CONCEPTOS BÁSICOS
El concepto distintivo que debiera diferenciar a la política municipal de la izquierda, es la idea que otra comuna y otra ciudad es posible, a partir del potenciamiento de las capacidades ciudadanas y del fortalecimiento de la participación ciudadana, para construir un gobierno comunal que integre las dimensiones institucionales y de protagonismo ciudadano.
La política municipal de la izquierda tiene y tendrá un marcado sello anti-neoliberal, es decir, pretende subrayar la necesidad de una política comunal de cambios, que salgan del esquema del sistema económico neoliberal imperante en el país y en las comunas, y que propongan un proyecto alternativo de ciudad, en función de los intereses y las aspiraciones de sus habitantes.
Una nueva política municipal debería incorporar decididamente la dimensión de género, la dimensión digital y la dimensión ambiental en el diseño de políticas y programas.
En este contexto, se hace necesario avanzar en un conjunto de transformaciones políticas e institucionales que fortalezcan el carácter de gobierno comunal de las Municipalidades, entre las cuales cabe mencionar el fortalecimiento de las facultades de los Concejos Comunales y de los Concejales, tanto en el ámbito decisorio, como en el de la fiscalización, la proposición de iniciativas y proyectos y la necesidad de la cuenta pública de los Concejales ante la ciudadanía que los eligió.
Es posible también avanzar en la democratización de las instituciones municipales, en particular, de las Corporaciones Municipales de Educación y Salud, de manera que su Consejo de Administración integre a los representantes de organizaciones sociales de la comuna. Las Corporaciones Municipales además, deben ampliar su transparencia dando cuenta pública anual de sus actividades.
Por otra parte, la creación de una Contraloría Municipal en cada comuna, fortalecería la labor de fiscalización de la labor municipal.
OTRA CIUDAD ES POSIBLE
A la hora de la globalización de los intercambios y de la información, de la emergencia de nuevos actores sociales y culturales, del incremento de las demandas y las formas de resistencia de los ciudadanos y de los grupos frente a un sistema político y socio-económico que no los integra adecuadamente, a la hora de la necesidad de pasar desde una democracia representativa a una democracia participativa, el gobierno comunal podemos concebirlo como una estructura socio-política flexible, compleja y eficiente que integra las instituciones municipales con los actores, organizaciones y sujetos de la sociedad civil organizada de la comuna, en torno a un proyecto de ciudad.
El núcleo central de la política municipal de la izquierda puede estar situado en la ampliación y la profundización de la participación ciudadana, como herramienta política para democratizar el municipio, para desencadenar las potencialidades ciudadanas, para construir formas de gestión local más eficientes y más abiertas a la intervención ciudadana, como modalidad activa de una democracia gobernante, en la que la opinión de los ciudadanos y la información de las instituciones fluyen en ambos sentidos, de manera de que los ciudadanos y las organizaciones de base de la comunidad local participen e intervengan en los procesos de toma de decisiones de la Municipalidad.
En el marco de los gobiernos comunales hay que construir y expandir el poder social de la comunidad para transformarlo en poder político ciudadano.
En la sociedad de hoy, y en una democracia donde los ciudadanos exigen y demandan una mejor calidad de la política, la participación pasiva (yo informo, ustedes escuchan) que parece predominar en el presente, es absolutamente insuficiente para responder a las nuevas exigencias y desafíos de la política a escala comunal.
Los ciudadanos de hoy tienen derecho a soñar con una ciudad presente y futura más abierta, más acogedora, más vivible, más segura, más productiva, más integradora.
ELEMENTOS PARA UNA AGENDA COMUNAL
Cinco orientaciones generales pueden servir como ejes político-técnicos para una política municipal de la izquierda, a saber:
1º el fortalecimiento de la base productiva comunal, mediante el apoyo a las pymes y microempresas, a través de programas y políticas municipales que les permitan ampliar su rango de producción y su capacidad de absorción de empleo, al mismo tiempo que incorporen valor agregado material y simbólico a las materias primas regionales y locales.
Las municipalidades pueden desarrollar programas de difusión en el extranjero, de los productos de la propia comuna, a fin de potenciar la capacidad exportadora de los productores de la ciudad.
La Municipalidad además, debe apoyar permanentemente la realización de ferias libres de frutas y verduras, en barrios y poblaciones, los “mercados de las pulgas“, las ferias artesanales con productos locales y estimular las ferias de trueque entre los habitantes de la comuna.
