creer lo contrario, para nosotros la Universidad no puede ser un negocio ni mucho menos la educación puede ser una mercancía.

La pelea será dura, pero está el futuro de la Universidad en juego y en esta batalla nosotros no bajaremos los brazos.

No quiero terminar mis palabras sin antes aludir a un hecho que para mí reviste gran notoriedad, algo señalaba más arriba pero quisiera ahora poder extenderme un poco más en aquello, me refiero a mi condición de mujer.

Como mujer puedo ver y vivenciar en carne propia las actuales formas de opresión de la que somos víctimas en la actual configuración machista de la sociedad. En Chile nos decimos un país desarrollado y nos llenamos de orgullo por nuestro reciente ingreso a la OCDE, no obstante, detrás de la cortina del progreso económico y del optimismo del jaguar latinoamericano se esconde una historia de opresión y sexismo que aún perdura hasta nuestros días. Las mujeres seguimos sufriendo hoy día todo tipo de discriminaciones, a la hora de buscar trabajo, en los planes de cobertura para nuestra salud, en la escala de sueldos, incluso a la hora de participar en política.

Tan solo ayer leía unas ideas que quisiera poder trasladarles en este momento ya que me parecen esclarecedoras respecto de lo que les quiero decir, abro comillas “respecto de las mujeres, cuando buscan trabajo, además de calificación se le pide presencia y no basta con que sean amables y generosas, sino que deben además ser graciosas, simpáticas y coquetas, pero no mucho. Se les exige estar presentables y cuando juzgan que se ha pasado un milímetro, se les critica por presuntuosas. Se les elogia por ser madres y se les excluye por tener hijos.

De la mujer se sospecha cuando es joven porque desestabiliza a la manada y se le rechaza cuando los años pasan porque ha perdido competitividad. Es excomulgada por fea y también cuando es bella. En el primer caso se dice que es repulsiva, en el segundo provocadora. Cuando no es lo uno ni lo otro la tildan de mediocre”, cierre de comillas.

Estas son las condiciones en las cuales las mujeres nos desarrollamos actualmente, estas son las condiciones que desde mi Presidencia también buscaré transformar.

Calma y tiza…

Los anuncios del ministro Golborne sobre nueva tarificación del gas realizados hoy en Punta Arenas tienen el aspecto exterior de ser un logro positivo para las demandas de los magalláncos desde enero pasado y desde años atrás.  El recuento de declaraciones aparecidas hoy en el portal de Radio Polar, sin contar con toda la prensa regional y local que también consultamos, da cuenta de una reacción generalmente positiva aunque prudente. 

Pero, conociendo como hemos conocido al actual gobierno, hay que ir con calma y mucha tiza para sacar las cuentas.  Según el anuncio ministerial, quedarán excluidos de la bonificación los consumos superiores a 25.000 m3, lo que abre la discusión acerca los establecimientos educacionales, de salud, universidades y otros, como también acerca de las pymes.

La Asamblea Ciudadana de Magallanes por su parte, sostiene que esta fijación por ley de las tarifas debiera durar a lo largo de todo el período del contrato ENAP con Methanex, es decir, por 25 años, para no depender de los cambios de gobierno (que ocurrirán sin duda alguna) y de las veleidades presupuestarias de los Ministros de Hacienda cada año.  Esta fue la demanda que planteó la Asamblea en la primera carta enviada el 7 de enero recien pasado al Presidente Piñera: que se fije las tarifas por 25 años, carta que hasta el día de hoy no ha sido respondida.

Debajo de la discusión está también el silencio que han guardado las autoridades de gobierno acerca del verdadero precio al cual ENAP vendió gas a Methanex y a Gasco, dato esencial que impide saber hoy cual es el monto real del subsidio que el Estado (o sea todos nosotros…) cancelará al consumo del gas en la región de Magallanes.  La Asamblea Ciudadana de Magallanes ha reclamado y exigido en vano desde el Presidente de la República hasta el gerente general de ENAP, desde octubre de 2010 que esos precios sean conocidos de la ciudadanía, sin recibir respuesta de las autoridades.

¿Debemos alegrarnos prudentemente por los anuncios del gobierno?  Ya estamos curtidos los magallánicos de tantos anuncios cuya letra chica termina desmintiendo los titulares.  Pero es evidente que el paro del gas de enero pasado ya comienza a dar algunos frutos.

Todo el asunto se traslada ahora al trámite legislativo, donde nuestros cuatro parlamentarios tienen una enorme responsabilidad política y mientras este se realice, el debate público regional continuará dominado por el tema del gas, y la Asamblea Ciudadana de Magallanes realizará todos los esfuerzos, propuestas, lobbys y gestiones necesarias para comprometer el respaldo de todos los senadores y diputados de todos los sectores políticos representados en el Congreso Nacional a un cuerpo legal que garantize por largos años la estabilidad de las tarifas del gas en esta región.

Calma y tiza entonces.

Manuel Luis Rodríguez U.

