La rayadura del limón – Escribe Yamamoto

Efectivamente hace unos días me encontré con un apreciado amigo, al cual no veía desde antes del 13 de Diciembre.

 Naturalmente nuestra primera reacción fue la de comentar los lamentables resultados electorales y como es lógico verter alguna opinión que explique ese tan anunciado, pero a la vez indeseable resultado.

 Entre tanto diagnóstico y análisis, llegamos a la intervención de Ricardo Lagos E. a sólo instantes de que se confirmara la derrota de la Concertación.

 En este punto una vez más concordamos en varios aspectos, pero mi  estimado amigo fue muy claro al ejemplificar la intervención Lagos, de la siguiente manera:

 “Me dio la impresión de que Lagos nos quiso decir que este limón ya no da más jugo, que con lo que queda de la cáscara y algunos restos de pulpa, pueden hacer lo que estimen conveniente, invitó a los jóvenes a integrarse y utilizar toda su creatividad para obtener algún producto  de los sobrantes. Tal vez algún tipo de mermelada o rayadura de la cáscara, no se deben descartar las pepas, en procura de algún subproducto rescatable.

 Los más experimentados daremos un paso al lado, pero dejo a mi hijo Ricardo JR. Y a la Carolina Tohá, entre otros “jóvenes” con mucho futuro en estas lides y naturalmente siempre podrán contar con mi basta experiencia, sólo me avisan cuando hayan buenos limones y yo pongo uno que otro secretillo”.

 Esta sin duda es una buena lectura del discurso del cara dura de Lagos.

 YAMAMOTO

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La cohabitación binominal y el triunfo de la derecha – Escribe Esteban Silva

Se ha cerrado un ciclo con el triunfo electoral de la derecha encabezada por Sebastián Piñera luego de 52 años.

Para obtener la victoria, la derecha tuvo que disfrazarse, presentarse sin programa, mostrarse continuadora en lo esencial de los gobiernos concertacionistas. Pero la verdad es que no tuvo que hacer un gran esfuerzo ya que la gran derrota sufrida por la Concertación es sistémica y profundamente cultural.

Lo señaló acertadamente en 1997, Tomás Moulian en su libro Chile: Anatomía de un Mito: la Concertación abandonó desde sus inicios su programa de democratización y recuperación de la soberanía económica, legitimando y garantizando la reproductibilidad del modelo neoliberal impuesto por el pinochetismo.

El método de la operación transformista fue conceptualizado como  “la democracia de los acuerdos” y sus principales impulsores fueron, entre otros, Enrique Correa, Edgardo Boeninguer, Alejandro Foxley y José Joaquín Brunner.

En el gobierno de Eduardo Frei el método adquirió un nuevo impulso al instalarse el horizonte de “la modernidad” como un propósito  transversal. Es decir, un modelo de desarrollo basado en la privatización de la economía, la enajenación de nuestros recursos naturales, el privilegio a la inversión extranjera y la apertura externa en desmedro de la industria nacional.
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Carlos Altamirano, ex Secretario General del Partido Socialista en tiempos de Allende, sostuvo con razón que el gobierno del Presidente Ricardo Lagos fue el mejor gobierno de centro derecha en la historia Republicana de Chile. Al terminar su periodo Lagos fue entusiastamente  vitoreado por los grandes grupos empresariales y financieros. Una recauchada Constitución pinochetista lleva estampada su firma, aquella reforma autocalificada de “progresista”,  terminó de legitimar el Estado subsidiario y la primacía de la propiedad privada y el capital.

En el seno de los gobiernos concertacionistas y en sus partidos, irrumpieron con influencia transversal representantes y lobistas de poderosos grupos económicos y financieros nacionales y transnacionales. Para perpetrar sus objetivos, exhibieron credenciales de izquierda o respetables trayectorias anti dictatoriales y continuaron militando, integrando centros de pensamiento o asesorando a ministros y parlamentarios para asegurar la reproducción del interés privado en la gestión del Estado.

