El problema de la primera vuelta es la segunda vuelta
Publicado por Manuel Luis Rodríguez U. en 3 Noviembre 2009
Lo más prudentes dicen que no hay que apresurar los hechos, porque el torbellino llega solo. Hay quienes sin embargo, nos permitimos pensar el presente en función del futuro y el futuro es el enorme y ancho espacio de lo que queda por hacer, de lo que falta construir, de lo que se puede imaginar.
Entonces si pensamos la política desde una perspectiva de izquierda, sin duda que queda en evidencia que el problema de la primera vuelta es la segunda vuelta.
La izquierda en Chile hoy, sometida a todos los procesos conocidos e imaginables de desperfilamiento, silenciamiento y minimización se encuentra en pleno momento de reconfiguración a través de una candidatura presidencial coherente, que crece lentamente en las preferencias electorales y políticas. Jorge Arrate expresa un programa político de transformaciones profundas, de cambios estructurales y se relaciona estrechamente con un pacto contra la exclusión en el plano parlamentario con la Concertación de gobierno.
Pero además, la elección presidencial y parlamentaria de la izquierda ocurre en un momento de incremento de las movilizaciones sociales, de los profesores, de los empleados públicos, de los movimientos mapuches, en los que la izquierda tiene un rol protagónico indiscutible. Es el mismo momento en que la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, las emblemática FECH ha sido ganada por una directiva de izquierda. Estas pudieran ser señales premonitorias.
En la región de Magallanes, la izquierda se enfrenta al dilema de adoptar una postura política y electoral frente a las opciones parlamentarias existentes
En nuestra opinión, descartado está que la izquierda en Magallanes voten por un candidato situado fuera del pacto democrático contra la exclusión.
Por lo tanto, una de las dos candidaturas a diputado de la Concertación en el distrito 60 es susceptible de recibir el voto de la izquierdapero ello solo pudiera ocurrir a condición que haya un dialogo político de cara a todos los ciudadanos y que las postulaciones en juego adhieran a una plataforma de demandas que expresan y reflejan al pueblo de izquierda en esta región.
No es una “plataforma mínima”, es toda la plataforma de la izquierda, el criterio de decisión.
A la hora del recuento de votos el 13 de diciembre, a alguien pudieran faltarle los votos de la izquierda en Magallanes…
La plataforma política de la izquierda (explicitada en la Convención Programática de abril) debiera ser el criterio de decisión del voto en la elección parlamentaria de Magallanes. El voto de la izquierda en las parlamentarias pasa -a nuestro juicio- por los contenidos de la plataforma programática regional ya aprobada.
En el caso de las elecciones presidenciales, el dilema de la izquierda no es solamente afirmar que no votaremos por la derecha, decisión que es mínimamente obvia y que expresa el rechazo al modelo neoliberal, sino que se trata de explicitar cuáles son los compromisos, las propuestas y los contenidos del programa de la Izquierda que el “otro candidato” está en reales condiciones de suscribir y de cumplir.
El dilema electoral de la izquierda en segunda vuelta perfectamente puede resolverse por la vía programática.
Sea Frei o sea Enríquez Ominami el candidato concertacionista que pase a segunda vuelta, el problema político de la izquierda es el mismo, y debiera explicitarse en primera vuelta: ¿cuál de ellos dos está en condiciones de suscribir para la segunda vuelta los contenidos esenciales del programa de la izquierda y de garantizar su cumplimiento?
Manuel Luis Rodríguez U.
... como una gota de agua en el vasto océano de las comunicaciones virtuales...