La pobreza – Escribe Patricio Escobar

En estos tiempos de elecciones presidenciales en que la preocupación por el hombre y sus necesidades se hace más cotidiana, cuando se espera el aterrizaje de casi un millón de empleos, cuando son incontables las opiniones que vuelan entre los pequeños espacios que deja la prensa alineada al sistema, se hace necesario reflexionar sobre un problema que cruza a la humanidad, que está presente cada día y frente al cual muchos pasan de puntillas. La pobreza, y ojo… en Chile hay pobres.
Ser pobre y haber heredado la pobreza, nacer en el lugar equivocado, no es culpa de que fueron malas cartas en un juego de naipes, aunque sabemos que el sistema, sus sostenedores y aduladores si marcan las cartas, ellos ganan siempre. No se es pobre por no venir al mundo sin la marraqueta bajo el brazo. Ser pobre es ver pasar la alegría y que te de vuelta la cara. Vivir condenado a un rincón oscuro. Ser pobre es una cosa que duele, no saber de mañana, y del ayer que es sólo un mal recuerdo. Y entonces hay que arrancar de la pobreza, intentar algo…, el salto hacia alguna parte, hacia alguna cosa que cambie esa condena diaria. Sin embargo, sabemos se sufre por partida doble, lo que es dos veces más malo. El mercado muestra lo que hay que comprar, pero entraba al mismo tiempo su acceso, porque se es pobre, un sin dinero.
Sucede que los pobres no son unos cuantos hambrientos que deambulan por aquí o por allá,  o unos cuantos mendigos con olor a meaos de perros, o tres ó cinco menores rondando cerca de la mesa donde comen los turistas, es que son miles de millones en todo el mundo y Chile también aporta a la estadística mundial. El sistema tiene esa posibilidad y los medios, puede cuantificar a sus victimas, se puede conocer el número exacto de miserables. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, nos dice que el año 2025 habrá 1.200 millones de personas con hambre crónica. 
Cuando un grupo de hombres y mujeres pobres, incluyendo niños, suben en una barca de “ese” lado del mundo, llamada África, lo hace sabiendo que de él/ella dependen muchas personas, familiares muy cercanos, por decirlo de alguna manera. El que se sube a una embarcación y cruza el Estrecho de Gibraltar, tiene una mínima oportunidad de acercarse al futuro, no obstante hay que decirlo también, que el futuro es un trabajo mal pagado, sin seguridad social y viviendo en sectores de marginalidad, de los que existen en Europa. 

Y se sube a la embarcación desde dónde no se ve otra cosa que el cielo que calla, y el ruido que hace el mar, es entonces que siente que lo ataca una vez más silencioso el hambre y el frío, y su organismo se hace más chiquito aún, los vasos sanguíneos se hacen más pequeños y la sangre se dedica a sostener solamente los centros más vitales. Los labios, las orejas, los dedos, los parpados ya no son fundamentales. Entonces el pobre va adquiriendo la textura de una estatua…, rígido, silencioso. El calor lo va abandonando. 

El frío le rompe el cerebro como un ejército con miles de lanceros, que lo empujan al delirio, no recordará nada ni su origen, ni el lugar en que se encuentra y entonces ya el destino es niebla pura. Allí en esas barcas, para los africanos y marroquíes, mojados, inmóviles, es muy difícil saber si el frío es la camisa o la piel. La temperatura del cuerpo comienza a bajar lentamente y el daño en las células es irreparable. No hay vuelta posible, el cuerpo se tensa cada vez más, ya está en el final de su vida, o algo parecido, llega una parada cardiorrespiratoria, la misma que también afecta a los que viven con la cantidad adecuada de proteínas y calorías o con más colesterol del permitido. En esto si finalmente se parecen. Como dice un buen poeta, la muerte no acepta propinas. 