Durante los 20 años de Concertación el Partido Socialista de Allende abandonó su alianza histórica con el Partido Comunista y otras fuerzas de izquierda, reemplazándola por una alianza con la Democracia Cristiana bajo una hegemonía de centro derecha tecnocrática construida sobre una singular transversalidad.

La exclusión política del PC y de sectores anti sistémicos sociales y de izquierda, fue materializada electoralmente por el sistema binominal y reproducida como sentido común mayoritario gracias a un férreo control conservador de los principales medios de comunicación.
Toda crítica o propuesta que apuntara a la  transformación estructural del sistema imperante era invisibilizada o descalificada como una actitud política testimonial, marginal o irresponsable.

La crisis de representación generada por el binominal y 20 años de una democracia de baja intensidad oligarquizada, fue mutando el propio ADN histórico del PS, transformándose en un partido oficialista, superestructural y parlamentario, constituido mayoritariamente por funcionarios de gobierno. Su estética e historia poco o nada tiene hoy que ver con su orientación social liberal, administrada durante largos años por un reducido y autoritario grupo de ex izquierdistas de pasado ortodoxo aliados con liberales de pasado social demócrata.

El PS fue desangrándose políticamente por la izquierda y socialmente desde el mundo popular debido al alejamiento  de miles de adherentes,  militantes y dirigentes.
La expresión más cualitativa de su crisis culminó con el retiro de Jorge Arrate del PS, el que fuera su Presidente luego del proceso de reunificación socialista. Con mucha antelación Arrate había propuesto la necesidad de superar la Concertación y unir fuerzas en un nuevo Pacto democrático y popular  para transformar el modelo de desarrollo neoliberal dominante de la post dictadura. En ese contexto, se sitúa su  propuesta de una Asamblea Constituyente para una nueva constitución.

El PS oficialista con su candidato democratacristiano Eduardo Frei, profundizó su crisis  de identidad y de ruta al ser debilitado desde la izquierda por Arrate y los socialistas allendistas y desde su propia lógica liberal concertacionista por Marco Enríquez Ominami. Arrate re domicilió políticamente al socialismo en la izquierda y Enríquez Ominami, autodefinido como “liberal progresista” capturó  transversalmente parte del descontento  concertacionista.

Como candidato presidencial  Arrate, encabezó junto a los socialistas allendistas y otros sectores de izquierda una alianza con el Partido Comunista y la Izquierda Cristiana, reinstalando nacionalmente  un programa de futuro para la izquierda organizada en el  Juntos Podemos y Frente Amplio.

A pesar de haber establecido por mutua necesidad un pacto instrumental electoral con la izquierda agrupada en el Juntos Podemos y el Frente Amplio, para perforar el sistema binominal,  la Concertación  sufrió  una severa derrota electoral en primera vuelta.
Incapaz de leer las señales del electorado y sus tendencias de fondo intentó esconder a los principales responsables de su derrota  presentando ante la segunda vuelta como renovación de sus liderazgos políticos hijos e hijas de ex presidentes y ministros y dirigentes destacados de esos partidos. Es decir, fue incapaz de romper el círculo oligárquico y de auto reproducción elitista que llevó a la coalición a su máximo deterioro, producto de una asimilación tecnocrática y elitista en su práctica política y gestión de gobierno. La moraleja es que no basta parecerse sino que hay que serlo.

En coherencia con una cohabitación binominal, luego de señalar que con su integración a la OCDE Chile ingresa en las ligas mayores, la  Presidenta Michelle Bachelet, tendrá que entregar la banda presidencial a Sebastián Piñera. Sin embargo, su alta popularidad no pudo ser transferida al candidato presidencial de su coalición ni tampoco a su propio partido en crisis de identidad. En el Chile actual de pensamiento único y de hegemonía conservadora, una merecida popularidad mediática y transversal no puede ser confundida con un liderazgo transformador.

