La China actual: condiciones de trabajo y explotación – Pun Ngai (socióloga)

Intervención en el Foro sobre globalización y desarrollo social, organizado por el Centro de Estudios de Política y Economía Internacional, 14 de mayo 2010, China University of Political Science and Law
 
Quiero abordar el tema partiendo del vídeo que acabamos de ver. Ya son ocho (no siete) los muertos en la empresa Foxconn. El profesor de la Universidad Qinghua decía que la tasa de suicidios no le parecía muy alta. Al día siguiente una joven de 24 años se arrojó desde lo alto de un edificio. Personalmente pienso que estos hechos son dramáticos y que es importante saber con qué criterios hay que evaluarlos y qué es eso de una tasa no muy alta de suicidios.

Los principales medios de comunicación hablan de estos trágicos acontecimientos como si se tratase de una cuestión personal: el suicidio de un joven diplomado que parecía una persona abierta y alegre se presenta como un problema espiritual, mientras que otros de estos suicidios se atribuyen a problemas psicológicos. En el caso de un trabajador que se arrojó desde el tejado del dormitorio, se atribuyó a presiones psicológicas derivadas de problemas de fertilidad. Tras el séptimo suicidio en Foxconn se solicitó la colaboración de conocidos psicólogos, que no han hecho una buena labor, y recientemente también se ha contado con sacerdotes taoístas. La dirección de Foxconn prefiere ver el problema como algo vinculado con el Fengshui y la psicología, antes que verlo como un problema de gestión enpresarial o como un problema social. Yo, por el contrario, voy a abordar el problema desde un punto de vista sociológico.

Quiero partir de estos hechos para interpretar el fenómeno de los campesinos que migran desde el campo hacia las fábricas en el proceso de formación de una nueva clase obrera. Mis libros versan sobre la primera generación de trabajadores campesinos migrantes, últimamente he escrito algunos artículos dispersos sobre la segunda generación, a la que intentaré insertar en el contexto teórico marxista, en la formación del proletariado, incorporando también algunas teorías post-marxistas, con el propósito de valorar si es posible interpretar los suicidios y las huelgas como fenómenos de protesta en el marco de la tradición teórica marxista o de la sociología.

Obviamente, no consideramos que el suicidio sea algo normal, si así fuese la práctica de los obreros coreanos que se prenden fuego debería verse solamente como una advertencia a la sociedad, y los suicidios de jóvenes obreros chinos constituye una tragedia demasiado grande como para pensar que solamente se trata, después de todo, de un modo de contar a la sociedad el injusto trato sufrido. Hoy evitaré todos los detalles sobre las muertes, ya los hemos visto en el vídeo. Los suicidios acontecidos desde enero hasta hoy corresponden a jóvenes entre 18 y 24 años, y su modalidad ha sido siempre la misma: arrojarse desde lo alto de un edificio, gesto que no permite vuelta atrás. Dos obreras han quedado heridas y no han muerto. Pero ya se trate de heridos o de muertos, ¿cómo comprender esta tragedia? ¿Hay que situarla en el contexto de la empresa o bien hay que situar esa problemática interna de la empresa en el contexto más amplio de los 230 millones de trabajadores campesinos migrantes? ¿Y para qué? ¿Para decir que esta empresa tiene condiciones mejores que aquella, que el salario de tal empresa es mayor que el de esta otra?

En Shenzsen el salario habitual de un obrero está entre 1.000 y 1.500 yuanes, mientras que en Foxconn está entre 1.500 y 2.000, siendo, pues, significativamente mayor. Las condiciones de trabajo y la gestión son un poco mejores y por ese motivo en Foxconn cada mañana a las 5,30 h. hay una cola de personas que quieren entrar a trabajar allí, mientras que otras empresas más pequeñas tienen dificultades para encontrar trabajadores. Considerando esto, podríamos decir que estamos ante una representación a menor escala de la situación común de los trabajadores campesinos migrantes; si mejoran las condiciones de trabajo en Foxconn podrían mejorar las condiciones de vida de los trabajadores campesinos migrantes.

El secreto por el que China se ha convertido en la fábrica del mundo reside en la existencia de 230 millones de trabajadores campesinos migrantes, sin los que China no habría llegado a ocupar en los últimos 20 años, gracias al bajo coste, el primer puesto como fábrica del mundo. Hoy tenemos primacía en varios ámbitos, la exportación por ejemplo. Foxconn es la primera exportadora global en electrónica. Hoy, cuando construimos Shenzhen, Shanghai etc., decimos siempre que estamos en los primeros puestos a escala mundial, pero también deberíamos decir que, según creo, también lo estamos en cuanto a la tasa de suicidios de la fuerza de trabajo juvenil, pese a los psicólogos que nos dicen que la tasa no es elevada.

}Cuando analizamos la formación de la clase obrera en el marco de China como fábrica del mundo, vemos claramente quién está construyendo la riqueza, quién está edificando China como fábrica del mundo, quién se sacrifica, quién se apropia de los beneficios. Hoy se ha replanteado claramente el fenómeno de la sociedad de clases. Un país socialista, que por eso mismo debería liberarse de las relaciones de producción capitalistas, ha permitido que la división de clase penetre profundamente en las relaciones sociales.
Yo me hice marxista cuando, por primera vez, entré en las zonas industriales chinas, la primera vez que entré en una fábrica, cuando aún era estudiante universitaria a comienzos de los años noventa.

En aquella época se estaban produciendo grandes cambios económicos en Hong Kong y muchas fábricas se trasladaban a China continental. Los obreros de Hong Kong sufrían el desempleo, y cuando me desplacé a China continental observé el fenómeno de los trabajadores campesinos migrantes que, año tras año, se dirigían al Guangdong para trabajar.

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