Sobreviven unos cuantos, los pocos que logran abrazarse para soportar el frío. ¿Qué importancia puede tener en esos momentos el hambre cuando no saben que valor tiene su vida? Ellos se mueren si saber que lo mismo sucede en Marruecos, Filipinas, Costa de Marfil, Senegal, Somalia, Burkina Faso y… Chile 

Y del otro lado del planeta otro mundo, dónde se habla de crisis. Los bancos acumulando beneficios. Orgías financieras. Se habla con mayor intensidad y naturalidad de hipotecas basura, que puede tener alguna relación con la calidad de vida. Se menciona a las jaurías de especuladores en Wall Street y en Chile también existe, Piñera es uno de ellos.  La globalización queda al desnudo demostrando que es de papel, que no es la más bonita del baile. El sistema estalló en mil pedazos, rapiñas, la búsqueda de beneficios rápidos, la especulación, la manipulación de los malacatosos. Doscientos mil millones de euros están desaparecidos, nadie los encuentra, nadie los quiere buscar tampoco, ni existe la voluntad de nada. 

El desplome de Halifax Bank of Scotland, el emblemático norteamericano Lemman Brotherts, hoy con menos prestigio que la Caja de Crédito Prendario. Lo pequeño que está quedando el puerto de Mónaco para recibir tanto yate. El primer mandamiento del sistema capitalista rodando por el suelo “El Estado no es la solución, es el problema” (Ronald Reagan). La promesa de que globalización nos haría felices a todos. 

Casi todos los gobiernos del mundo corriendo para salvar a los delincuentes de la banca, ladrones de cuello y corbata con portadas en periódicos y revistas, que no es otro camino que seguir condenando al hambre y a la pobreza a miles de millones de personas en todo el mundo, y en Chile… también.

¿De qué crisis se habla cuando los responsables de este crimen de lesa humanidad, deberían ser juzgados por algún tribunal por condenar a la pobreza a millones de personas?, y sucede todo lo contrario, ésos son beneficiados y aplaudidos, Bob Diamond alto responsable del Barclays Bank declaró haber recibido honorarios por 50 millones de euros. Marcel Ospel ejecutivo del banco suizo UBS 15.7 millones Josef Ackermann la bagatela de 10 millones de euros. Estos son los iconos a los cuales tratan de emular nuestros criollos y otros personajes de la política chilena.

La separación del mundo entre ricos y pobres no viene del lado de los sin nada, de la esquina donde viven los olvidados, ellos son la verdadera preocupación de la izquierda. Tratamos de generar las condiciones para que ellos sencillamente, puedan tener donde optar para mejorar sus precarias condiciones de vida, y hay que avanzar en ese norte, sumando voluntades. 

Nada ha cambiado. El mundo seguirá dividido entre los ricos… tan pocos, y los pobres… tantos millones, pero lo que no se puede aceptar es que frente a esta hecatombe económica mundial -donde los pobres nada tienen que ver- se salga aplicando el socialismo  entre los multimillonarios,  y  el sistema capitalista en los sectores más sencillos y pobres…..
 
 PATRICIO ESCOBAR

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Cuando Alejandro Navarro rechazaba a Enriquez Ominami

¡Qué tiempos aquellos, cuando el senador Alejandro Navarro criticaba al candidato presidencial Marco Enriquez Ominami y sus propuestas de políticas neoliberales!

Evidentemente, todo tiempo pasado fue mejor.

Reformas laborales: los candidatos al pizarrón

“Nosotros estamos por un cambio de fondo en materia laboral. Queremos un Código Laboral en que estén incorporadas todas aquellas cosas que permitan una relación de igualdad equivalente entre trabajadores y empresarios”. Así lo recalcó ayer el vocero de los partidos de la Concertación, José Antonio Gómez (PRSD), desvirtuando algún tipo de conflicto sobre el tema con el candidato presidencial de la Concertación, Eduardo Frei, o con la presidenta, Michelle Bachelet.

Es más, Gómez dijo que “uno de los primeros proyectos (de Frei) será la reforma laboral, que nosotros vamos a apoyar con toda fuerza, ahora o en el próximo gobierno”. En todo caso, aseguró que “si la presidenta (Bachelet) decidiera en algún minuto presentar un proyecto la vamos respaldar (…) pero lo que ha señalado el gobierno hasta ahora es que no va a presentar esas reformas”.

Por lo mismo, Gómez añadió que no existe ninguna discrepancia con los argumentos del candidato presidencial oficialista, quien explicó que impulsará dicha reforma a partir del 11 de marzo del próximo año si gana las elecciones.

