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Pescadores artesanales de Punta Arenas suman su apoyo a Dalivor Eterovic

Ayer por la tarde, dirigentes de la pesca artesanal sostuvieron una reunión con el candidato a concejal por Punta Arenas Dalivor Eterovic, donde se comprometieron a entregarle su apoyo en las próximas a elecciones municipales debido a que ha sido el único postulante al Concejo que ha trabajado por sus demandas.

De acuerdo a lo conversado en este encuentro, si Dalivor Eterovic sale electo concejal trabajará por la creación de una Comisión de Pesca en la municipalidad, que permita tratar las diversas problemáticas que deben afrontar los trabajadores de la pesca artesanal en la comuna, actualmente.

Además, los dirigentes sindicales le indicaron que para ellos resulta imprescindible la construcción de un mercado que realmente los identifique, donde puedan vender sus productos. Además de entregar un precio adecuado a la comunidad. Frente a ello, Dalivor Eterovic se comprometió a proponer al futuro Concejo Municipal la elaboración de un proyecto que pueda hacer realidad este anhelo de los pescadores.

“Si yo salgo electo concejal por Punta Arenas, seré la voz de los trabajadores en el municipio. Tal como he venido trabajando como presidente de la CUT Provincial Magallanes. Detrás de mi campaña no están los intereses de las grandes empresas pesqueras, no están los intereses personales. Están los trabajadores, y junto a ustedes pararemos el webeo”, indicó Eterovic.


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Chile: el triunfo de la antipolítica y sus legados – Atilio Borón

Atilio Borón, destacado cientista político argentino, comenta con una visión crítica la política en Chile en su estado actual, poniendo en perspectiva el momento presente con el reciente pasado histórico.

Lea y descargue el artículo de Atilio Borón:

Chile, el triunfo de la antipolítica y sus legados


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Periodistas y comunicadores incómodos

Lo que fortalece a la democracia y sus instituciones, lo que fortalece a la ciudadanía en una democracia, son periodistas y comunicadores incómodos, molestos, incisivos, perseverantes.

No nos sirven los comunicadores y periodistas que se acomodan, que se quedan con el comunicado de prensa, que prefieren no incomodar al entrevistado, los que entregan sus creencias, los que se adaptan, los que prefieren ser serviles de los que tienen el poder, porque esa conformidad que seduce, hace posible la impunidad, el silencio, las medias verdades, las medias mentiras, las medias tintas y los abusos.

Hay siempre más y mejor democracia, hay pluralismo y libertad de expresión, allí y cuando los comunicadores y los periodistas, movidos por una irrenunciable vocación de servicio público, cuidan el interés general, produciendo y entregando información fiable, verificada, comprobada, opiniones sustentadas en hechos objetivos, aunque incomoden a los poderosos.

Manuel Luis Rodríguez U.


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La sordera y ceguera del centralismo santiaguino

En un reciente editorial del gobiernista y conservador diario El Mercurio de Santiago, cuyo link copiamos, se vuelve a repetir el mismo viejo discurso ideológico del siglo pasado: que Magallanes debe ser explotado sin control por el mercado, que el gas es un regalo del resto de Chile a los magallánicos y otras falacias.

El argumento ideológico de que la región de Magallanes ha surgido unica y exclusivamente por la iniciativa emprendedora y pionera de algunos “adelantados”, olvida que desde sus orígenes a mediados del siglo XIX, esta región se desarrolló y creció gracias a un rol activo, promotor, planificador y geopolítico del Estado y de sus instituciones, que apoyaron, “subsidiaron” y respaldaron las iniciativas privadas.

Estos trasnochados ideólogos conservadores y neoliberales instalados allá en Santiago olvidan que las carreteras, caminos, muelles, puertos, aeropuertos, edificios de servicios públicos, redes eléctricas, escuelas, liceos, hospitales, hoteles turísticos, consultorios, redes de alcantarillado, pozos petrolíferos, redes de agua potable y redes de gas natural que tenemos en Magallanes fueron construidas por el Estado de Chile con el trabajo de miles de trabajadores chilenos y magallánicos.

Otra cosa es que después los hayan privatizado a la vista y paciencia de todos los chilenos.

Esta lógica antiestatista que aduce El Mercurio, significaría tener que eliminar todas las leyes de excepción que tiene hoy Magallanes, porque representan exenciones tributarias, subsidios a la inversión y subsidios al empleo que hoy permiten funcionar a casi todas las empresas que existen en la región.  Subsidios que, dicho sea de paso, pagamos todos los habitantes de Magallanes y del resto de Chile, con nuestros impuestos.

