Trabajadores de Magallanes: un año 2010 poco auspicioso y un 2011 poco prometedor

Sin duda que los primeros llamados a hacer un balance de la situación de los trabajadores en nuestra región de Magallanes, son los propios gremios, sindicatos y referentes que los reúnen.

La CENTRAL UNITARIA  de TRABAJADORES y los GREMIOS DEL SECTOR PÚBLICO tienen la primera palabra a la hora de recoger  y analizar las lecciones del 2010, en función de los desafíos pendientes del 2011 que se avecina. 

¿Vamos camino a un fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil?  ¿Nos encaminamos a un escenario de mayor protagonismo de las organizaciones ciudadanas frente al Estado y al gobierno de turno?  ¿Vamos camino a un clima de mayor o de menor tensión social en el 2011?

Queremos proponer aquí  desde COYUNTURAPOLÍTICA algunas líneas de reflexión política, social y sindical para contribuir a ese balance y proyección.

LO POSITIVO

Puede señalarse como positivo del 2011 en el mundo de los  trabajadores en Magallanes, el gradual fortalecimiento organizacional de la CUT Magallanes con la incorporación y formación de nuevos sindicatos (14 nuevas organizaciones sindicales se crearon este año), la formación de un nuevo directorio provincial (presidido por el dirigente de ANEF Dalivor Eterovic) y por la formación de la ASAMBLEA CIUDADANA DE MAGALLANES, como un nuevo y prometedor referente social de las demandas ciudadanas de nuestra región, y a la cual la CUT apoya decididamente. 

La CUT de Magallanes continuó liderando las demandas y reivindicaciones de los trabajadores organizados de la región, como sucedió con las luchas y el paro de los trabajadores de Cervecería Austral, de Integra, de Plantas Pesqueras y Pescadores Artesanales, de los funcionarios del sector público y municipal, entre otros sectores.  Al mismo tiempo, la CUT y sus dirigentes apoyaron las exigencias de los integrantes de la MULTISINDICAL DE ULTIMA ESPERANZA y de los trabajadores de Tierra del Fuego.

Con motivo del 1° de mayo y del Bicentenario de los Trabajadores, la CUT Magallanes ha instalado un conjunto histórico de demandas y planteamientos que recogen las aspiraciones más profundas y sentidas de quienes con su trabajo hacen la riqueza de esta región austral de Chile.

LO NEGATIVO

Resulta evidentemente negativo para los trabajadores de esta región, la instalación de un gobierno de derecha, de inspiración ideológica empresarial y clasista, excluyente y distante de los trabajadores.  La CUT había advertido en 2009, que para los trabajadores no daba lo mismo quién gobernara el país, y los hechos lo han demostrado: vamos camino a una mayor profundización y consolidación del modelo neoliberal de mercado y de Estado subsidiario.  

El año 2010 laboral se inició en marzo con una razzia de despidos del sector público que han afectado en esta región a cientos de empleados públicos, funcionarios y profesionales de larga trayectoria y de impecables hojas de servicios, así también como a funcionarios municipales,  oleada de despidos que fue seguida por la negativa del gobierno de otorgar un reajuste de remuneraciones que siquiera alcance las cifras de crecimiento anunciadas para el 2011. 

El nuevo gobierno, utilizó el argumento del terremoto de febrero, para justificar un recorte inconsulto del 23% del presupuesto regional, pero en general como política apunta a un  creciente debilitamiento del sector público, a una fragilización del servicio público (despidos por razones políticas, incremento del presupuesto 2011 para honorarios y colapso del sistema de alta dirección pública) y consecuentemente a debilitar la capacidad de movilización y de respuesta de los gremios del sector público.

Los masivos despidos de trabajadores de ENAP constituyeron sin duda un golpe duro a la economía regional, a la credibilidad política de las autoridades, y pusieron en entredicho el rol que pretende otorgarle el nuevo gobierno a esta empresa estatal en Magallanes, al tiempo que se pretende continuar privatizando bloques de explotación de gas natural en la región.  

