Los empleados fiscales suben el tono de su reclamo

“No se puede pretender instalar una Mesa de Negociación Sectorial, mientras que a la misma hora el Palacio de Gobierno son despedidos 28 funcionarios, en el Fosis otro número importante y en el INDAP lo mismo”.

Tras finalizar la reunión programada para el día de hoy entre el Gobierno, representando por el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín y la Ministra de Trabajo y Previsión Social, el Presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente señaló “Si de aquí a diez días no se solucionan los despidos y el gobierno entrega información fidedigna, nosotros realizaremos el PARO NACIONAL en el mes de agosto”, afirmó el dirigente sindical.

Durante la jornada de hoy tanto la ANEF, como los Ministros de Hacienda y Trabajo y Previsión Social, tenían presupuestado instalar la mesa de negociación sectorial que respondiera el Pliego de Negociación entregado por los empleados fiscales hace dos semanas al Ministro de Hacienda, Felipe Larraín. Pero dicha mesa quedó a la espera de las demandas emanadas por los sindicalistas, ya que mientras estaban reunidos en las oficinas del Ministerio de Hacienda, eran despedidos 28 funcionarios del Palacio de Gobierno, en el Fosis y el INDAP.

Al respecto Raúl de la Puente afirmó “No podemos estar sentados en una mesa de negociación, mientras se están despidiendo a nuestros afiliados, si esto hubiera ocurrido en el sector privado ya las autoridades habrían sido acusadas de prácticas antisindicales, entonces el gobierno debe ser claro de una vez, no olvidemos que hace unas semanas atrás la Ministra Merino nos aseguró que los despidos habían finalizado”,argumento el dirigente.

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Romper el silencio – Oveja Negra de Polar para Polar – Escribe el periodista Cristian Morales

Diagnóstico: precariedad aguda.  No sólo trabajadores mal pagados
cuida la emisora más antigua del dial regional, sino que para colmo en
muchos casos no reciben salarios, menos imposiciones si es que alguno
llega a tener derecho.

No hay autoridad que sirva a la hora de exigir o denunciar.  Los
medios son intocables.  Compiten por la noticia pero se abrazan en el
silencio culpable.  Y así, cual Al Capone, los dueños -en muchas
ocasiones-, hacen vista gorda a los derechos laborales, sindicatos y
toda la parafernalia judicial escrita que defiende en teoría a los
indefendibles: periodistas, fotógrafos, diseñadores, locutores,
controladores y a toda una fauna de fáciles reemplazables.
Todos los
días hacen la noticia pero ninguna narra su historia, esa íntima,
fruto de malos salarios.

Parlamentarios de todos los colores conciertan notas pagadas que dan
cuenta de lo bueno que son y lo bien que hacen su trabajo; mientras
las autoridades de turno temen hacer cumplir la Ley.

Hay un silencio que a todos nos tiene de cómplices.  Nadie quiere
echarse encima a un Al Capone.  Ni los propios colegas que en cientos
trabajan en instituciones públicas y privadas, porque diariamente
demandan la cobertura noticiosa del medio.

Alcanzar una jubilación digna como comunicador es un sueño tan
surrealista que ni los trazos de Roberto Matta, podrían consignar en
una obra.  Por eso, sólo nos queda llegar al fin de los años con
dignidad y no asintiendo en la connivencia.

Romper el silencio es la primera tarea.  Los empleadores no pueden
pedir fiado el trabajo
: ¡Que autoridades y parlamentarios hagan bien

su pega!

Por ahora la Oveja Negra de Polar va para Polar.

CRISTIAN MORALES

Malestar entre los comunicadores de Magallanes

Los profesionales de las comunicaciones sociales en Magallanes, agrupados tanto en el Colegio de Periodistas como en la Asociación Gremial de Comunicadores de Magallanes, están inquietos por estos días en la región austral de Chile.

Y con razón.

Su reclamo, dice relación con la repetición inveterada y constante de prácticas que inciden negativamente en las relaciones laborales al interior de algunos medios de comunicación de esta región.  No se trata de situaciones ocasionales, se trata de prácticas que se sabe que se repiten constantemente y que afectan a la calidad del trabajo de los profesionales de las comunicaciones y que inevitablemente complican el clima organizacional dentro de esas empresas.

Si no se les pagan sus remuneraciones a los trabajadores de los medios de comunicación en el momento oportuno, si a cambio del reclamo por el pago de sus sueldos se impone la amenaza de despido, el clima de amedrentamiento o las presiones verbales, lo que está en cuestión es el conjunto del clima laboral y el ambiente de trabajo.