Indudablemente el gobierno cometió el error de evitar que la derecha, el gran empresariado y la candidatura de Piñera queden al desnudo en un debate acerca de las reformas laborales en el Chile de hoy.  Este salvavidas no evita preguntarse, por ejemplo en la región de Magallanes, ¿qué opinan Arturo Storacker y Miodrag Marinovic de las reformas laborales y de la condición de los trabajadores en esta región de Chile?

A su vez, el presidente del Partido Socialista (PS), Camilo Escalona, dijo que con esta reforma laboral están “100% de acuerdo con Frei”, porque “este es un tema central del debate de los próximos meses”.

Calificó de “enteramente falso” que estén eludiendo el tema, invitando a que “discutamos, ¡por favor!, este tema, el derecho de los trabajadores a la negociación colectiva, el término de las prácticas antisindicales, de las persecuciones que se comenten todavía en nuestro país contra los sindicatos, pongamos ese tema en el centro del debate”.

En la región de Magallanes, los distintos candidatos a diputado no podrán eludir expresar sus puntos de vista acerca de las necesarias reformas laborales.  La diputada Carolina Goic, la candidata socialista Ana Maria Díaz, el independiente Jaime Jelincic, el derechista Miodrag Marinovic y los aliancistas Arturo Storacker y Claudio Radonic, en caso de ser elegidos diputados ¿cómo van a votar frente a la reforma laboral?  ¿Si les toca legislar en el futuro, qué piensan estos candidatos sobre la negociación colectiva, el reemplazo de trabajadores en huelga, el derecho a huelga de los trabajadores del sector privado y del sector público?

El dirigente recalcó que la Concertación quiere “un nuevo Código Laboral que establezca, entre otras cosas, la negociación colectiva para todos los trabajadores y la sindicalización automática”. Ello, agregó, “significa cambiar por completo las condiciones en las cuales, hasta ahora, se produce la relación entre empresarios y trabajadores en el seno de las empresas, buscando por esta vía la redistribución de la riqueza en el país”, enfatizó.

Manuel Luis Rodríguez U.

La encrucijada de Chile – Escribe Ozren Agnic Krstulovic

Los expertos nutricionistas sostienen –con toda razón- que “comer no significa alimentarse”.

¿Qué tiene que ver esta aseveración con la política? Nada, en apariencia. Sin embargo, la verdad es muy otra. A contar de la segunda mitad de los años 1950, la Pontificia Universidad Católica de Chile firmó un convenio educacional con la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, Estados Unidos de Norteamérica, entidad que se había fijado como meta combatir las teorías económicas de Lord John Maynard Keynes, premio Nobel de Economía, sostenedor, entre otras, de la hipótesis de que solamente el empleo pleno es el gran motor para desarrollar la economía. También Keynes enfatizó la idea de que le corresponde al Estado inundar la economía de dinero si por alguna razón los empresarios y financistas se niegan a hacerlo para mantener sus prebendas, en perjuicio de las grandes masas de gentes desposeídas y carentes de oportunidades igualitarias frente a la pequeña minoría que les explota, en forma inmisericorde, para aumentar la brecha entre ricos y pobres.

 La Escuela de Economía de la U. Católica importó las ideas del monetarista y adalid antikeynesiano, Milton Friedman, también galardonado con un Premio Nobel el año 1976, y dio origen a la corriente de nuevos economistas que hoy conocemos como los “Chicago Boys”, profesionales que ejercieron la mayor y mas nefasta influencia ante los militares que derrocaron al gobierno democrático de Salvador Allende. Los Chicago Boys adoptaron la cómoda posición de sostener que solo el mercado, per se, es capaz por si mismo de solucionar todos los problemas económicos que genera una sociedad en desarrollo, o sub desarrollado, como quiera que le queramos denominar. Elaboraron una impresionante cantidad de “recetas de tipo económico”, metiéndole en la cabeza a la gente la idea de que no era necesario pensar; solamente comer las galletas doctrinarias elaboradas por ellos, anulando así la capacidad de pensar de los conductores de la economía. Ergo, hacen comer, pero no alimentan. Me refiero específicamente al intelecto de los chilenos en general, obnubilados por un sistema que tiene como gran meta el consumo indiscriminado, sin medir las consecuencias que el consumismo les acarrea en un futuro muy cercano.