A su vez, atribuir a los magallánicos tener que necesitar de subsidios, es una falacia notoria que oculta el hecho que los subsidios fueron inventados por los ideólogos neoliberales, mismos que escriben y sustentan al periódico en cuestión.  ¡Pero, de qué se quejan, si el Estado subsidiario y los subsidios fueron creados por los mismos neoliberales que han venido gobernando Chile desde 1973 hasta el presente!

Cabría preguntarse: ¿el gobierno regional y los partidos políticos de la alianza gobernante comparten este editorial antimagallánico y antiregionalista del diario santiaguino?

Porque si no lo comparten debieran decirlo públicamente, ya que obedece a la misma lógica centralista y contiene la misma argumentación del gobierno de Piñera cuando decidieron desde Santiago subir las tarifas del gas en Magallanes en un 16% en diciembre del 2010, con los resultados de todos conocidos.

Y hay que decir que no es bueno abusar con la paciencia de los magallánicos.

Esa fue la misma serie de argumentos neoliberales del exMinistro Reineri, del ministro Golborne, de la exIntendenta Kusanovic y su seremi de gobierno Schweitzer, justificando la subida del precio del gas en la región de Magallanes.

Estos gobernantes de turno o de paso, afortunadamente transitorios hasta marzo del 2014, no entendieron nada de lo que pasó en enero de 2011, cuando una región entera les dijo “¡No al alza del gas!, potencien a ENAP, terminen con el monopolio de Gasco, el gas de Magallanes es para los magallánicos, potencien las energías renovables y limpias.”

Y aquí estamos, criticando un editorial santiaguino que parece que fué escrito en noviembre del año 2010…

Manuel Luis Rodríguez U.

Lea aquí el comentario editorial de El Mercurio de Santiago, del 13 de octubre pasado:

http://www.mer.cl/Pages/NewsDetail.aspx?dt=13-10-2012%200:00:00&dtB=13-10-2012%200:00:00&BodyID=1&PaginaId=3

Artículo también publicado en Radio Nuevo Mundo Patagonia:

http://www.nuevomundopatagonia.cl/radio/2012/10/la-sordera-y-ceguera-del-centralismo-santiaguino/

…y en el portal DIARIO RED DIGITAL:

http://www.diarioreddigital.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=9780:la-sordera-y-ceguera-del-centralismo-santiaguino&catid=131:regiones&Itemid=106


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Nuestra opinión y nueva Constitución – Guillermo Teillier

NUESTRA OPINIÓN Y NUEVA CONSTITUCIÓN.

 Hablemos claro. Dejemos de lado el histrionismo, las falacias y las frases mediáticas que ganan titulares pero dejan las ideas de lado.

La inmensa mayoría del país quiere cambiar la Constitución heredada de la dictadura. No es que los ciudadanos se hayan puesto a fumar cualquier cosa. Es que la actual institucionalidad ampara, legitima y legaliza la inequidad social, económica, electoral, cultural, educacional y de los pueblos originarios.

La actual letra constitucional produce amarres con altos quórum que no permiten que se pueda avanzar en reformas sustanciales para el desarrollo y progreso real del país. De eso viene abusando la derecha hace más de 20 años.

Hay derechos ciudadanos tácitamente conculcados y se impide, por ejemplo, la regulación y el control del sistema financiero, de las trasnacionales y de los recursos naturales del país, beneficiando a una minoría, incluso extranjera, con recursos de todas y todos los chilenos.

No es posible que el Estado no pueda tener empresas ni desarrollar proyectos en ese ámbito dejando cancha libre a los privados que, por lo demás, han demostrado que cometen trampas como fue el caso de la colusión de las farmacias, el fraude de La Polar a millones de personas, entre otras situaciones.

Que la actual Constitución imponga el sistema electoral binominal y no proporcional, es una afectación institucional a la representatividad ciudadana. Que no contemple la consulta popular a través de plebiscitos, es una falencia descomunal. Que se limite la elección de representantes sociales y sindicales en el Parlamento, y peor aun que no voten los chilenos en el exterior, es una insana situación. No se puede pasar por alto un hecho de trascendencia ética e histórica que lastima la conciencia ciudadana y el espíritu democrático del país.

La actual Carta Magna tuvo origen ilegítimo, en un plebiscito amañado por la dictadura, sin registro electoral, sin partidos u organizaciones sociales de oposición legales, sin discusión ni consulta a la sociedad, excluyendo a intelectuales y juristas democráticos y progresistas. Las actuales disposiciones constitucionales fueron elaboradas por conspicuos colaboradores de la dictadura y de la élite de la derecha.

