El caso Van Rysselberghe: no hay boomerang que no regrese

¡Qué tiempos aquellos cuando los dirigentes de la UDI y RN disparaban contra la Concertación acusándola de emitir órdenes de partido con sus diputados y senadores!  ¡Qué tiempos aquellos cuando la derecha criticaba a la Concertación las mismas prácticas que hoy practica sin la menor arruga en el rostro!  ¡Qué época gloriosa aquella cuando udis y erreenes justificaban las acusaciones constitucionales comno instrumento válido y eficiente para provocar una derrota política al gobierno de turno!

Pues bien, no hay boomerang que no regrese a su lanzador ni hay frase que no vuelva a la boca del que la profirió.

En las horas recientes, el Diputado RN Roberto Delmastro del Distrito 53, ha renunciado definitivamente a su militancia en Renovación Nacional criticando, entre otras acciones, la designación a dedo del senador (y ex Concejal) Carlos Larraín, práctica que fue ferozmente criticada por RN y la UDI cada vez que -al otro lado- la Concertación tuvo que designar a sus reemplazantes en el Congreso, pero abriendo un cuadro de incertidumbre respecto de su votación en el caso de la acusación constitucional ya comentada.

Por cierto que el ejercicio de nombrar a dedo Diputados, Senadores o Alcaldes, forma parte de una de las peores costumbres de la política chilena actual, ejercicio del que se benefician derechistas y concertacionistas sin distinción y que constituye en la realidad un mecanismo engañoso y brutal de reemplazo de la democracia por la dedocracia y una burla a la ciudadanía.

El espanto y nerviosismo que atraviesa a las filas aliancistas se origina en el riesgo que la acusación constitucional contra la cuestionada Intendenta Van Rysselberghe sea aprobada: entonces se explica y se entiende el desesperado despliegue de los líderes derechistas por salvar a la criticada Intendenta, esfuerzos que han ido desde el Presidente Piñera hasta los jefes de bancada, el Comité Político de La Moneda, los Ministros políticos, los jefes de partidos…tratando de poner en fila a un grupo de diputados y senadores, con frecuencia mas acostumbrados a mandar que a obedecer.

¿Y dónde quedaron esos parlamentarios de la derecha que hacían gárgaras matutinas y vespertinas con la probidad, con el respeto a las instituciones y a la verdad?  ¿Esta vendría siendo la “nueva forma de gobernar”?  Si así fuera, no ha cambiado nada.

¿Quién dijo que la derecha no funcionaba con órdenes de partido?

¿Qué entienden los senadores y diputados de la UDI y RN cuando el Presidente de la República saltándose la separación de poderes del Estado, intenta “alinear” (es medio militarota esa palabreja…) a SUS parlamentarios para que ninguno vaya a ocurrírsele siquiera pensar distinto, discrepar, pensar por sí mismo, elucubrar un voto diferente? 

¡A la cresta el voto en conciencia en las acusaciones constitucionales!!  Es siempre un voto político y ambas coaliciones saben y actúan sabiendo que las acusaciones constitucionales son un arma política para infringirle una derrota  política a la autoridad del Ejecutivo  acusada (Ministro, Gobernador, Intendente…).

Manuel Luis Rodríguez U.

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¿Crisis del socialismo o de una versión del socialismo?

Con motivo de un congreso partidario, el senador Pedro Muñoz por la región de Magallanes pone en acento públicamente en el deterioro de la mística partidaria y en la crisis que experimenta o experimentaría el Partido Socialista.  El tema no sería relevante si se tratara solamente de desnudar algunos de los conflictos y dilemas que atraviesan el mundo socialista y concertacionista producto de la derrota presidencial de 2010, pero adquiere connotación, cuando se analizan los problemas de fondo del socialismo chileno en el siglo xxi.

Es probable que el actual congreso partidario socialista sirva para explicar porqué ese partido ha experimentado la mayor serie de escisiones, divisiones y renuncias de dirigentes, parlamentarios y militantes en los recientes diez años de vida política del país, incluyendo el hecho único e inédito que en la elección presidencial pasada, tres de los cinco candidatos presidenciales habían sido militantes socialistas.

Postulamos que la crisis del socialismo chileno -si es que se reconoce que han vivido una prolongada crisis política e ideológica- encuentra su razón de ser en el abandono del ideario socialista originario, para reemplazarlo por el evangelio neoliberal del libre mercado, del Estado subsidiario y de la privatización

La primera manera de enfrentar los problemas, consiste en identificar el problema. 