 El sistema llamado elegantemente “economía social de mercado” por los siúticos o simplemente economía de mercado, acaba de mostrarnos crudamente las falencias intrínsecas que conlleva en su esencia. La caída del gran Banco norteamericano Lehman Brothers, con más de 46 mil millones de dólares en títulos hipotecarios tóxicos, es decir irrecuperables y el ulterior destape de la estafa del siglo, cometida por el gurú financiero Bernard Madoff, que supera los 50 mil millones de dólares, demuestran claramente que sin las regulaciones de un Estado fuerte, el mercado es simplemente el instrumento de que se valen los especuladores para esquilmar a los ingenuos creyentes y seguidores de las teorías de la Escuela de Chicago.

La codicia de los dos mencionados protagonistas de la crisis esparcida en el planeta –entre muchísimos otros que no caben en la brevedad del presente artículo desataron el caos. Las cifras mostradas, traducidas a nuestros pesos chilenos, o en cualquier otra moneda corriente, son inimaginables y no habrían sido tan fáciles para ellos de haberse tomado en cuenta que sólo un Estado robusto y enérgico es la única y mejor cortapisa para frenar a los especuladores que únicamente pretenden abarrotar sus bolsillos a costa de la credulidad de los desvalidos consumidores.

 Se desató una crisis económica mundial, dado que la globalización golpea instantáneamente al planeta entero. Chile no está ajeno a sus efectos, pese a que una prudente política de ahorro ha permitido soportarla en mejores condiciones que otros. Los pájaros de mal agüero no aprenden la lección. Culpan al gobierno de la Presidenta Bachelet de los efectos internos de la crisis, y como una manera de sostener la “imperiosa necesidad” de promover el desalojo de una coalición gobernante que, si bien ha estado llena de defectos, ha sido capaz de minimizar la crisis que nos ha golpeado. Estos pajarracos, identificados con los Chicago Boys, están muy claros de que estamos saliendo de la oscuridad del túnel en el que nos metieron ajenos inescrupulosos. Ahora, enfrentados a la encrucijada electoral que decidirá los destinos de la patria en el próximo mes de diciembre, se frotan las manos –o las garras- esperando repetir el mismo círculo vicioso y así caer en las arcas fiscales en beneficio propio, una vez que el país retome la normalidad y el crecimiento, antes que otros.

 El “triunfalista” candidato de los sectores poderosos del país (del cual es parte integral), está plenamente convencido que el nuestro es un pueblo torpe y que no piensa. Nos llena de una empalagosa demagogia, sin contenido alguno, prometiendo lo que sabe nunca podrá cumplir, sea por lo populista de sus ofertones o por el adormecimiento de la conciencia colectiva, soslayando su personal participación en un enriquecimiento personal vergonzoso y que constituye una afrenta a quienes sudan sangre y lágrimas por sobrevivir y cuya única fuente de ingresos es un simple empleo, escaso y mal remunerado pero lleno de dignidad.

 El pasado día miércoles 23 de septiembre lo vimos en acción en el primer debate televisivo, preludio de la campaña electoral en pos de la presidencia. Sus diferentes intervenciones y réplicas a las propuestas de sus adversarios fueron huecas, demagógicas y faltas de contenido.

 El debate en si fue pobre en contenidos. Presenciamos que solamente dos de los cuatro candidatos fueron claros y precisos en sus intervenciones, con claridad de ideas y propuestas razonables. Nos referimos a los señores Frei y Arrate, ambos hostilizados por sus rivales. En el curso de sus participaciones fueron entregando ideas y propuestas concretas, las que en algunos pasajes del debate fueron pifiadas por parte de los que lo presenciaron.

 Todo discurría plácido y en un terreno bastante chato; muy de guante en blanco y, a nuestro juicio, lejos de las expectativas de los televidentes, hasta el momento en que el candidato señor Frei tuvo la valentía de enrostrar a Sebastián Piñera la incongruencia entre sus actuaciones personales privadas y sus públicas declaraciones de probidad. Concretamente se refirió a la utilización de información privilegiada en beneficio propio.