Los social demócratas y social liberales acostumbran a formular propuestas y tener discursos “izquierdistas” cuando se encuentran en la oposición, pero cuando forman parte del ejecutivo, gobiernan asumiendo y administrando el programa económico de la derecha. Tal como ocurrió con la mayor parte de los dirigentes que por 20 años han dominado y administrado la política del PS y el PPD en los gobiernos de la Concertación.

Hay que reconstruir puentes para una oposición antiderecha amplia y unitaria, pero  resulta indispensable también que en el seno de una oposición actuando unida se reconfigure y constituya una izquierda fuerte para fortalecer en lo social, político y cultural una oposición anti sistémica y anti modelo. Lo anterior, incluye modificar estructuralmente el rumbo de lo que la actual dirigencia PS y sectores autodenominados progresistas califican como la “obra maciza de los gobiernos de la Concertación”. De lo contrario más allá de la retórica que se formule desde una nueva y heterogénea oposición seguiremos con la cohabitación binominal,  que ha reproducido durante los últimos 20 años el actual modelo de desarrollo y su institucionalidad.

Los socialistas allendistas seguiremos adelante junto a Jorge Arrate uniendo fuerzas en torno a la necesidad de una Asamblea Constituyente para una nueva Constitución y confluyendo en torno a las propuestas contenidas en el programa de su candidatura para construir una izquierda allendista amplia para el siglo XXI. A través de un Frente Amplio de izquierda capaz de contribuir a la unidad de la izquierda con una nueva confluencia social y política anticapitalista basada en el protagonismo popular y la democracia participativa.

Esteban Silva Cuadra
Coordinador de los Socialistas Allendistas. Ex Director Ejecutivo de la Campaña presidencial de Jorge Arrate.

27 de enero de 2010

Reformas laborales: otro ejemplo de inconsecuencia – Escribe Yamamoto

REFORMAS LABORALES OTRO EJEMPLO DE INCONSECUENCIA.

Ayer la Ministra del trabajo y Previsión Social, Claudia Serrano, manifestó que los nuevos índices de desempleo permiten pensar que es posible enviar el Proyecto de Reforma Laboral al congreso, ya que la principal causa que impedía su envío eran los altos niveles de cesantía.

Recordemos que uno de los principales temas de campaña de la Presidenta Bachelet, fue precisamente la Reforma  al Código Laboral.

También debemos decir que la necesidad de plantear las reformas laborales, preocupación permanentemente de la CUT, radica en la necesidad urgente de proporcionar herramientas efectivas y eficientes, que permitan a los trabajadores defender sus derechos, para dejar de ser un insumo prescindible de la cadena productiva.

Dicho esto, duele constatar que el gobierno de la Concertación llega a su fin aplicando las mismas burdas estrategias que uso durante 20 años. Esto es, utilizar discursos “progresistas” durante las campañas presidenciales, para luego gobernar utilizando criterios neoliberales.

En la despedida, la Ministra del Trabajo ratifica lo anterior estableciendo que de las mediciones del nivel de cesantía entregadas por el INE, dependió siempre que el Poder Ejecutivo proponga al Parlamento legislar en materia de derechos laborales.

Interesante criterio ya que de aquí se deduce que una mayor cesantía justifica no hacer nada en contra del abuso y explotación a los trabajadores.

YAMAMOTO

Gestión pública, ciudadanía y cambio de gobierno

Como en todo Chile, en la región de Magallanes, en menos de 50 días asumirán nuevas autoridades regionales, en el marco de una nueva administración de distinto signo al de la Concertación.

Los ciudadanos tomaron una decisión y en el proceso institucional de traspaso de funciones y de información, con frecuencia se olvida a los primeros y ultimos destinatarios de la función pública: los ciudadanos y ciudadanos que, con sus impuestos y contribuciones son quienes financian el Estado y la administración pública y son en definitiva –soberanía popular le llaman- los dueños primordiales del poder.

Pues bien, a partir del 11 de marzo, asumirá una nueva administración y es tipico en la política chilena y en la alternancia del poder, que el gobierno entrante dedica una buena parte de sus energías iniciales a denostar y a minimizar las obras realizadas durante la administración saliente.  ¡Lo vemos, a escala de las comunas,  cuando los alcaldes entrantes se apresuran a culpar a los alcaldes salientes de sus propias deficiencias de gestión, y no lo vamos a ver cuando se trata de administrar una región o un pais!