 La crisis del socialismo chileno es en primer lugar una crisis ideológica: es el abandono práctico, político, concreto,  de las ideas socialistas por una ideología neoliberal que atraviesa a la gran mayoría de la dirigencia y de la casta política que ejerció el poder entre 1990 y 2010.

Abandonaron el rol planificador del Estado y permitieron que ENAP se debilite, que las empresas del Estado sean privatizadas, tercerizadas, licitadas o vendidas y aunque sus militantes socialistas de base reclamaban en contra, sus dirigentes y grandes líderes en el poder, podían administrar el Banco Estado o el Banco Mundial con ferrea mano neoliberal, y seguir llevando el carnet socialista guardado en el bolsillo trasero de sus trajes Armani…

Los socialistas en el poder, en Chile, fueron tan excelentes y eficientes privatizadores, entregaron los recursos nacionales y las empresas del Estado a la voracidad corporativa empresarial chilena y extranjera, como lo habrían hecho RN y la UDI en su mejor momento de gloria, hasta el punto que el primer Presidente socialista de la transición se fué para la casa con el aplauso generalizado del gran empresariado chileno. ¿Los CEOP (contratos especiales de operación) a través de los cuales se ha ido privatizando el gas natural de Magallanes, no fueron acaso una de las invenciones del gobierno del socialista Ricardo Lagos Escobar?

Dos de las cuestiones centrales de la crisis ideológica del socialismo chileno, residen en la cuestión del rol del Estado en la economía y en la función que el Partido Socialista le otorga a la Constitución política de 1980.  Porque después que Ricardo Lagos le puso su firma a la Constitución pinochetista (con sus respectivos aderezos, adornos y modificaciones superficiales), ¿qué autoridad moral tendría hoy el socialismo chileno (nos referimos al “socialismo oficial”, por cierto) para reclamar una nueva Constitución Política para Chile, si la que hoy tenemos vigente lleva estampada la firma del socialista Ricardo Lagos?

Los grandes dilemas políticos que atraviesan al socialismo chileno (que en realidad son semejantes a los problemas de consecuencia ideológica del socialismo español, francés, italiano o alemán) dicen relación con el “modelo de desarrollo” y el tipo de Estado que postulan para sus respectivos países.  Y en esos grandes dilemas, el socialismo ha optado en Chile también, por la solución de mercado y por el Estado subsidiario a falta de otro.

Aun así en la base social, subyacen otras creencias y otras formas de leer la realidad política chilena, lo que nos obliga a hacer la pregunta: ¿es hoy el socialismo chileno una fuerza política de cambios y de transformación del sistema de dominación capitalista…o es solo otro envoltorio para el mismo neoliberalismo depredador y explotador?  Ya en su tiempo Karl Marx escribía: “El proletariado, la capa más baja y oprimida de la sociedad actual, no puede levantarse, incorporarse, sin hacer saltar, hecho añicos desde los cimientos hasta el remate, todo ese edificio que forma la sociedad oficial“.

Pero claro, hoy en el seno del socialismo oficial chileno, citar al teórico socialista Karl Marx resultaría “demodé”…

Manuel Luis Rodríguez U.

Asesinar a un ciudadano común es más grave que asesinar a un policía

El ciudadano Rodrigo Hinzpeter, que oficia todavía de Ministro del Interior,  nos acaba de ofrecer su más reciente lamida de botas a la institución policial diciendo ante ellos que “asesinar a un policía es más grave que asesinar a un ciudadano común y corriente“.  La claridad meridiana del concepto no admite dobles interpretaciones: el ciudadano policía vale más que el ciudadano común y corriente, o lo que es lo mismo, existen dos tipos distintos de ciudadanos en Chile hoy.

¡Qué importa entonces que se asesinen a ciudadanos comunes y corrientes, producto de la misma delincuencia y narcotráfico que el ciudadano Hinzpeter dice tratar de combatir!

En realidad, no se trata de un descubrimiento del ciudadano Hinzpeter.  La existencia de ciudadanos de primera catogoría y ciudadanos de segunda categoría y hasta de ciudadanos de tercera categoría, es parte inherente al orden político chilensis.  Educación “reguleque” y pobre para los futuros ciudadanos pobres y educación de alta calidad para los futuros ciuudadanos de la clase alta; salud de excelencia para los ciudadanos que pueden, y salud reguleque o de mala calidad para los ciudadanos a los que no les alcanza. Previsión estatal y segura a través de Cajas de Previsión para todos los uniformados…y AFP para el resto de los mortales.

