El domingo 15 de abril, los electores inscritos en la comuna capital de la región de Magallanes, militantes de la Concertacion e independientes no militantes elegirán al candidato único de la Concertación y de la oposición a Alcalde de Punta Arenas.
Se trata de un hecho inédito que marcará el futuro político municipal y de las elecciones futuras. Asistimos a un hecho político significativo e innovador que, cualquiera sea su resultado (en número de votos), pondrá una vara elevada que gradualmente todos los partidos y sectores políticos irán siguiendo, aun a contrapelo de sus costumbres y hábitos anteriores. De aquí en adelante, las candidaturas a senadores, diputados, alcaldes, concejales y consejeros regionales deberán pasar -tarde o temprano- por la legitimación política y electoral de elecciones primarias.
Un segundo significado de estas primarias viene dado por la legitimación de los candidatos concertacionistas y opositores al interior de sus propios partidos y conglomerados y especialmente ante la ciudadanía. Aqui salen inesperadamente fortalecidos los partidos políticos. A la luz de esta nueva experiencia cívica y política cabe preguntarse: ¿y los independientes y regionalistas no deberían tambien someterse a primarias para decidir sus candidatos terminando así con la dedocracia de sus grupos y familias que deciden por sí y ante sí?
En tercer lugar, estas primarias pondrán a prueba y en tensión y demostrarán la verdadera capacidad logística, de organización y de movilización de la militancia y de los aparatos orgánicos partidarios en juego.
Las primarias de estos meses en Chile, además, demuestran que es perfectamente posible y factible implementar el voto electrónico en Chile, dado el grado de avance tecnológico y cobertura que existe en el país.
La campaña municipal esta vez durará 9 meses: desde enero de 2012 hasta octubre, pasando por el episodio político de las primarias del 15 de abril.