El temor no es el mejor recurso para generar condiciones de trabajo productivas y ambientes organizacionales eficaces.

El temor es eficaz, por el momento, pero es efímero…

Las organizaciones gremiales de los comunicadores cumplen una función vital en estos tiempos: servir de organos de expresión, de protesta y de propuesta en defensa de los intereses de los numerosos profesionales y técnicos que se agrupan en ellas.  Desde esta perspectiva, el sentido esencial de las organizaciones gremiales es el de contribuir a la defensa y a la promoción de un ambiente de trabajo digno en las empresas de comunicaciones.

Una de las formas más insidiosas y perversas de censura, es el silenciamiento que los medios de comunicación pueden hacer sobre la comunicación de los que comunican.

Manuel Luis Rodríguez U.

Entre muelles, quimeras y leyes – Escribe Ramón Arriagada desde Natales

Nos preocupa como ciudad-puerto lo que sucede en nuestros muelles.  Suponemos que entre  mejores instalaciones portuarias tengamos, mayor van a ser las posibilidades de olvidarnos de nuestro aislamiento. Personalmente me marcó en extremo aquel día  cuando un   timonel pajarón, le aforró un caballazo histórico con el  transbordador a nuestro muelle.  Se nos vino el mundo abajo.  Muchos presagiaban  que ya no volvería a Puerto Natales. Pero se impuso la razón y la presión  organizada; el barco que nos une con Chile,  de proa a popa  siguió siendo natalino.

¿Zapatito te acuerdas el día que regresó el barco a Natales?, le pregunto a mi amigo Juan Bautista Díaz,  “Zapato Brujo”, quien es el encargado con su pequeña chalupa del amarre del barco todas semanas.  Recuerda ese día memorable, cuando se lució  con sus maniobras ante diez mil personas, que emocionadas con sus pañuelos blancos saludaban el retorno.  Nunca en  Puerto Natales se  ha vuelto a reunir esa multitud.

El muelle de nuestros pescadores artesanales es una ciudadela flotante. Allí duermen y ven pasar los lentos días de  vedas,  muchos  pescadores que carecen de hogar en tierra. Son hombres rudos que desafían la muerte en cada salida de pesca, enfrentando golfos infernales.  En el lugar imperan códigos de convivencia. Hace dos años le pegaron un escopetazo sin silenciador a uno de ellos. Se impuso la Ley del Silencio.  El victimario  optó por una sepultura digna para el muerto, eligió el fondo del mar. La justicia dice que será inocente hasta mientras no aparezca el cuerpo del delito.

Hace unos días la Empresa Portuaria  Austral, presentó un recurso de protección, porque dos  barcos científicos norteamericanos se vinieron al muelle  Kochifas, despreciando sus instalaciones. Platas sacan  palabras.  La EPA  en su recurso dice que el muelle del navegante es ilegal,  salpicando de paso a la Armada por su jurisdicción respecto a dichas instalaciones. Además que de acuerdo a tratados internacionales, firmados después de los atentados a las Torres Gemelas,  todo barco gringo debe recalar en recintos  cerrados y con mucha vigilancia.

Pero el muelle para el recuerdo, es aquel prometido por Ricardo Lagos para el atraque de cruceros; sería la construcción emblemática para el Bicentenario en  Puerto Natales. Ese quedó en los planos y en la fantasía. Es el  sitio reservado para  el atraque de  barcos fantasmas como “ El Caleuche”, impedido de llegar a nuestros muelles mientras no se ensanche el Paso del Kirke, otra de las quimeras  prometidas.

RAMON ARRIAGADA

Demandas laborales y política de empleo: una ecuación perversa

En un escenario de crisis económica internacional -que no termina de concluir- y de restricciones presupuestarias argumentadas por el terremoto de febrero recién pasado es posible percibir la puesta en marcha de una política gubernamental y neoliberal de empleo basada en dos premisas perfectamente lógicas:

1º generar un conjunto más o menos generalizado de  despidos en el sector público y en el sector privado, ya sea por “necesidades de las empresas” o por las razones políticas para hacer espacio a los nuevos “operadores políticos de derecha” en el aparato público;

2º aplicar una política minimalista de reajustes bajo el argumento especioso de la reconstrucción o de la prioridad de proteger el empleo. (Por cierto, nadie entiende cómo se puede proteger el empleo, despidiendo trabajadores).

De ambas premisas emana como resultado un clima de amedrentamiento sobre los trabajadores tanto del sector privado como del sector público, el cual tiende a servir como factor de paralización de la movilización social.