El único problema con reconocer que tenemos dos tipos de ciudadanos circulando por las calles, es que los ciudadanos de segunda categoría son aquellos con cuyos impuestos se pagan los sueldos, la infraestructura y los recursos con que funcionan y trabajan esos ciudadanos de primera categoría que Hinzpeter llama policías. 

Nadie podría decir que la fracesita en comento del ciudadano Hinzpeter (él sin lugar a dudas es ciudadano de primera categoría) haya dicho algo que no sea cierto: lo brutal es que la dice intentando sacar provecho político de la trágica muerte de dos policías, hecho que, por lo demás, pone al desnudo las imperfecciones de la propia política de seguridad pública del mencionado Ministro.  Nolli llevaba mas de un año circulando libremente y con orden de detención pendiente…

Manuel Luis Rodríguez U.

Las llaves del señor Alcalde

Entre los numerosos momentos de ridículo público y colectivo que tuvimos que sufrirnos los chilenos con la visita del Presidente de Estados Unidos Barack Obama, uno de los más rutilantes y vergonzosos fueron los denodados esfuerzos del Alcalde de Santiago por entregarle al gobernante estadounidense las famosas “llaves de la ciudad”.

¿Todavía en el Chile del siglo XXI, país supuestamente moderno y globalizado, se sigue manteniendo esa ridícula y medieval costumbre de entregarle al visitante extranjero las “llaves de la ciudad”?

¿Nadie sabe que esa costumbre viene de las ciudades medievales europeas amuralladas, cuyas autoridades comunales entregaban las llaves al visitante extranjero en señal de sumisión y obediencia?

Podemos reirnos un instante con el ridículo gesto del Presidente de la República de Chile poniéndose a cantar el Himno de los Estados Unidos (no me imagino a Obama ni a Berlusconi ni a la Merkel tarareando el Himno Nacional de Chile…), pero las interminables ideas y venidas sumisas del Alcalde de Santiago por poner en las manos de Obama una llave bañada en dorado y una botella de pisco, bordearon el ridículo que en diplomacia empequeñece y produce una impresión negativa y peyorativa.

La derecha chilena gobernante -como siempre acogotada con sus corbatas Hermes y sus trajes Armani– no nos ahorró esta vez su espectáculo de pequeños gestos no-diplomáticos (autoridades empujandole la silla a Obama) y dejó en el vacío, más allá de fotos y fotos y fotos y fotos sonrientes, codeándose mutuamente para fotografiarse con la familia Obama, convirtiendo la visita presidencial nada mas que en una seguidilla de eventos de dudoso contenido político y diplomático y de notorio contenido publicitario.

Hay que reconocer que no solo este gobernante de derecha ha escrito en el Manual de la Ridiculez Diplomática.  Muchos de los presidentes anteriores han dado su propio jugo en esta materia.

Otra cosa sería preguntarnos -ahora en serio- por los resultados concretos que tuvo la traida de Barack Obama a Chile: ¿se firmó acaso algún acuerdo importante entre Chile y Estados Unidos en materia energética, militar, financiera, tecnológica, económica, social o cultural?  El discurso tan anunciado del Presidente de EEUU sobre América Latina y pronunciado en Chile con más bombo que contenido novedoso, ¿fija realmente nuevas directrices para la política exterior de Estados Unidos para su ex patio trasero, o seguimos siendo tan traseros, marginales y territorios de explotación de recursos naturales que si ese discurso, si no se habría pronunciado, nadie se habría dado cuenta allá en Washington?

Manuel Luis Rodríguez U.

El Centenario perdido – Ramon Arriagada

La historia  no da una segunda oportunidad.  Me cuento entre los  habitantes de Puerto Natales, que nos habría gustado que  la celebración del  Centenario hubiese tenido mayor realce.   A estas fechas es necesario darles significación, pues, poniendo énfasis en los inicios de esta comunidad de personas, se  puede realzar los logros de las generaciones que con sus sueños y aspiraciones,  han hecho posible lo que tenemos.

