Llega el 2010 y debemos conducir con mucha precaución

Favor conduzca de aquí al domingo 17 de enero, con mucha cautela y sobre todo, respete las señales del tránsito, para que no se produzcan accidentes en la ruta y no vayamos a chocar con el pasado.

Mientras tanto, Feliz Año 2010 a todos mis lectores y lectoras, en todo Chile, en todo Magallanes y en el mundo.

Manuel Luis Rodríguez U.

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La derecha no es el cambio, es más de lo mismo

Ya sabemos cómo gobierna la derecha

La vimos en plena actividad ejerciendo arrogante el poder y sobre todo el poder económico, entre 1973 y 1990.  Aquella derecha comenzó nuevamente a enriquecerse por allá por los años oscuros del régimen militar, entre ellos un ambicioso emprendedor que ejerció como gerente del Banco de Talca…en la recordada época de los “pirañas”…

Y hoy, a lo largo de veinte  años de administración política de la Concertación, sabemos qué significa y qué representa el poder financiero, ideológico y social casi incontrastable del poderoso e intocable gran empresariado que constituye la derecha económica. 

LA DERECHA GOLPEA OTRA VEZ A LAS PUERTAS DE LA MONEDA

Lo peor que podría ocurrir en esta coyuntura político-electoral, es que perdamos de vista lo esencial del proceso político y de la encrucijada en juego. 

El eventual triunfo de Piñera no es la derrota de la Concertación (cuya gestión neoliberal le ha pavimentado el camino, dicho sea de paso…), es ante todo, un riesgo para los trabajadores, para los empleados públicos, para los obreros y empleados, para los técnicos y profesionales,  para los millones de chilenos y chilenas que viven de su trabajo, para las mujeres y sus derechos reproductivos, para los jóvenes y sus deseos de superación e integración.  Ningun voto nulo o de castigo, anula este hecho innegable: el eventual triunfo de la derecha, es una derrota segura para los trabajadores y significa el fin de la transición a manos de quienes trataron de evitarla. Constatamos que la persistencia en la aplicación de políticas neoliberales (para beneficio empresarial finalmente), ha ocasionado desencanto y frustración ciudadana, y el evidente descrédito de la política y los políticos.

Hay además una evidencia que salta a la vista: la mayoría de los chilenos no desean un gobierno de derecha, pero tampoco aceptan seguir siendo gobernados mediante prácticas antidemocráticas cupulares, elitistas y excluyentes.  La mayoría ciudadana del país quiere cambios: cambios sociales, cambios económicos y sobre todo cambios políticos.

Pero, la derecha no representa esos cambios profundos que el país requiere. Y con el triunfo de la derecha, son los trabajadores los que pierden.  Ya lo vieron los trabajadores españoles con Aznar, ya lo están viendo los trabajadores franceses con Sarkozy, ya lo ven los trabajadores colombianos con Uribe: los gobiernos de derecha son para beneficio empresarial…y algunos de centro-izquierda lo han sido también…

LOS DUEÑOS DEL FUNDO

En Chile ya sabemos cómo gobiernan, cómo ejercen el poder y a quiénes representa la derecha.

La derecha controla la totalidad de la economía de Chile. 

Son dueños de la prensa y de la mayoría de los medios de comunicación (prensa, radio y televisión).  Son dueños de gran parte de los recursos naturales (pesca, bosques, minerales).  Son dueños de la banca.  Son dueños de todas las AFP, de todas las ISAPRES, de todas las compañías de seguros, son dueños de todo el capital financiero del país.  Son dueños de todas las empresas eléctricas y del agua potable. 

 Son dueños de las concesiones acuicolas y de la explotación salmonífera, pesquera y acuicola. Son dueños de todas las empresas de telecomunicaciones del país.  Son dueños de la mayoría de las universidades del país.  Las empresas privadas (incluyendo las empresas privatizadas en los ultimos 20 años), son las que otorgan más del 80% del empleo en Chile.  Son los dueños de todos los grandes supermercados, tiendas, malls y empresas de transporte.

La derecha es propietaria de toda la economía del país.

Y ahora, que son los dueños absolutos de la economía chilena (gracias también a una eficiente administración concertacionista… el gran empresariado chileno ha terminado aplaudiendo a Lagos y a Bachelet), ahora quieren alcanzar el gobierno, con un empresario-candidato que forma parte de esa misma derecha económica y política.