En el sector público, bajo el argumento de eliminar supuestos “operadores políticos concertacionistas”, se procede a despidos injustificados a fin de hacer espacio para los nuevos “operadores políticos piñeristas”, de donde resulta un clima de “temor entre los funcionarios a contrata y de pavor entre los funcionarios a honorarios”, ambiente que, dicho sea de paso, fue auspiciado indirectamente por los gobiernos concertacionistas al “inflar” los servicios de la administración pública con funcionarios a honorarios, es decir, trabajos y contratos frágiles, desprotección social y alta vulnerabilidad de esos empleados ante los cambios políticos.

Asistimos en consecuencia a la instalación de una ecuación socio-política altamente perversa: se aplica una política de despidos y otras medidas presupuestarias restrictivas para justificar reajustes minimalistas, ocasionando de paso un soterrado clima de amedrentamiento en los trabajadores (públicos y privados), paralizando o intentando dificultar su capacidad de respuesta, de protesta y de movilización social.

La ecuación “despidos + atomización/paralización del movimiento gremial/sindical + política minimalista de reajustes”, es entonces el esquema neoliberal básico con el que se apresta a operar el nuevo gobierno.

Y salvo el clima de amedrentamiento que aporta el gobierno piñerista, la lección política sigue siendo que la Concertación pasada dio elocuentes ejemplos de política minimalista de reajustes, con los resultados ya conocidos de pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y de empobrecimiento de sus familias.

En el sector privado, que es el que otorga más del 80% del empleo en Chile, la situación no es mejor.

Los trabajadores de diversos sectores productivos sometidos a estacionalidad, por ejemplo, quedan en el desamparo del desempleo, sometidos a la poco digna solución parche de los transitorios planes de absorción de empleo de las municipalidades.  Como en los viejos tiempos del PEM y el POJH…

LAS  DURAS LECCIONES DE LA HISTORIA

El modelo neoliberal de política de empleo es clásico y en Chile ya ha sido repetido históricamente por diversos gobiernos de inspiración conservadora.

A principios de los años sesenta (1960, 1961, 1963), el gobierno de Jorge Alessandri puso en práctica el mismo juego de “despidos y reajustes mínimos” bajo una política fiscal restrictiva para intentar reducir la inflación, utilizando el terremoto de 1960 como estrategia de choc a la economía y aplicando la congelación de salarios y reajustes: el resultado fueron sucesivas y masivas huelgas de los trabajadores lideradas por la CUT, que consiguieron en parte detener el deterioro del poder adquisitivo de quienes trabajan.

Después de 1982 (1983, 1984), el gobierno de Pinochet aplicó la misma lógica de alta cesantía (o sea despidos) y bajos reajustes para contener el impacto de la crisis ocasionada por los especuladores bancarios y financieros de la época, agravada con una intensa represión social y política: el resultado fueron amplias movilizaciones sociales (1983-1986)  que condujeron más tarde  a la derrota electoral de la dictadura en 1988.

En ambos casos, se ha utilizado la crisis económica como argumento político y comunicacional para afectar la situación económica y laboral de los trabajadores, mientras las grandes empresas y corporaciones privadas nacionales y extranjeras continuaban obteniendo gigantescas utilidades.  Se trata de la clasica formula de la estrategia neoliberal de choc consistente en utilizar los grandes traumatismos sociales como escenario propicio para mantener y asegurar la rentabilidad de las empresas y del capital.

El clima de amedrentamiento como política de contención social, sin embargo, no es una solución dudadera ni productiva para un gobierno de los empresarios como éste: dura cuanto dura la sensación de temor en los trabajadores.

¿Y qué pasa cuando los trabajadores toman conciencia de su organización y de su unidad y se les termina el temor?

Manuel Luis Rodríguez U.

Lavado de imagen – Escribe Patricio Escobar

En los últimos tiempos la Iglesia Católica Mundial y también la nuestra, han sufrido serios síntomas de desgaste, de malos procedimientos para evaluar a sus pares, quienes han sido acusados de “abuso sexual y de pedofilia”, entregando a su propia comunidad de fieles y a la opinión pública, una serie de acciones ambiguas, que de algún modo se aprecian protegiendo a los sacerdotes y obispos de las terribles acusaciones de los afectados.