Es cierto que se realizaron modificaciones positivas a parte de la Constitución que hoy permiten tener un marco menos deplorable. Pero lo sustancial del texto está sin modificar.

Este tema no se puede minimizar, singularizar, estigmatizar, ni se puede manejar con posturas reduccionistas. Juristas, historiadores, constitucionalistas, parlamentarios, intelectuales, dirigentes sociales y sindicales, han expresado en sendos y consistentes estudios, documentos y declaraciones la necesidad de que Chile cuente con una nueva Carta Magna.

No sólo se trata de dejar atrás un texto anómalo desde el punto de vista democrático y ciudadano, sino de construir un marco constitucional apropiado al siglo que vivimos, dando cuenta de las realidades contemporáneas, de las demandas sociales y ciudadanas, de la protección de recursos naturales y el medio ambiente, de un desarrollo económico que apunte a la justicia social, de respeto y promoción a la soberanía popular, que dé cuenta de una democracia moderna y real, donde derechos civiles, sociales, humanos, económicos y culturales estén garantizados.

Nunca en la historia de Chile la Constitución ha sido el resultado de la consulta, la participación y la decisión del pueblo. Por variadas razones, la decisión quedó en manos de una minoría. Esto no puede volver a ocurrir, aunque a algunos les parezca un imposible. De imposibles está plagado el camino de proyectos que hacen historia y definen a un país.

Por ello es trascendental la amplia exigencia ciudadana de una Asamblea Constituyente con participación del conjunto de actores de la sociedad. Ello es fundamental.

Si existiera otro camino para avanzar a la concreción de la nueva Constitución, estoy dispuesto a discutirlo, pero estimo que es esencial contemplar y garantizar la consulta y participación de la ciudadanía.

Cómo cambiar la Constitución es un tema central para mejorar la salud de la institucionalidad del país, tiene que estar integrado en cualquier programa progresista y democrático, en cualquier nivel y en todo espacio.

Es así de concreto. Chile está ante el desafío de plantearse una nueva Carta Magna y ello requiere de una respuesta.

Guillermo Teillier, Presidente del Partido Comunista y Diputado de la República.


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Se necesita urgente un Estado presente – Escribe Ramón Arriagada desde Natales

SE NECESITA URGENTE: UN ESTADO PRESENTE

Quienes viajan a Río Gallegos desde  Punta Arenas,  no constatan lo que vemos nosotros  los natalinos  al pasar  a  Rio Turbio,  para empalmar con la carretera  en  el sector   Esperanza.  La vecina Provincia argentina de Santa Cruz, se prepara en grande para enfrentar los desafíos energéticos del futuro.  En el sector de Julia Doufur, ellos están por finalizar los trabajos de construcción de una  modernísima termoeléctrica.

Desde el  camino se pueden observar la “carretera eléctrica” argentina, compuesta por cientos de altas torres,  que sostienen los cables de alta tensión para conducir  la electricidad  al sistema integrado nacional.  Por ello a 8 kilómetros de  Esperanza, se está erigiendo un troncal de distribución  que sigue hacia el sur, supongo para empalmar con otro gran proyecto de generación que son las futuras represas y centrales hidroeléctricas “Kirchner” y “Cepernic”.

Obras de ingeniería  cuyo inicio de construcción está previsto para el primer semestre del año próximo.  Tendrán una potencia de 1.740 megavatios, que significarán un ahorro de 1200 millones  de litros de petróleo diesel.  Un diario de Rio Gallegos informa que el  próximo  12 de diciembre, se realizará  la apertura de los sobres de las firmas oferentes  para la construcción de ambas represas.

Cómo no afirmar que en la Patagonia Argentina hay un Estado  presente, que tiene resuelto un problema crucial,  para  la sobrevivencia de sus habitantes.  Mientras en  nuestra Región el debate lo dejamos en manos de la iniciativa privada. Cuando el asunto  urge,  ni siquiera prendemos una vela,   para después,  no estar maldiciendo la oscuridad.

Un ejecutivo  ligado a la empresa Gasco, se da licencias  para analizar su contribución a la falta  dramática de gas, a lo que él denomina “timing asociado”;  es decir, su empresa está  viendo si entrará a la soluciones  alternativas, luego de  estudiar precio, accesibilidad y riesgos del nuevo negocio.  Unido a ello, nadie es capaz  de cortarle  la llave a Methanex  y sugerirle a  Edelmag  que ya es tiempo que invierta en fuentes propias de energía.

