La carrera por el segundo escaño
Publicado por Manuel Luis Rodríguez U. en 22 Octubre 2009
Ha comenzado la etapa final de la carrera más desenfrenada de nuestras elecciones.
Han comenzado los tiempos del nerviosismo final, de la desesperación, de las reacciones neuróticas, de las movidas equívocas, de los gestos teatrales…de tirar “toda la carne a la parrilla” electoral.
Más allá de los números, las estadísticas y las encuestas, la percepción común de la ciudadanía es que -a menos que suceda un cambio brusco y súbito de tendencia- la Diputada Carolina Goic (DC) presenta las probabilidades más altas de ser reelegida, dado su capital político y electoral.
En una elección parlamentaria que además, se cruza con la elección presidencial, la “estrategia tranquila” de Carolina Goic no se apresura demasiado en aparecer asociada a la postulación de Eduardo Frei (cosa que es por lo demas, indiscutible en su caso) porque el capital electoral de la diputada “se abre” también hacia ciertos sectores del empresariado magallánico y de la clase media profesional.
DIME QUIÉN ES TU CANDIDATO PRESIDENCIAL Y YO TE DIRÉ QUIÉN ERES…O QUIÉN QUIERES SER…
Los demás postulantes a la Cámara de Diputados, en quienes se centra la batalla final de las parlamentarias, parten desde puntos de partida distintos y con capitales políticos y electorales diferentes. Mientras Jaime Jelincic trata de posicionarse a partir de su experiencia de exIntendente -y con un notorio respaldo de los radicales- arrebatando a Marinovic su discurso regionalista, los candidatos de la derecha Arturo Stroracker y Claudio Radonic, tratan de capturar todo el “voto Alianza” y todo el “voto Piñera” que sea posible.
A nuestro juicio, la disputa central dentro del campo opositor por el segundo escaño está centrada hoy entre Arturo Storacker, Jaime Jelincic y Miodrag Marinovic y en ese cruce de fuerzas, el peso de las candidaturas presidenciales pudiera contribuir a potenciar las respectivas candidaturas a Diputado.
Es probable que esta elección parlamentaria en Magallanes no se decida tanto por la cantidad de dinero que se lance a la calle, sino sobre todo por el carisma, el trabajo territorial de campaña, el grado de conocimiento, la imagen ganada y la personalidad del candidato o la candidata.
No resulta aventurado argumentar también que en una elección tan competitiva por uno de los dos escaños parlamentarios, y en una época de ciudadanos tan poco interesados en los asuntos políticos, no van a ser ni los programas ni los proyectos ni las propuestas las que van a decidir a los electores, sino la suma de los atributos personales percibidos en los candidatos o candidatas.
En este escenario político regional, el mundo del bianchismo no parece ofrecer hoy algo novedoso y diferente al electorado magallánico: el mismo discurso descalificador de los políticos y los partidos, el mismo conjunto de frases de promesa, las mismas críticas al gobierno y a la derecha, las mismas descalificaciones contra Carolina Goic y Rodrigo Alvarez, los mismos eslogans de campaña pre-fabricados, lo mismo que el 2005.
En estas semanas que siguen, si las encuestas presidenciales arrojaran el pronóstico de Marco Enriquez Ominami pasando a segunda vuelta, la candidatura de Jaime Jelincic puede potenciarse, del mismo modo que la posición ganadora que hoy muestra Sebastian Piñera en todas las encuestas, necesariamente puede potenciar a los candidatos de la Alianza.
Lo que sí resulta evidente es que el “discurso regionalista e independiente” ya no es monopolio de un solo candidato. Por el contrario, hoy han tomado a su manera las banderas regionalistas y las demandas de la región de Magallanes, candidatos tan disímiles como Claudio Radonic (hoy fortalecido en imagen por el fallo judicial adverso a las pretensiones de Marinovic), Arturo Stroracker, Jaime Jelincic, Luis Burgos o Ana María Díaz.
La desesperación puede hacer presa de cualquier candidato que ve que se diluyen como agua sus posibilidades, como ese candidato que entró desesperado y prepotente a las 12.30 hs. al locutorio de una radioemisora local (acompañado de sus dos matones…) exigiendo media hora de tiempo para responder a uno de sus contrincantes, incluso chequera en mano para comprar -cualquiera sea el precio- esos preciosos 30 minutos de tiempo de respuesta. Inutil y desesperado intento.
Otra cosa es la consistencia propositiva de los candidatos que se disputan el segundo escaño, pero eso daría para otro comentario y analisis.
Al revés de la elección parlamentaria del 2005 en que la disputa se polarizó entre los candidatos del bianchismo y los candidatos de la Concertación, esta vez la disputa parece haberse abierto entre una candidata concertacionista muy fuerte y bien posicionada para la reelección (C. Goic) y tres o cuatro candidatos de distintos sectores políticos e ideológicos. Falta decir, para alegría de los ciudadanos y para mayor nerviosismo de los jefes de campaña, que en estas semanas finales de octubre y hasta mediados de noviembre, los indecisos terminan por decidirse, de manera que en los días finales de campaña (y encuesta CEP mediante…), el porcentaje de indecisos baja rápidamente a su cota histórica: alrededor del 5%.
Estamos entrando al ojo de la tormenta final de las campañas.
Manuel Luis Rodríguez U.
... como una gota de agua en el vasto océano de las comunicaciones virtuales...