Con ese inmenso poder económico y comunicacional concentrado en las manos de unos pocos grupos económicos nacionales y transnacionales, ¿qué cambios verdaderos podría hacer un eventual gobierno de Piñera?  ¿Qué cambios en las reglas del juego económico, qué cambios en el sistema neoliberal de mercado, qué cambios a la Constitución, qué cambios en las reglas del trabajo y normas laborales podría auspiciar un eventual gobierno de la derecha política y económica?   Casi podría decirse, que el problema no está en quién va a ser el inquilino de La Moneda, sino en qué cambios de fondo y estructurales serán capaces de permitir los dueños del fundo.

Si la derecha política es la representante oficial de la derecha económica, ¿qué cambios puede hacer Piñera que no sean aceptados primero por sus empresarios en el poder?  ¿Con Piñera se van a terminar los abusos a los trabajadores y las prácticas antisindicales?  La derecha no es el cambio: es más de la misma política neoliberal (ya fracasada) para beneficio de los grandes empresarios, especuladores de la bolsa y financistas. 

Manuel Luis Rodríguez U.

La Cocha Nostra – Escribe Ramón Arriagada

En esta columna  la semana pasada hacíamos referencia a la situación del sector turístico en la Región. Atribuíamos la no llegada en abundancia de los llamados “turistas en paquete” a los coletazos de la crisis mundial. Decíamos que nuestras bellezas eran  comercializadas a altos precios, por las grandes empresas transnacionales operadoras del turismo mundial.  Nos alegrábamos que  el flujo de los  “viajeros” no se haya interrumpido en la misma proporción de los visitantes más  pudientes, los turistas de los tours;   el viajero, elige sus propios destinos,  posee  un nivel de educación superior y tiene como gran aliado  al Internet.  

 Recién había  vuelto a releer el libro “ Sociología del Turismo” del español Tomas Mazón. Lo recomiendo, pues  es una lección, aún no aprendida por los países pobres,  que ante la necesidad de  tener  divisas, entregan sus riquezas a las grandes transnacionales, entre ellas sus riquezas paisajísticas y arquitectónicas. España es un buen ejemplo, pues  dejó de ser el país más pobre de Europa, gracias a su apertura al turismo mundial, con un alto costo social y económico.

 El conflicto entre  las operadoras de turismo y  el turismo receptivo, tuvo  un violento reventón la semana pasada en  Chile. Pasó inadvertido por las fiestas de fin de año. Fueron pocos los diarios que informaron que la Fiscalía Nacional Económica,  llevará al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia a las poderosas firmas operadoras de turismo, encabezadas por Cocha, a la cual se agregan Abercrombie & Kent, ADS Mundo, Chilean Travel Services y Turavión.  Y como la pelea no es con quiltros, si no de perros grandes, se informó que la Fiscalía acogió como justificado el reclamo presentado, nada menos, que por el empresario hotelero  Pedro Ibañez en nombre de su cadena de hoteles Explora.  Don Pedro argumentó que ya estaba cansado de pagar el 25 por ciento de sus ingresos a los operadores. Seguramente pidió rebajas en  dicha participación en momentos difíciles para la actividad,  recibiendo como respuesta  amenazante  “¡ Si no le gusta, dejamos de vender los servicios turísticos o paquetes de Explora!”.

 El conflicto planteado, abre una gran interrogante respecto a las platas que reciben los sacrificados natalinos ubicados en el último eslabón de la cadena turística.   Primero los bancos, después  las farmacias y ahora los operadores turísticos, ¿ quién será  el próximo en meternos las manos en  nuestros dadivosos bolsillos?

Ramón Arriagada

Hacia una democracia más transparente y participativa

Puede ser considerada cmo un paso relevante hacia el perfeccionamiento de esta democracia.  La ley 20.414, que debe ser publicada en el Diario Oficial, establece que el Presidente de la República, los Ministros de Estado, los diputados y senadores y las demás autoridades y funcionarios que una ley orgánica constitucional señale, deberán declarar sus intereses y patrimonio en forma pública.

El nuevo cuerpo legal agrega que esta ley orgánica determinará los casos y condiciones en que esas autoridades delegarán a terceros la administración de aquellos bienes y obligaciones que supongan conflicto de interés en el ejercicio de su función pública. Asimismo, podrá considerar otras medidas apropiadas para resolverlos y, en situaciones calificadas, disponer la enajenación de todo o parte de esos bienes.

Elecciones primarias

La nueva normativa también regula las elecciones primarias, señalando que una ley orgánica constitucional establecerá el sistema que podrá ser utilizado por los partidos para la nominación de candidatos a cargos de elección popular, cuyos resultados serán vinculantes para estas colectividades, salvo las excepciones que establezca dicha ley.