Sin lugar a dudas, el gobierno de Piñera -inspirado en la ideología neoliberal- ha emprendido  claramente un camino dirigido hacia la profundización de la privatización de ENAP, mediante la contratación de un estudio de abogados para que examine las vías legales para introducir mayores cuotas de capital privado en la empresa petrolífera estatal chilena.

LAS PERSPECTIVAS

Es posible prever y anticipar que el sector público será sin duda un foco central de conflictos y tensiones el 2011.

El gobierno se apresta a implementar tres reformas durante el 2011, respecto de las cuales los gremios de trabajadores y funcionarios no han sido consultados: en el sector salud (con nuevas medidas de privatización y externalización de las funciones hospitalarias), en el sector educacional  (con el fortalecimiento de la municipalización, mercantilización y privatización del sistema) y en el sector público mediante un incremento de la digitalización de los servicios. 

En el caso particular de Magallanes, creemos que el foco de atención continuará en las dificultades y cesantía estacional recurrent,  que experimentan los trabajadores del sector pesquero y artesanal y de plantas pesqueras, así como se abre una interrogante para el empleo en el sector construcción con el término de los grandes proyectos de infraestructura realizados con fondos públicos, y la ausencia de grandes proyectos de obras públicas que aseguren absorción de empleo el 2011 en la región.

Se abren para el 2011 numerosas interrogantes, frente a las cuales la autoridad no ha dado respuestas coherentes. 

¿Las prometidas inversiones privadas en el sector minero (¿Isla Riesco?), de las empresas salmoneras, en el sector energético o del sector turismo, aseguran empleos estables y de calidad en Magallanes durante el 2011, o asistiremos nuevamente al uso masivo de la subcontratación, de los sueldos precarios, de las condiciones laborales perjudiciales y de los despidos estacionales?

¿Cuál será el costo y quién pagará el costo del impacto ambiental de la llegada de nuevas empresas salmoneras a Magallanes, después de haber dejado el desastre ambiental en Llanquihue y Chiloé?

¿Qué planes de obras públicas están preparados para el 2011 en Magallanes?   ¿Este gobierno continuará inaugurando como propias las obras públicas proyectadas y puestas en marcha durante los gobiernos anteriores? ¿Con qué recursos contarán los municipios de la región de Magallanes para absorver el desempleo en invierno, que es el período de mayor desempleo?  ¿Continuarán los despidos de funcionarios públicos a contrata y a honorarios, debilitando aún más a los servicios públicos, o en su reemplazo, el gobierno seguirá contratando a sus nuevos adeptos y operadores políticos de los partidos de gobierno?

¿Los programas sociales del Estado contarán con más recursos o con menos recursos el 2011?  ¿Habrá en Magallanes el 2011 más subsidios habitacionales y para los consumos básicos en favor de los sectores más vulnerables de la población?

A la luz de este panorama, el desafío político-social mayor del mundo de los trabajadores organizados en nuestra región -como en el resto de Chile- es el fortalecimiento de la unidad, de la CUT y de la ASAMBLEA CIUDADANA DE MAGALLANES, como instancias amplias, legítimas y representativas de los intereses ciudadanos de los habitantes de la región de Magallanes, que se confrontarán a las políticas públicas gubernamentales con una orientación pro-empresarial, con una disminución de la inversión social, y que se encontrarán con el renovado interés y las tentativas de cooptación y manipulación de candidatos y políticos para tratar de legitimar sus candidaturas en las elecciones municipales del 2012 y parlamentarias del 2013.

Sin lugar a dudas, las luchas y demandas de los trabajadores de Magallanes el 2011 serán necesariamente más políticas y continuarán teniendo impacto  positivo el diálogo, la interlocución y el trabajo conjunto y coordinado de los parlamentarios de oposición de la región con las organizaciones sociales, sindicales y gremiales.

Manuel Luis Rodríguez U.