En el pequeño juego político de los “apolíticos” y de los “anti-políticos” de raza chilensis, el grupo que rodea a Marco Enriquez Ominami sigue “dando jugo” para el show mediático. El “progresista al pedo” que perdió su candidatura presidencial el 2010, circuló por todo el país, criticando a los partidos políticos, echándole la culpa a los partidos políticos y blandiendo el discurso “anti-político y anti-partidos” que tanta labia pseudo-anarquista puede permitirles.
Después de su derrota presidencial y de su desastre electoral (fue incapaz de elegir un solo miserable diputado en todo Chile), se dedicó a contradecirse consigo mismo y MEO se dedicó a “mearle el asado” a todos los grupos y partidos políticos de izquierda y progresistas, con tal de satisfacer sus ansias de divo de la whisky izquierda.
Ahora, después de su prolongado y vergonzoso silencio durante las grandes manifestaciones estudiantiles y ciudadanas del año 2011 (donde fue incapaz de hacer una sola propuesta en materia de educación pública en sintonía con las demandas ciudadanas), el “díscolo de los neoliberales” vuelve a reaparecer, sonriente, producido para las cámaras, y proclamando que quiere formar un partido político, mismo partido político contra el cual se enjuagaba la boca en los años anteriores.
¿Qué importa que se contradiga si los medios bien pagados de la elite chilena, le dan tribuna para que se siga contradiciendo en público?

1 agosto, 2012 en 8:46 PM
de acuerdo contigo y mas aún, es el prototipo de la gauche caviar, que solo quiere aparecer con un discurso “inteligente”, donde todo suene bonito, pero que nadie entienda nada. Es un seguidor de esos intelectuales Europeos como Bernard Henri Levy que quieren aparece de izquierda o mejor dicho progresistas, pero que se contradicen mil veces en 10 palabras.