 La cultura del olvido domina el mundo.  Ya no es posible  dar significación en la memoria colectiva a  sucesos que han cambiado el destino de las naciones.  El año pasado, se han cumplido,  en varios países  latinoamericanos, dos siglos de los procesos que abrieron paso a la  Independencia de España.  Los países involucrados no supieron dejarse llevar por la conciencia reflexiva y  pensar en la importancia de la fecha.  En Chile, fue justificable la no celebración, pues la  naturaleza nos hizo recordar que somos un país donde  los desastres  naturales, han sido los grandes arquitectos y urbanistas de las ciudades chilenas.

 En el mundo que nos ha tocado vivir,  el hedonismo unido al consumismo han resultado fatales para la  tradición y las costumbres de los pueblos. Si se trata de pasarlo bien y  aspirar irracionalmente hacia bienes materiales, no se requiere  cultivar  las disciplinas que hacen trascendente la vida del hombre. En esta línea, seguramente, nuestro centenario, está pensado  para celebraciones de dudosa valía cultural, pero de mucho jolgorio y artificios.

 El celebrar un siglo de vida era un hito importante para entusiasmar a los jóvenes  por nuestra historia.  Si la conociera,  nuestra juventud, estaría más dispuesta a  inmiscuirse en los esfuerzos de hoy  y los desafíos del mañana.  Nuestras generaciones jóvenes,  carecen de arraigo y lo único que quieren  es partir a la gran ciudad, dejarle a otros el sacrificio de  impulsar el desarrollo de  Ultima Esperanza.  Hay que demostrarles, a  las nuevas generaciones, que la juventud feliz en estos territorios no es un invento de los viejos.

 Estamos en territorios de desafíos, donde si se es joven, hay lugar para mañanas triunfantes.  Todo lo logrado aquí ha sido producto del rigor y el sacrificio.  Nuestra historia , está llena de personajes maravillosos,  que  al llegar  a estos  confines no dudaron de nada. 

 Me duele pensar  que el Centenario y su trascendencia está perdido. Difícil  va a ser contarles a nuestras generaciones futuras, por qué no lo celebramos como se debía.   Al parecer ni las autoridades ni nosotros  fuimos los indicados para estar  aquí con motivo de esta fecha.

RAMON ARRIAGADA

Una nueva contradicción de Occidente: liberar Libia mediante bombardeos

Los primeros ejemplos de esta nueva “diplomacia de los bombardeos” ya los conocimos en Irak y Afganistán, en Kosovo y en Serbia.  Justificaron el bombardeos de poblaciones y ciudades enteras, bajo el argumento especioso que se trataba de liberar a esos pueblos y a esas naciones, del terrorismo y de dictaduras atroces.

Por cierto que Mohamar Gadaffi no puede ser considerado un ejemplo de gobernante, ni menos catalogarlo de socialista, si se toma en cuenta sus abundantes records de violaciones a los derechos humanos, su permanencia de 42 años en el poder, un poder dictatorial y la ausencia de mecanismos democráticos en Libia.  Pero tampoco puede negarse que ese dictador libio hizo las delicias de muchos gobernantes occidentales que se inclinaban a besarle la mano y a suministrarle recursos y tecnología.

Pero, justificar la supuesta ayuda a los rebeldes libios con bombardeos aéreos quirúrgicos, es como pretender salvar a un náufrago lanzándole una piedra.  En la irracional lógica occidental, y como en realidad se trata de asegurar los suministros energéticos de Occidente y el control sobre el petróleo libio, se pretende “ayudar” a los rebeldes libios que luchan por su libertad y por una democracia en forma en su país, mediante el fácil recurso de bombardear desde aviones, buques de guerra y submarinos las instalaciones libias.

Mohammar Gadaffi tiene los días contados.

Y el problema de Libia ni siquiera es Gadaffi: el problema es que Europa y en particular Italia, España, Gran Bretaña y Francia dependen de los suministros de petróleo desde Libia.  Ese es el verdadero problema.

El destino de la nación libia ya no está en manos de los propios libios ni de las brigadas insurgentes que han luchado durante largos y costosos meses contra una dictadura brutal que no ha tenido la menor duda en bombardear multitudes de ciudadanos desde aviones de guerra. 

Libia no será un pais libre ni democrático cuando terminen los bombardeos occidentales.  Será un pais ocupado por las grandes corporaciones petroleras occidentales y sus eficaces sistemas de explotación de la mano de obra nativa y de los recursos naturales.

Manuel Luis Rodríguez U.