Aquellos que no resulten elegidos en las elecciones primarias no podrán ser candidatos, en esa elección, al respectivo cargo, dispone el proyecto. Una ley orgánica constitucional regulará las demás materias que les conciernan y las sanciones que se aplicarán por el incumplimiento de estos preceptos, dentro de las cuales podrá considerar su disolución.

Incompatibilidades de los Ministros de Estado

También se establece que a los Ministros les serán aplicables algunas de las incompatibilidades que la Constitución establece para los parlamentarios. Es decir, serán incompatibles con todo empleo o comisión retribuidos con fondos del Fisco, de las municipalidades, de las entidades fiscales autónomas, semifiscales o de las empresas del Estado o en las que el Fisco tenga intervención por aportes de capital, y con toda otra función o comisión de la misma naturaleza, salvo los empleos docentes y las funciones o comisiones de igual carácter de la enseñanza superior, media y especial.

Por el sólo hecho de aceptar el nombramiento, el Ministro cesará en el cargo, empleo, función o comisión incompatible que desempeñe.

Además, durante el ejercicio de su cargo, los Ministros estarán sujetos a la prohibición de celebrar o caucionar contratos con el Estado, actuar como abogados o mandatarios en cualquier clase de juicio o como procurador o agente en gestiones particulares de carácter administrativo, ser director de bancos o de alguna sociedad anónima y ejercer cargos de similar importancia en estas actividades.

Prohibición de parlamentarios para participar en juicios

La iniciativa también dispone que cesará en su cargo el diputado o senador que actúe como abogado o mandatario en cualquier clase de juicio, ya sea a su nombre o por otra persona, natural, o jurídica, o por medio de una sociedad de personas de la que formara parte.

Manuel Luis Rodríguez U.

Hacia un reordenamiento de fuerzas – Juan Andrés Lagos en editorial de El Siglo

Cada día que pasa muestra con mayor claridad e intensidad la dimensión política del avance histórico alcanzado por el Partido Comunista y la izquierda.   Los diputados elegidos y el resultado en primera vuelta en las elecciones presidenciales son la base de esta apreciación que muy pocos desconocen.

Ahora, el gran desafío es derrotar a la derecha y empujar los doce puntos para avanzar en la democratización política y social de Chile.

Está claro: los doce puntos no son el Programa de Gobierno de la izquierda, nadie pretende eso.
Continuaremos bregando con la lucha social; con alianzas amplias y con un profundo debate de ideas para que ese programa de la izquierda se abra paso hasta conquistar un gobierno de nuevo tipo y un Estado democrático.
Sin embargo, sería un profundo error táctico y estratégico desconocer o no valorar el documento de los doce puntos en medio de la actual coyuntura que vive el país.

El cuadro político chileno está cambiando, y puede cambiar mucho más todavía. Hay que estar atentos.
En medio de un evidente reordenamiento de fuerzas, el resultado de la segunda vuelta presidencial será determinante en tal sentido.

En cualquier caso, esta izquierda, la que algunos irónicamente llaman “la izquierda conservadora” y hasta la descalifican, es la que tiene la posibilidad de incidir fuertemente en relación a ese reordenamiento de fuerzas.
Los doce puntos se transforman en un instrumento para enfrentar y derrotar a la derecha, pero también son una carta de navegación hacia posibles y futuras convergencias.

Y en ese camino, también convocamos a la autodefinida “izquierda progresista” de Marco que no vota por Piñera, porque en Chile nadie sobra y las hegemonías del pasado no sirven para enfrentar los desafíos futuros.
Vivimos días intensos y no hay tiempo que perder. Se requiere mirar lo esencial y no lo fenoménico de la política.
También del resultado de la segunda vuelta depende en buena medida el reordenamiento de fuerzas a nivel del Cono Sur y de América.

Son días de intenso trabajo político, ideológico y de masas.

Nos visitan y nos leen

 

Gracias por sus visitas a COYUNTURAPOLÍTICA

Hoy miércoles 23 de diciembre, este weblog COYUNTURAPOLÍTICA ha superado su propio record de visitas: hemos alcanzado las  8.229 visitas en un solo día.

Desde la región de Magallanes, al sur del sur del mundo y de Chile, pretendemos contribuir a un debate político de calidad, a un análisis crítico consistente, a una mejor comprensión de la política y de la democracia.  A pesar de los silencios…a pesar de algunas censuras pequeñas…a pesar de todo…nos leen…

Quiero agradecer a nuestros amigos y amigas que nos leen, desde todas las regiones de Chile, desde Canadá, desde Francia, desde España, desde Argentina, desde Bolivia, desde México, desde Africa, desde Estados Unidos, desde Italia, desde Rusia…amigos y amigas chilenos que nos visitan y nos leen, nos envían sus opiniones, sus críticas y sus comentarios.