 El candidato Piñera no fue capaz de disimular el efecto que le causó la directa alusión de Frei; perdió el dominio y control de si mismo y se desenmascaró en público, negando la existencia de tal ilícito [sancionado por la ley Nº 18.045, Art. 165], alegando no haber sido jamás condenado por la SVS, en circunstancias que todo el país conoce que fue sancionado a pagar una multa cercana a los 350 millones de pesos, hecho que según Transparencia Internacional –entidad reconocida mundialmente- pone en entredicho lo corrupto y malicioso del acto.

 A la vez, en su réplica, Piñera calificó al candidato Frei de “mala leche” y mentiroso, por haber “inventado tal hecho”, a la vez que tuvo el desatino de negar la existencia del organismo llamado Transparencia Internacional, cuya filial chilena preside el abogado Davor Harasic.

 Pésima la reacción de Piñera y la de sus seguidores una vez finalizado el debate. Tanto él como su propia esposa y miembros de la mal llamada Coalición por el Cambio intentaron el camino de descalificar lo expresado por Eduardo Frei, por la vía de reiterar ante las cámaras de TVN que el ex Presidente Frei mintió descaradamente. Juzgue el lector de estas líneas y,  ojo, señor Piñera: El refrán dice que “para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado”. El país fue testigo de su salida de casillas y la facilidad con que usted nos miente en un débil intento de demostrar que tiene las cualidades de probidad para aspirar a la Presidencia de la República.

 Es posible que en un próximo debate como el mencionado, se abandone el guante blanco y salgan a luz desaguisados mayúsculos del candidato derechista, tales como las repudiables maniobras del candidato de la derecha en el Banco de Talca, la colusión con otras empresas de transporte aéreo en los EE.UU. de Norteamérica que le obligaron a pagar una multa por 88 millones de dólares (unos 4.840 millones de pesos chilenos), la ganancia que por sus acciones de FASA recibió sin chistar pese a la colusión de las farmacias que se investiga, el caso chispitas y tantos otros que retratan su falta de méritos para optar a la presidencia.

 OZREN AGNIC KRSTULOVIC

4 x 1 = 1, o la retorcida aritmética de la política televisiva

1fotoeditor¿Porqué tiene que aparecer un Jorge Arrate en iguales condiciones de cobertura mediática (aunque sea por única vez…), para que medio Chile “se dé cuenta” que hay una izquierda que piensa, que reflexiona, que critica y que propone, y la otra mitad de Chile aplauda su desempeño ante las cámaras?

¿Cuál Arrate es el que vió usted? 

¿El viejito canoso simpático, serio y humorístico, algo “buena onda” y valiente para decir tres verdades? 

 ¿O el economista, político, académico e intelectual “orgullosamente de izquierda”, que es portador legítimo de un programa coherente y consistente de cambios estructurales en el Chile de hoy, que es el único candidato presidencial de izquierda, y resulta el político culto y letrado que va al fondo del sistema y de los problemas del país?  

¿Cuál Jorge Arrate le conviene y le acomoda mejor? 

¿Qué debate televisivo vio usted?

Los cínicos de la pantalla chica,  los jenuflexos del sistema y los apatronados de los canales televisivos dominantes, incluso se han permitido el desparpajo de aplaudir y hasta han dejado caer “el análisis” que Arrate es o sería el “unico ganador”, el de “mejor desempeño” o el que salió “mejor parado”, como si ese foro-entrevista fuera una vulgar carrera de caballos en el abarrotado y selectivo hipódromo de la política.

¡Qué importa que Televisión Nacional haya preferido darle horario nocturno prioritario, desde las 10 de la noche, a su interminable culebrón sobre Elisa, antes que a los cuatro candidatos presidenciales uno de los cuales dirigirá Chile por los próximos cuatro años!  ¡Que importa que los mismos tres locuaces candidatos que aparecen como favoritos y regalones de TVN, de Canal 13 y de ChileVisión, se quejen que el tiempo fue poco!  ¡Que importa que el empedrado televisivo les incomode a esos tres cojos de ideas nuevas…!