Esta serie de procesos, dimisiones y casos de crímenes sexuales cometidos por curas católicos, se ha definido cómo una “debacle del mundo católico”, la gran sorpresa y estupor que está situación a generado entre la gran cantidad de fieles que están por toda la tierra, han propuesto con firmeza al Vaticano encare con prontitud y transparencia esta severa crisis institucional y ética. Si está actitud criminal de abuso sexual y pedofilia se sigue realizando por curas y obispos, algunos incluso, han propuesto pedirle al Papa Benedicto XVI deje el cargo, por la imposibilidad de detener está gran “debacle de la Iglesia Católica Mundial”.

En nuestra querida realidad de país, también hemos sido testigos a través de la prensa, de serias denuncias de curas por “abuso sexual y pedofilia”, en contra de niños pertenecientes a su propia comunidad parroquial. Esta realidad conocida por décadas en contra de curas por abuso sexual, sobre todo a menores, la Iglesia Católica chilena nunca, asumió un rol protagonico en defensa de los fieles abusados, incluso existen antecedentes que en varios casos denunciados, el cura fue trasladado a otra región en forma “silenciosa” para no llamar la atención pública, existen datos que otro cura fue sacado del país por el mismo motivo, y otro que practicamente no se sabe su ubicación. Está realidad de nuestra Iglesia Católica de `”proteger a los suyos” a sido por décadas, avalada por la Jerarquía Eclesiástica Criolla.

La gran avalancha de denuncias a nivel mundial donde curas y obispos fueron acusados de abusos sexuales y de pedofilia, inundaron la prensa a nivel mundial, la tecnología fue un aporte extraordinario para ayudar a desmantelar el “secretismo” sobre estos graves hechos criminales. Fue de tanta gravedad el hecho en cuestión, que la Asociación de Teólogos y Teólogas “Juan XXIII”, agrupa a medio centenar de pensadores cristianos, hizo publico un documento donde se señala ” la solicitud” al Papa Benedicto XVI de aclarar en forma transparente, tajante y no prestarse para el “encubrimiento y la complicidad del Vaticano”, cómo ha ocurrido en otras oportunidades también están implicados en este “secretismo”, obispos, sacerdotes y religiosos”. Además el texto plantea “nos parece que el pontificado de Benedicto XVI esta agotado, y el Papa no tiene la edad ni la mentalidad para responder adecuadamente a los graves y urgentes problemas que afectan hoy a la Iglesia Católica”. El texto también agrega, “solicitamos con el debido respeto, a la persona del Papa, que presente la dimisión de su cargo”. Y agrega la Sociedad de Teólogos y Teólogas “es necesario la supresión del celibato obligatorio para los sacerdotes, medida disciplinar represiva de la sexualidad, que carece de todo fundamento bíblico, teológico e histórico y que no responde a exigencia pastoral alguna”.

La solicitud entregada por los obispos para “un indulto bicentenario” privilegiando un indulto general entre reos comunes, y reos militares acusados de crímenes graves de lesa humanidad. Esta petición a mi juicio, no tenia ninguna oportunidad de ser cumplida por parte del presidente Piñera y del gobierno, incluso cuando era candidato presidencial anuncio que nunca otorgara un indulto presidencial en casos de crímenes contra los derechos humanos. En vista de esta realidad “conocida” por toda la opinión publica, la Iglesia Católica se “la juega” y realiza una petición con estos propósitos. El presidente Piñera no acoje en su totalidad la petición de nuestros obispos, entregando una negativa rotunda a todos aquellos reos ex militares involucrados en casos de violaciones contra los derechos humanos, y para aquellos reos que cumplen penas por homicidios, violaciones, abusos de menores.

Falta mucho tiempo para que “nuevas acciones” por parte de la Iglesia Católica Chilena, logren “limpiar su imagen”, no basta con una solicitud de indulto bicentenario, la realidad es mucho mas profunda y requiere de mucha “verdad” y “transparencia”, por ejemplo, todavía existen situaciones pendientes en el caso del jerarca de la Parroquia del Bosque. La Iglesia Católica de hoy día, esta muy alejada de la senda del Padre Hurtado y de los grandes sacrificios del Obispo de Santiago, Silva Henriquez cuando asumió una decisión incontrarrestable en la defensa de aquellos chilenos que eran perseguidos políticamente en plena dictadura y su tenacidad en la defensa de los derechos humanos, obligo a crear la oficina de la Vicaria de la Solidaridad, llego atender aproximadamente una cantidad de 45.000 personas entre el Comité por La Paz y la Vicaria de la Solidaridad.

