El gobierno de Sebastian Piñera ha dado a entender claramente que prefiere caminar -mas bien dicho, continuar caminando- a contrapelo de la demanda ciudadana mayoritaria por reformas políticas. El Ejecutivo sigue capturado por la intransigencia ideológica retardataria y conservadora de la UDI, que teme modificar el sistema binominal para no perder las cuotas de poder que mantiene.
Después de sacar la ley de inscripción automática y voto voluntario, el gobierno prefiere retraerse, desmentir su propio programa presidencial y quedarse con prioridades sociales.
La agenda prioritaria del gobierno para sus últimos dos años de administración (y decimos bien “los últimos dos años…”), será, según las cambiantes palabras de su vocero, orientada a la educación, la salud, el empleo y la seguridad ciudadana. Es decir, la orientación estratégica de los últimos años de la alianza en el gobierno, serán avanzar en la privatización y mercantilización de la educación (Harald Beyer, es el ideólogo más neoliberal de la educación en el equipo oficial), de la salud, del empleo y de la seguridad (e inseguridad) ciudadana.
La mayoría de la ciudadanía, expresada en las más grandes manifestaciones públicas de la historia reciente y a través de la totalidad de las encuestas y mediciones de opinión pública, ha expresado claramente su exigencia de reformas políticas: terminar con el sistema binominal, avanzar en la democratización de los gobiernos regionales y comunales, primarias vinculantes, asamblea constituyente y nueva Constitución.
VOTOS A CAMBIO DE RECURSOS FISCALES
Y a contrapelo de la ciudadanía, el gobierno se fija una agenda de contenido supuestamente social que le permite todas las posibilidades del populismo neoliberal, aprovechando que 2012 y 2013 serán años electorales donde se juega el futuro la continuidad de la alianza de derecha en La Moneda. Si el gobierno de Piñera, capturado por la UDI, prefiere no ahondar en reformas políticas sino que se orienta hacia la educación, la salud, la delincuencia y el empleo, es porque calculan los ideólogos y ejecutivos de marketing del gobierno que con los enormes recursos fiscales disponibles, podrán tratar de comprar adhesiones e intenciones de voto, a costa de subsidios, bonos y ayudas provisorias.
Si esta será la orientación del gobierno, entonces puede anticiparse con todo realismo, que la ciudadanía movilizada durante el año 2012 se encargará de recordarle a los que gobiernan, que la agenda de la ciudadanía apunta en dirección de reformas políticas de fondo y no solamente de algunos maquillajes superficiales, es decir, un educación pública gratuita, laica y de calidad, salud pública de calidad, recuperación de las riquezas naturales, fin al sistema binominal y nueva Constitución.
Manuel Luis Rodríguez U.
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Declaraciones de Presidente de la UDI en Radio Cooperativa:
63 diputados demandan reformas políticas: Diario Red Digital:

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