No es un tema de “varas altas o varas bajas”: es un deber y una responsabilidad cívica de quienes gobiernan, para con los gobernados.  Años atrás se había implantado en Magallanes la buena costumbre que el Intendente Regional saliente daba una cuenta pública de su gestión en el momento de la ceremonia de traspaso, ante la prensa y ante la ciudadanía.  Saludable ejercicio de transparencia y de gestión pública al servicio de los ciudadanos. 

Se impone por lo tanto ahora, una cuenta detallada y pública de las autoridades regionales actuales, acerca de todo lo que se está ejecutando, de todos los programas realizados,  de todo lo que está pendiente de ejecución.  Los ciudadanos de la región nos merecemos una cuenta pública amplia del gobierno regional de todo lo realizado en estos 4 años, de los programas y realizaciones, de los logros y tareas pendientes. 

Manuel Luis Rodríguez U.

Piñera y el cambio para que todo siga igual – Escribe Salvador Muñoz Kochansky

A pesar que la victoria de Piñera era esperable, confieso que me afectó más de lo que podía imaginar.

Siempre he sabido que hace cuarenta años los grupos económicos controlan de jure el poder político en nuestro país. En los últimos veinte, desde la mal llamada “vuelta a la democracia”, su estrategia ha sido lo que un amigo denomina “repartición de huevos en distintas canastas”, o en otras palabras, financiar dispersamente las campañas políticas. Así, mientras algunos grandes empresarios financian las campañas de la Concertación, otros las de la Alianza, e incluso en la última elección financiaron o, para ser más rigurosos, inventaron la campaña de Enríquez.

La Concertación va a volver a fracasar si intenta regenerarse. Obstinada como está en no dejar la teta que le ha dado de mamar durante veinte años, será una oposición blanda que desde el Parlamento seguirá cogobernando con la derecha para que no la saquen del juego.Eso con el compromiso de que ninguno de sus beneficiados se atreva a tocar el orden institucional del que se sirven: negocio redondo utilizando una estrategia bastante poco sofisticada.

Si con la Concertación eran los Luksic y los Angelini los grupos más favorecidos, y con Enríquez aspiraban a serlo los Marambio y los Danús. Con Piñera serán los Matte y los Edwards (para no mencionar a Piñera…)

Pero si es claro que Piñera y Frei sólo se disputaban la capacidad de gestionar y administrar el modelo, y que ninguno representaba “mi modelo”, ¿por qué me afecta tanto la alegría de los piñeristas?

Quizás porque Piñera es la cara menos grata del sistema, o como algunos afirmaron: “el mal peor”. A pesar de los intentos de limpieza de imagen que ha realizado la televisión estos días, cómo no repudiar a un multimillonario que hizo su fortuna gracias a las privatizaciones de la dictadura, que ha sido prófugo de la ley por estafa y condenado por utilización de información privilegiada, y que si eso no fuese suficiente, no vendió sus multimillonarias acciones antes de ser electo sólo porque sabía que sus precios subirían el día después de la elección.

Todo esto me había afectado hasta que volví a ver la realidad: “príncipes” que sin pueblo quieren salvar un proyecto desahuciado y “caras nuevas” defendiendo las mismas políticas y convirtiéndose efectivamente en las caras nuevas, pero de la vieja política, en forma de caricatura.

Por nuestra parte, nuestra posición no se inmuta con esta coyuntura: hemos sido, somos y seremos oposición a este orden institucional autoritario y a este modelo económico oprobioso, sean quienes sean sus administradores y defensores.