Pienso, luego escribo.

Es nuestro mejor regalo de Navidad y de fin de año.

Manuel Luis Rodríguez U.

¿Cortar cabezas? – Escribe Manuel Riesco en Crónica Digital

Frei va a ganar las elecciones. La amplia mayoría de centro-izquierda se impondrá a la minoría de derecha. De nuevo. El resultado será estrecho. La gente no quiere a Frei, aunque no es nada personal. Todos reconocen que es un hombre sencillo, honrado y decente, mucho mejor persona que su contendor. Y más vale diablo conocido.

Adicionalmente, su gobierno no fue el peor de la historia de Chile ni mucho menos. Incluso, los garrafales errores para enfrentar la crisis mundial que le cayó encima al final, no provinieron principalmente del Gobierno sino del Banco Central. Éste es autónomo y de hecho, uno de los principales asesores económicos de Piñera era entonces jefe de estudios de esa institución y respaldó entusiastamente esas monumentales metidas de pata.

Sin embargo, dicen con razón, tuvo seis años para gobernar y el maltrato a la mayoría siguió más o menos igual. Al mismo tiempo, los privilegios de la minoría – especialmente las diez empresas que se apropiaron entonces de tres cuartas partes del cobre – se acentuaron aún más. No olvidan tampoco que su gobierno trajo a Pinochet desde Londres.

Tendrá una segunda oportunidad porque es un político práctico y no un ideólogo. Ha asumido antes que muchos que el Estado tiene que intervenir de modo enérgico para corregir estas cuestiones. Ha dado las señales más claras que tiene que mejorar su programa con algunas ideas de aquellos cuyo apoyo requiere. Ayudó a perforar la exclusión abriendo la lista parlamentaria e incluso ha insinuado abrir la coalición de gobierno misma.

Va a ganar. Especialmente porque la gente no es nada de lesa y está bastante bien informada. Intuyen que con Frei van a poder desplegar su influencia en mejores condiciones. Saben a ciencia cierta que con Piñera van a estar mucho peor. Igual que en las anteriores segundas vueltas, van a haber más votos válidos que en la primera. A nadie le da lo mismo.

Lo más insólito, es que va a triunfar a pesar del impresentable nivel de deterioro que muestra la coalición de gobierno. No se ha detenido después de la primera vuelta. Siguen peor que antes. Sin recato alguno. No se refrenan ni siquiera por el espíritu navideño o las fiestas de fin de año. Menos por la segunda vuelta. Varios parecen haberla dado por perdida de antemano.  O aparentemente desear que así ocurra, en algunos casos. Un connotado rector concertacionista y columnista de El Mercurio ha declarado de frentón que es mucho mejor que pierdan ahora. No tienen remedio.

Siguen haciendo las delicias de la derecha. Durante la campaña no necesitó atacar ella misma a Frei. Le bastó con dar amplio espacio a los díscolos que hasta hace poco pertenecían a la Concertación. Fueron su peor cuchillo. Le volaron las plumas día tras día. En los peores términos. Adicionalmente, contaron en todo momento con la complicidad de otros que permanecían adentro.

Ahora, les ha dado por pedir la cabeza de los jefes de partido de la Concertación. En realidad les interesa principalmente uno. Precisamente el dirigente más izquierdista de la coalición. El mismo que ha sido el puntal más sólido del gobierno de Michelle Bachelet. No quiso repetir la triste experiencia de su partido con Allende. Al mismo tiempo, es el que aparece menos ligado a intereses especiales, al menos que se sepa. Por lo menos, no se cuenta entre los lobbistas mejor pagados de Chile, como algunos que promueven movimientos telúricos.

Lo atacan con nombre y apellido. Ese es el que les interesa que se vaya. La operación fue digitada desde los díscolos, que pidieron que se fueran todos. Sin embargo, el propio MEO en una entrevista bastante potable en La Tercera el domingo 20 de diciembre, no vuelve mencionar el tema. Adicionalmente, dice bastante claramente que va a votar por Frei. Otros de sus partidarios, como Vivienne Bachelet, en una magnífica entrevista concedida a El Mercurio del domingo 20 de diciembre, en la cual llama a votar por Frei, ha declarado:

“Soy contraria a pedir cabezas, porque no ayuda a la construcción de confianzas que necesariamente tenemos que abrir para poder generar una opción progresista encabezada por Frei.”