A la distancia,  mi precognición me indica, que a nivel central la solución  la dará  un  burócrata, luego de desarrollar su  “timing asociado”, dirá que es más económico colgarse en electricidad al vecino. Total,  ya le estamos  usando sus caminos y la fibra óptica.

RAMON ARRIAGADA


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El desalojo de la derecha

Transcurridos más de dos años del gobierno de la derecha en Chile, ya sabemos con “la chicha que fueron curados” los ciudadanos.   El fiasco del gobierno de la Alianza de derecha no es que haya repetido los mismos desaciertos que la Concertación en sus peores momentos, sino que los haya agravado, agregando su propia cuota de conflictos de intereses, letras chicas, privatizaciones encubiertas, sordera social, abusos laborales y hasta su pizca de corrupción.

La lista de desatinos y errores políticos de este gobierno de derecha, debiera servir como escarmiento suficiente para esos cuantos miles de incautos ciudadanos que creyeron en su momento el “cuento mediático del cambio”.

Todo comenzó a mediados del 2010 con los despidos masivos de la administración pública para hacer espacio a los nuevos operadores políticos de la derecha (mismos que podrán imaginar lo que les sucederá al día siguiente del 11 de marzo de 2014), para continuar después con las chambonadas antiregionalistas de Magallanes y Aysén, pasando por Calama, Arica, Copiapó y Freirina.  Enormes manifestaciones ciudadanas marcaron el comienzo del gobierno de la derecha en Chile, para rechazar el proyecto de represas Hidroaysén y el proyecto carbonífero de Isla Riesco y las centrales termoeléctricas a carbón, las que fueron seguidas en 2011 con el paro del gas en la región de Magallanes, y las movilizaciones estudiantiles por la educación pública y contra el lucro en la educación superior.

Para los fanáticos de la estabilidad y los adoradores de la gobernabilidad, nunca desde 1990 en adelante Chile había visto tantas manifestaciones, tantas protestas, tantas funas, tantas tomas y tantas huelgas territoriales, regionales, sectoriales y de trabajadores como han ocurrido desde 2010 hasta el presente.

¿Cuántos son los miles de ciudadanos que se han arrepentido de votar por Piñera, después de tantos errores, de tantos conflictos de intereses, de tantos abusos y atropellos, de tanta letra chica?

¿Quién podría negar hoy que alrededor del gobernante de turno y de su coalición surge incluso un insoportable aroma a corrupción, en la forma de las condonaciones de deudas tributarias del Servicio de Impuestos Internos y de los sobreprecios que tocan al propio Ministerio del Interior?  Prometieron terminar con la puerta giratoria de la delincuencia  y los asaltantes roban a dos cuadras de la mansión del Presidente; prometieron hacer las cosas bien y los anuncios mediáticos se contraponen con los proyectos de ley; anunciaron cambios políticos y la UDI puso el cerrojo al gobierno; anunciaron apoyar a las pymes y las grandes empresas se llevan la parte del león.

El desalojo de la derecha del gobierno comenzó en algún momento de las manifestaciones ciudadanas del 2011, cuando la impenetrable sordera y la tosudez ideológica del gobernante y sus ministros de Educación (van tres ministros de Educación en menos de 3 años de gobierno) ante un movimiento social y ciudadano que crece y se mantiene, hizo comprender a la mayoría ciudadana que estos administradores y propietarios del modelo neoliberal están ciegamente convencidos que lo están “haciendo bien”, incluso cuando todas las encuestas les dicen que un 60% no les cree.

¿Alguien puede imaginarse si la mayoría de los estudiantes universitarios -ahora en edad y libres para votar- o de los habitantes de Aysen o si las comunidades mapuche interminablemente reprimidas gracias al “gentil auspicio” del Ministro del Interior de este gobierno, votarán por los candidatos de la derecha en las próximas elecciones municipales y parlamentarias?

Este gobierno se lleva consigo el récord de la mayor oposición social y ciudadana que haya presenciado una coalición gobernante desde 1990 en adelante, precisamente en el instante en que nuevas demandas y aspiraciones emergen desde las profundidades de la ciudadanía: Asamblea Constituyente para una nueva Constitución Política, renacionalización del cobre, de las aguas y de los recursos naturales, regionalización efectiva, cambio del sistema electoral binominal, voto a los chilenos residentes en el extranjero, entre otras.

Manuel Luis Rodríguez U.

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