RECUENTO DE REACCIONES ANTE ANUNCIOS DEL GOBIERNO EN MATERIA DE TARIFICACION DEL GAS

http://www.radiopolar.com/noticia_48533.html

http://www.elpinguino.com/noticias/113602/Gobierno_extiende_plazo_de_incentivos_para_zonas_extremas_y_ampla_su_cobertura.html

Precio del gas y geopolítica del aislamiento en Magallanes

La demanda ciudadana de los magallánicos en enero pasado, ha sido extremadamente clara y fue escuchada en todo el país: los habitantes de la región de Magallanes demandan que rijan en esta zona un precio justo y preferencial por el gas natural partiendo de la premisa de la condición geopolítica de este territorio y las dificultades especiales que caracterizan el modo de vida de los magallánicos.

La consigna del paro regional del gas en Magallanes tiene todavía plena vigencia: “no al alza del gas”.

Vivir en Magallanes constituye no solo un acto permanente de soberanía cotidiana que se enfrenta a diario a dificultades climáticas y geográficas de aislamiento, de mayor costo de la vida y de conectividad, sino también es la expresión de una voluntad colectiva de vivir en esta tierra, de invertir, trabajar y crear desarrollo y bienestar.  En este contexto, todos saben allá en Chile que en Magallanes el gas natural como combustible no es un lujo ni puede ser un producto sometido al precio comercial común y corriente, sino que constituye una necesidad para la calefacción domiliaria y como fuente energética calórica para industrias, servicios y empresas y para el sistema de electricidad de la región. 

La Asamblea Ciudadana de Magallanes ha planteado después del paro de enero, que los magallánicos demandan un precio justo y preferencial por el gas natural que se produce en esta región y esa demanda sigue en pie no obstante el paso del tiempo.

Los magallánicos rechazan y continuarán rechazando que se aplique un precio comercial gravoso e injusto por el gas en esta región, y exigiendo que no haya alza del gas y se aplique un precio justo y preferencial.

Manuel Luis Rodríguez U.

El problema de la educación, un problema de enfoque – Escribe Alex Santibañez Rios

Un problema de enfoque.

 

El denominado “problema de la educación” tiene básicamente dos situaciones que se pueden identificar con cierta facilidad:

 

I. El problema creado, y

II. El problema real.

 

Además de estos dos aspectos que se deben considerar se deben sumar la mezcla de realidades ya que no es lo mismo la:

 

1. Educación pre básica.

2. Educación General Básica.

3. Educación Media común hasta 2do. año.

4. Educación Media Científico Humanista.

5. Educación Media Técnico Profesional.

5.1. Clases 100% presenciales.

5.2. Sistema de formación DUAL.

6. Educación técnica superior, y

7. Educación universitaria.

continúe leyendo este interesante ensayo:

EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN UN PROBLEMA DE ENFOQUE

La necesidad del cambio

La palabra “cambio” ha terminado “manoseada” por el uso electoral y gastada por el “abuso verbal” de las retóricas y los discursos de propaganda.  En la política de los aparatos comunicacionales oficiales, el cambio ha venido a ser un adjetivo, pero para los ciudadanos sigue siendo un sustantivo, una necesidad, una aspiración no realizada.

EL CAMBIO POLÍTICO PENDIENTE.

En Chile surge cada cierto tiempo la demanda ciudadana por un cambio en el sistema político e institucional.  Esa demanda pendiente hoy es expresada de multiples formas por un creciente número de ciudadanos y movimientos hasta el punto que la negativa a modificar las estructuras de poder en esta nación, podrían significar un estado de ebullición y movilización social insoportable para el orden político en un futuro predecible.

¿Cuál es la demanda ciudadana que hoy pone en movimiento nuevamente la consciencia de una creciente mayoría? La nación y la república están en presencia de un vasto movimiento ciudadano que reclama no solo por cambios educacionales, ambientales, energéticos y sociales, sino también por modificaciones estructurales en el orden político y por más democracia y más participación, ante un sistema político cada vez más deslegitimado, cuestionado y desvalorado.   

Se impone cada vez más la necesidad cada vez más imperiosa de un cambio político estructural, de un cambio profundo en el edificio estructural del sistema político chileno.

Toda la estructura institucional y política reposa en una Constitución política del siglo pasado, vertical, presidencialista, de rasgos autoritarios y personalistas, centralista y elitista.  Y esa Constitución -no obstante sus sucesivas legitimaciones expost- sustenta un sistema electoral excluyente, anticuado y decimonónico.

El cambio político de fondo entonces, que pretende una creciente mayoría de ciudadanos en Chile, supone la formación de una Asamblea Constituyente emanada de la soberanía popular que de origen a una nueva Constitución Política del Estado, que estructure un nuevo sistema electoral participativo, representativo y proporcional que incorpore a todos los ciudadanos chilenos residentes en el extranjero sin condiciones, y de forma a un sistema de administración que potencie la descentralización, la regionalización y autonomía de las regiones y otorgue poderes, atribuciones y recursos a las regiones y las comunas.

Punta Arenas – Magallanes, invierno de 2011.

Manuel Luis Rodríguez U.