CoyunturaPolítica

al sur de la realidad

Esa herida abierta llamada mapuche

Deja un comentario

Cada cierto tiempo, la historia y el presente se encargan de darnos un portazo en la cara, recordándonos que tenemos heridas abiertas y realidades pendientes.  Cada cierto tiempo, las comunidades mapuche de sur de Chile, se encargan de recordarnos que siguen presentes y que sus reclamos son escuchados con oidos sordos.  Hace algunos años atrás, durante los progresistas gobiernos de la Concertación, fue la prolongada disputa por el Alto BioBio donde las comunidades reclamaban atropellos y usurpaciones y traían a la memoria viejos agravios inscritos en los genes históricos de ese pueblo originario.

Pero como la mentalidad chilena es cortoplacista, y somos incapaces de mirar el futuro a veinte o treinta años, los mismos resabios del pasado se vuelven presentes, y los chilenos, el resto de los chilenos, recibimos un campanazo  en el oído que nos vuelve a recordar y nos llama a la conciencia que la “cuestión indígena” sigue casi completa pendiente.  Hoy, muchas de  las comunidades  mapuche y los movimientos que las reúnen, están indignadas, están en estado de tensión y están reclamando y resistiendo el asedio de la fuerza policial del Estado de Chile en sus tierras ancestrales.

Nos ha vuelto a estallar la historia en la cara: está en el centro del debate público en Chile la usurpación y el despojo de que fueron objeto las familias y comunidades mapuche en los dos o tres siglos pasados.  Y el mapuche, a diferencia del chileno, no olvida, porque ellos SI que tienen memoria.

Visto desde una perspectiva política, que la tiene, es posible imaginar por quién votarán en las elecciones municipales y parlamentarias próximas esas familias mapuche que han sido atropelladas o reprimidas por la fuerza policial en nombre y por orden del gobierno del Presidente Sebastián Piñera y su Ministro del interior.

El gobierno de turno, siguiendo la torpe doctrina Hinzpeter, y mediante una solución que no es demasiado diferente de la aplicada en ocasiones en el pasado reciente, postula que el problema mapuche es un problema de seguridad interior del Estado, y entonces envía fiscales incompetentes, militariza los caminos y las calles del sur con abundante fuerza policial, pone el énfasis en los medios en las acciones violentas, otorga micrófono y pantalla a los terratenientes y silencia la voz pública de los primeros afectados, las familias y comunidades mapuche.  Es decir, la misma y desastrosa doctrina Hinzpeter que mostró su incapacidad para resolver a palos la crisis del gas en Magallanes, la crisis de Aysén y la crisis de Calama.

Y las imágenes gráficas de la acción policial en el sur de Chile, circulan por el mundo, contribuyendo a desmejorar la imagen internacional de un país que “se vende” en el extranjero como un modelo de gobernabilidad y de paz social.

About these ads

Autor: Manuel Luis Rodriguez

Sociólogo, Cientista Político, académico, comunicador.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.645 seguidores