Se requieren compromisos, ideas y proyectos nuevos capaces de convocar a la totalidad de nuestro pueblo. Por eso la Concertación va a volver a fracasar si intenta regenerarse. Obstinada como está en no dejar la teta que le ha dado de mamar durante veinte años, será una oposición blanda que desde el Parlamento seguirá cogobernando con la derecha para que no la saquen del juego.
Para nosotros el camino no cambia. Sigue siendo urgente reconstruir una izquierda con proyección hacia el futuro, de vocación mayoritaria y asentada en un proyecto desde y para la ciudadanía.

Algunos, cuando terminen de lamentarse, esperarán hasta las próximas elecciones para reaccionar. Otros apuestan a seguir concursando por la administración del modelo.

Nuestra invitación a transformarlo sigue abierta…

Salvador Muñoz K.

Publicado originalmente en EL MOSTRADOR – www.elmostrador.cl

Los trabajadores como eje articulador de una nueva política democrática

Se constituye Frente Social y Político de Defensa de los TrabajadoresPara algunos pudiera tratarse sólo de un primer paso, acaso de menor relevancia.

Para otros pudiera ser interpretado como otra forma de la política de alianzas de la izquierda, recientemente materializada en el acuerdo democrático contra la exclusión entre la Concertación y el Pacto Juntos Podemos Mas, con los resultados ya conocidos.

Para otros sin embargo, el recientemente creado Frente Social y Político en Defensa de los Trabajadores, entre la Concertación de Partidos por la Democracia, el Partido Comunista y la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, nos parece un gesto político de significado estratégico, ya que compromete la política concreta de ambos sectores políticos con la mayor central sindical del país, la que puede concretarse tanto en el plano social como en el plano legislativo.

Se abre otra perspectiva de entendimiento político social, apropiada al momento político que se inicia con la llegada al gobierno de la derecha.  Una oportunidad de dialogo político-social orientada por un conjunto de proyectos legislativos y de demandas de los trabajadores que han hecho su camino en los años recientes.

Se trata entonces de que la agenda de los trabajadores, por primera vez en muchos años, logra articular a dos actores políticos representativos de sus intereses: el Partido Comunista (con una amplia representación sindical y social) y la Concertación de Partidos por la Democracia (aun hoy el referente político con mayor presencia en el mundo sindical).  Aquí estarán a la orden del día, la sindicalización automática, el fortalecimiento de la negociación colectiva,  la defensa del salario mínimo, el nuevo concepto de empresa, entre otros temas urgentes y candentes que preocupan a los trabajadores del sector privado y del sector público.  

Esta agenda tendrá tanta validez en el plano legislativo (donde diputados concertacionistas y comunistas podrán impulsarla), como en el plano de la imprescindible movilización social.  Será a nuestro juicio, tanto una barrera anti-neoliberal frente a las políticas de corte empresarial que se anuncian, de flexibilización laboral y de cercenamiento de los derechos y avances de los trabajadores, como una base programática práctica para avanzar hacia nuevas formas de entendimiento.  Aún así, desde una perspectiva de izquierda, la política de izquierda no se agota en tres diputados ni en la agenda legislativa en el Congreso Nacional: el acuerdo con la Central Unitaria de Trabajadores abre nuevas perspectivas para una política de movilización social y de fortalecimiento del movimiento social y de mayor protagonismo de los colectivos de trabajadores y otros segmentos contrarios al modelo de dominación neoliberal.  

Entendemos y seguiremos entendiendo que las conquistas de los trabajadores no son el fruto de un trámite legislativo; antes bien, el trámite legislativo ocurre como consecuencia y como efecto inevitable de procesos intensos de movilización social.

El Pliego de los Trabajadores de Chile y los 12 puntos programáticos de la campaña presidencial reciente, bien pueden constituirse -en la nueva coyuntura que se abre con un gobierno empresarial y de la derecha– en la  carta de navegación de este frente que, además, reedita exitosamente la experiencia anterior del Parlamento Social y Político que convocara la CUT. 

Manuel Luis Rodríguez U.

MAS INFORMACION EN:

http://www.cutchile.cl

(Fuente de la imagen: portal de Radio Preesidente Ibañez de Punta Arenas – www.radiopresidenteibanez.cl )