Pocos dijeron que a escasas horas del show televisivo, la previsible bajada del candidato Alejandro Navarro del MAS, dejó  a Jorge Arrate como el único candidato presidencial representante de la izquierda, del progresismo de izquierda, de los sectores y movimientos expresados en el Juntos Podemos Más, despejando en consecuencia, una vez más, el campo electoral de la izquierda en Chile.   Probablemente esa certeza de su representatividad, fue uno de los secretos de la claridad, la tranquilidad, la serenidad con que Arrate se presentó ante los televidentes.

Y de pronto, ahora desparecieron por arte de magia televisiva, los agoreros del 1%, los encuestólogos de matemáticas manipuladas, y los pesimistas que intentaron ningunear a la izquierda desde abril hasta el presente.

A tanto opinólogo que anda suelto en este ancho y angosto pasillo de supermercado que le llaman Chile, le resulta hoy de buen tono decir que el candidato del Juntos Podemos, Jorge Arrate “lo hizo bien”, y si mal no recordamos cuando Tomás Hirsch tuvo igual brillante desempeño en la campaña presidencial del 2005, se lanzaron similares y condescendientes elogios desde la galería del cinismo.

Pero mientras unos y otros se quedan con las estadísticas baratas del rating, del conteo superficial del debate televisivo del miercoles 23 de septiembre, nadie ha querido recordar que Arrate planteó el tema de una nueva Constitución para el Chile del siglo XXI, de una asamblea constituyente, de la nacionalización del cobre, de la nacionalización del agua...y esos son los temas de fondo.

Mientras los otros tres figurines presidenciales nos inflingieron -¡otra vez!- sus cuñas televisivas archi-repetidas y sus edulcoradas metáforas en forma de insoportables frases hechas (Frei: “…estamos trabajando…seguimos trabajando…”; Enriquez Ominami: “…ellos, los dos candidatos del pasado…”; Piñera “…la puerta giratoria y el candado a la delincuencia…”), Jorge Arrate sin salirse del libreto, se salió del contexto, porque en los mismos insignificantes minuto y minuto y medio o treinta segundos que ofrecía el formato, dijo verdades de fondo, planteó problemas mayores, esbozó soluciones estructurales, mostró una mirada estratégica de futuro, y mientras nosotros escuchábamos al digno y certero candidato presidencial de la izquierda, unos se fijaban de reojo en el color de las corbatas y los trajes y otros apuntaban hacia los trajes color azul de las esposas de esos tres artistas de la televisión política que estaban en pantalla.

Así, Frei habló desde su experiencia presidencial ya conocida, Enriquez Ominami habló desde su verborrea transversal y light, Piñera habló desde su experiencia expresarial y financiera y Arrate habló desde una visión de pais y de un proyecto de futuro.

¿Están seguros todos ustedes, mis lectores y lectoras,  que todos vimos el mismo debate televisivo?

¿Fue un debate?

Manuel Luis Rodríguez U.

Manual básico para ver debates televisivos presidenciales

image41[1]1º  no mire el reloj mientras el debate se alarga interminablemente… tenga paciencia, en algun momento va a terminar…

2º  tenga siempre a mano el control remoto… en una de esas lo necesita…

3º no se fije demasiado en los colores oscuros de los trajes, las corbatas brillantes y las camisas pulcras: eso es pura parafernalia para cazar incautos;

4º  no haga mucho caso del rating de audiencia del canal: eso es material para los pocos especialistas que miran esas estadísticas complicadas y para vender más publicidad;

5º  tenga siempre claro que los debates televisivos no cambian la intención de voto de los ciudadanos-televidentes, sino que reafirman a los adherentes con cada candidato…no se ilusione;

6º  las frases de los candidatos ya están aprendidas y sobre-aprendidas de antemano: son las mismas cuñas repetidas que usted escucha en la tele todos los días…por ejemplo, esa muletilla archirrepetida de la “puerta giratoria y del candado”, como si ese candidato fuera dueño de una ferretería (con todo el respeto que me merecen los ferreteros);