Sin embargo, la idea rápidamente tuvo acogida al interior del conglomerado de gobierno y especialmente en el propio partido de la Presidenta. Ha habido reiteradas y generosas ofertas de renuncia que nadie había pedido. Al mismo tiempo, vociferantes exigencias que se vaya Escalona, que provienen de diputados, senadores y hasta un “cientista político” de su propio partido. Remató la cosa nada menos que uno de los miembros más connotados del comando de Frei, que en su blog el sábado 19 de diciembre pide un “terremoto” con fecha fija: antes de pascua. Si nó, gana Piñera amenaza. Al día siguiente aclaró que el “terremoto” era la cabeza de Escalona; con las otras de yapa.

Tienen líos internos. De eso no cabe duda. Es lo normal en todos los partidos. Es un problema de ellos y lo tendrán que resolver. Posiblemente, además, el dirigente bajo asedio ni se ha inmutado precisamente porque sabe que cuando quiera puede dar buena cuenta de sus críticos. Es parte del juego y nadie tiene porqué meterse. El problema es que ahora están complicando seriamente a todos los que quieren derrotar a la derecha en segunda vuelta ¡Que les cuesta aguantarse un poco antes de desenvainar los cuchillos! Tres semanitas no parece mucho pedir.

Las cabezas de partido no son demasiado populares en general. En ninguna parte del mundo. Menos éstos. Especialmente en estas condiciones. Responsabilidad les cabe en la debacle. Sin duda no es menor. Sin embargo, de ahí a echarles la culpa del brutal derrumbe de la Concertación hay mucho trecho.

De hecho, la principal responsabilidad no recae sobre ellos porque no son los que han mandado realmente en los últimos veinte años. Su responsabilidad ha consistido más o menos en mantener la unidad de la coalición y lograr sostenidas victorias presidenciales y parlamentarias. Hasta ahora, lo habían logrado. En la orientación política principal de los gobiernos, sin embargo, han tenido más bien poco que ver. Ésta se ha resuelto en corredores del poder que no son precisamente los que ellos transitan.

Llama la atención que los más vociferantes críticos de los jefes de partido no provienen hoy de la izquierda de la Concertación. Los más responsables de aquellos se retiraron con dignidad y se dedicaron con singular éxito a reconstruir la unidad de la izquierda. Durante la campaña nunca equivocaron al enemigo principal y lograron un muy buen resultado para la izquierda en su conjunto. Hoy día cuentan con un prestigio inmenso en las filas de la propia Concertación y un extendido aprecio de la ciudadanía, simbolizado en la persona de Jorge Arrate.

Otro que se ubicaba usualmente a la izquierda fue arrastrado a la aventura de su hijo, en parte contra su voluntad. Aquella claramente no fue digitada ni sostenida desde la izquierda, aunque varias personas de este sector simpatizaron con ella. Al contrario, varios de los posibles personeros de recambio a los actuales jefes de partido – que la derecha promueve con entusiasmo – representan el ala más “liberal” dentro de la Concertación. No se sabe de ninguno de los posibles recambios que se haya jugado especialmente por el acuerdo contra la exclusión, por ejemplo. Más bien al revés en algunos casos connotados.

Con el curso que están tomando los acontecimiento de un modo vertiginoso, el problema principal dentro de la Concertación lo tienen precisamente aquellos que tuvieron una influencia decisiva a lo largo de todos estos años. A falta de un respaldo político significativo en los partidos, han contado en cambio con padrinos poderosos fuera del conglomerado. Éstos provienen tanto de la derecha política que tiene derecho a veto sobre las acciones gubernamentales, como del empresariado; inicialmente fueron sostenidos asimismo por otros de los llamados “poderes fácticos.” Sin mencionar la abierta simpatía de potencias externas y organismos financieros internacionales que han influido determinantemente en la transición chilena; los que cuentan con una red poderosísima de influencias. El clima ideológico que predominaba en todo el mundo hasta antes de la crisis brindaba asimismo una atmósfera general favorable a su influencia desmesurada. En las más variadas materias, representaban poco menos que la verdad revelada.

Tal como ha dicho el propio MEO en la entrevista antes referida:

“Todo es responsabilidad de una connivencia con la derecha, propia de una política del pasado, de unos acuerdos ramplones”
Todo eso se ha venido al suelo estrepitosamente. No se puede seguir gobernando como hasta ahora. Las cosas van marchando en otra dirección. Por eso, muchos “liberales” de la Concertación prefieren la derrota de Frei.

Por Manuel Riesco. El autor es economista del CENDA. Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital.

Santiago de Chile, 22 de diciembre 2009
Crónica Digital