Otra cosa aparte es la situación “grave de hacinamiento” de nuestras cárceles repartidas por todo nuestro largo territorio. Está es una discusión aparte donde el Ejecutivo, el Parlamento, las distintas Iglesias, ONG y el Poder Judicial deben asumir está terrible situación que viven miles de reos, ( pierden su calidad de ciudadanos). Existen más de 55.000 reos condenados donde algunos cumplen largas condenas. Esta critica situación de hacinamiento y en condiciones penosas pasan a ser “los olvidados del sistema”. Lo más agudo que está ocurriendo es la gran cantidad de jóvenes que son condenados y encarcelados. Según algunos estudios, una cantidad cercana a el 40% de los reos comunes actualmente, son menores de 30 años, donde la “Reinserción” de estos jóvenes a la sociedad, es una cuestión pendiente…

Patricio Escobar
Sociólogo

27 de julio de 2010: la conmemoración de los 90 años de la FOM en Punta Arenas

El acto conmemorativo efectuado este martes 27 de julio a los 90 años del incendio y masacre de la Federación Obrera de Magallanes tuvo el marco de clima que correspondía: una temperatura que no pasaba de 1º, un viento helado que calaba los huesos y una nevada que hacía recordar los viejos tiempos de los crudos inviernos magallánicos. 

Los tres  oradores del acto organizado por la CUT Magallanes, fueron el presidente de la CUT regional Clemente Galvez, el Alcalde de Punta Arenas Vladimiro Mimiza y el Presidente Nacional de ANEF Raul de la Puente.

Viento, nieve y frío para recordar a los mártires obreros que dieron sus vidas en 1920 por la dignidad del trabajo y los trabajadores en la región más austral de Chile.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA CUT MAGALLANES CLEMENTE GALVEZ.

Los trabajadores de Magallanes organizados en la CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES conmemoramos hoy los 90 años del incendio y masacre de la Federación Obrera de Magallanes, ocurrido en la madrugada del martes 27 de julio de 1920, por la acción criminal de grupos anti-obreros dirigidos desde el gobierno de la época.

En aquella época los trabajadores de Magallanes luchaban por la jornada de 8 horas de trabajo, el cumplimiento de los contratos, el derecho a organizarse y a la huelga, y noventa años más tarde, los trabajadores de esta región austral reclamamos por el derecho a la negociación colectiva, por la estabilidad del empleo en el sector público ante los despidos injustificados, por la defensa de la educación y la salud pública amenazadas por las privatizaciones encubiertas.

Reclamamos hoy firmemente por el fortalecimiento de la función pública y del empleo en el sector público.

En un contexto histórico distinto, este 27 de julio, los trabajadores magallánicos organizados exigimos hoy condiciones de empleo y remuneraciones justas para los trabajadores y trabajadoras del sector marítimo, portuario, de plantas pesqueras, de la construcción.

Como CUT, valoramos el respaldo otorgado por el alcalde de Punta Arenas a este evento, al tiempo que instamos a la presentación de proyectos municipales al Consejo Regional que signifiquen efectivamente fortalecer el empleo en la comuna capital de Magallanes donde se concentra la mayor cesantía de la región.

Creemos que los recursos provenientes de la explotación de Zona Franca deben ser destinados a potenciar el desarrollo y el empleo decente en Magallanes y no servir como mecanismo para ocultar los recortes presupuestarios de que hemos sido víctimas como región.

Creemos que es el momento de terminar con los numerosos conflictos de intereses que afectan el desempeño del gobierno incluso en esta región.

La CUT reafirma su voluntad de luchar para que las leyes de excepción contribuyan efectivamente a fortalecer el empleo y el trabajo en esta región y no sigan siendo solo millonarios recursos fiscales entregados a algunos empresarios.

Es el momento de avanzar hacia una efectiva estrategia de desarrollo regional, que se elabore en forma participativa y que responda a los intereses, demandas y anhelos de todos los sectores sociales y económicos de esta región, sobre todo de quienes con nuestro trabajo producimos la riqueza.

A 90 años del 27 de julio, reiteramos el compromiso de los trabajadores organizados de Magallanes con un desarrollo regional sustentable, con la defensa y fortalecimiento de la educación y la salud pública, con la protección del medio ambiente y el rechazo a proyectos depredadores de nuestro entorno como el proyecto carbonífero de Isla Riesco.

En las proximidades del Bicentenario de la República, alzamos la voz de los trabajadores y trabajadoras de Magallanes por mayor justicia, mejor empleo, trabajo decente, remuneraciones acordes con la realidad regional y local, respeto a quienes producimos la riqueza del país y de la región, y mayor justicia social.