7º  procure encontrar entre tanta palabrería repetida y tanta frase ya conocida, alguna propuesta novedosa, algún planteamiento de fondo…y si lo encuentra…¡bingo!…usted ha ganado y puede seguir concursando… 

8º tenga siempre a mano un paquete de pañuelos desechables: no faltarán los ominamis y los piñeras que atacan sin asco a los demás candidatos y después lloriquean haciendose las víctimas;

9º  está claro que hay un candidato presidencial que no va a volver a un debate donde se hable del último informe 2009 de Transparencia Internacional (http://www.transparency.org) , porque sale mal puesto, desnudado y hasta descompuesto;

10º  en los debates televisivos presidenciales nadie en realidad gana o pierde completamente…no hay ganadores ni perdedores absolutos, salvo que alguno de los candidatos lance un “misil”  tan potente o una acusación tan consistente, que el aludido se ponga a la defensiva, se descoloque y no salga bien del paso;

11º si usted invitó a sus amigos a casa para ver el debate presidencial,  aproveche de bajar el volúmen cuando empiecen a hablar alguno de los tres “candidatos regalones” de los canales y de los medios…¿vió que le iba a servir el control remoto?…

12º  cuando termine el debate  apague un rato el televisor (así se enfría un poco…y usted aprovecha a ir a comer cualquier cosa que quede en el refrigerador…), porque después vienen los respectivos jefes de campaña, las sonrientes esposas y otras calcetineras,  diciendo que su propio candidato estuvo el descueve y que los demás lo hicieron muy mal…típico…;

13º …y no olvide … que la única diferencia entre ellos (los candidatos) y nosotros (los ciudadanos, los televidentes, la “gente”),  es que muy pocos de ellos hablan de nosotros, pero nosotros nos pasamos hablando de ellos casi todo el tiempo.

Manuel Luis Rodríguez U.

Un secreto pacto político de apoyo mutuo

Después que un grupo de dirigentes del PPD fuera desbancado literalmente por su propio partido en Magallanes, estos ex dirigentes pepedés han entrado en una dinámica política absolutamente no-concertacionista. 

Se habla en los circulos políticos magallánicos de un pacto político de apoyo mutuo que habrían alcanzado esos ex-pepedés con bianchi, Marinovic y Mimiza, 1º para asegurarle condiciones de gobernabilidad a la Municipalidad de Punta Arenas, encabezada por el bianchista Vladimiro Mimiza; 2º para garantizar un apoyo significativo al candidato de carlos bianchi a Diputado, Miodrag Marinovic, y 3º para asegurar la adecuada y segura sucesión y reemplazo de Mimiza en la Alcaldía de nuestra ciudad.

Es algo que se veía venir desde el año pasado cuando esos tres ex-pepedés y ex-concertacionistas,  trabajaron abiertamente por la candidatura de Mimiza a Alcalde en Punta Arenas.  Cuando uno de esos ex-dirigentes del PPD le ofrecía hace algunas semanas atrás sus servicios como asesor político y electoral a Marinovic, no estaba más que concretando los términos de este pacto.

Nada debiera extrañarnos.  Mimiza, bianchi y Marinovic cuentan ahora con tres seguros y leales aliados políticos sacados directamente desde la Concertación y desde uno de los partidos de la coalición gobernante … y aquí la expresión “sacados” no es metafórica…

Se trata de un pacto político en que ambos tríos se benefician. 

El futuro a corto plazo no es difícil anticiparlo.   El nuevo alcalde tendrá entre sus funcionarios de confianza a uno de estos ex-dirigentes del PPD (otro asesor más pagado con sueldo millonario…); en el Concejo Municipal previsiblemente se acallarán las voces críticas contra Mimiza de parte de los dos concejales elegidos bajo la etiqueta del PPD (aunque Sahr, Pascual y Karelovic sigan alegando y con razón…), y uno de esos concejales tendrá la vía abierta, para hacerse del sillón alcaldicio si por casualidad Mimiza tiene que dejar sus funciones por alguna razón personal o de salud y por un tiempo prolongado…

No se quejen después que no se los habíamos anticipado.

Manuel Luis Rodríguez U.