2º el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la comuna, mediante una labor más directa y activa de la municipalidad en el mejoramiento de viviendas, el fortalecimiento de la calidad de la educación municipal, la ampliación y mejoramiento de la calidad de la salud primaria, la expansión y focalización de los planes de absorción de empleo hacia actividades productivas y el fortalecimiento de la participación ciudadana en los planes de seguridad urbana.
El fortalecimiento de la calidad de la educación en los establecimientos municipales de enseñanza básica y media debiera ser una prioridad fundamental de la política educativa de las Corporaciones, de manera que se haga intervenir de un modo más activo a los Centros de Padres y Apoderados en la gestión de los colegios y liceos, en alianza con los respectivos cuerpos docentes y el alumnado organizado.
Las municipalidades pueden avanzar en la creación de sus propios Servicios de Emergencia y Rescate, con la dotación suficiente de medios materiales y humanos especializados que permitan enfrentar adecuada y oportunamente emergencias de carácter sísmico y climático, entre otras.
Las municipalidades podrían además contribuir sustancialmente en fortalecer la educación superior pública, creando sus propios centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades municipales, como centros educativos de excelencia en la comuna.
En un sistema socio-económico en que se privilegia al mercado como mecanismo fundamental de distribución de la riqueza y en un espacio urbano donde los actores privados dominan y predominan, las municipalidades pueden avanzar en configurar su propia flota de buses y vehículos de locomoción colectiva para los estudiantes de los liceos y colegios municipales, mediante el uso intensivo de subsidios y de una tarjeta escolar municipal.
La creación de un Servicio Comuna (a la manera del Servicio País) y entendido como una modalidad de trabajo profesional de los estudiantes egresados de los establecimientos de educación superior en la comuna, financiados con un Fondo municipal permanente y por un año de duración, contribuiría eficazmente a que los estudiantes de la comuna se comprometan con su ciudad, la conozcan en profundidad, inicien su experiencia profesional y puedan comenzar su inserción laboral.
3º el ordenamiento territorial y preservación del medio ambiente, perfeccionando los planes reguladores a fin de ampliar las áreas verdes a disposición de la comunidad, el cuidado de parques y otros espacios abiertos al público, la creación de parques botánicos y el desarrollo ambiental de humedales con vocación pedagógica, entre otras medidas.
El compromiso y la participación de la ciudadanía con su comuna y con su barrio, podría verse favorecido con la formación de Equipos de Cuidado Urbano, constituidos por vecinos de cada sector, incorporados en los Planes de Absorción de Empleo de la comuna, para que colaboren en el aseo y ornato de sus barrios.
Al mismo tiempo, se hace necesario reforzar y ampliar los niveles de exigencia a las empresas que licitan la limpieza y extracción de basuras de la ciudad, incorporando cláusulas ambientales, estándares de cumplimiento y cláusulas laborales estrictas que dichas empresas deban cumplir para hacerse cargo del aseo de la ciudad.
4º el desarrollo de una gestión comunal transparente, descentralizada y ampliamente participativa, a través de la implementación de los llamados presupuestos participativos, la institucionalización de las consultas comunales y los plebiscitos comunales, la puesta en marcha de los cabildos comunales (como formas abiertas de intercambio e información entre las autoridades municipales y los vecinos), y el desarrollo de las plazas ciudadanas como mecanismos de información y debate entre las autoridades, los servicios públicos y la ciudadanía, además de la función de provisión de servicios que hoy tienen.
También en esta materia es posible avanzar hacia mayores rangos de transparencia en la gestión municipal, mediante la transmisión televisiva en directo de las sesiones del concejo municipal y la más amplia publicidad de la cuenta municipal anual.
Es posible además integrar a los dirigentes de las organizaciones vecinales y comunitarias de la comuna, si se creara, por ejemplo, la figura del Sillón del Vecino en el Concejo Comunal, según la cual rotativamente, en cada sesión del Concejo Municipal concurriría con derecho a voz, un dirigente vecinal de la comuna. La realización periódica de reuniones conjuntas del Concejo Municipal con las uniones comunales de juntas de vecinos, podría reforzar el carácter democrático y participativo de los procesos de toma de decisiones del órgano colegiado municipal.
A escala de las comunas, es posible avanzar en la implementación del voto electrónico, por ejemplo, en los plebiscitos comunales que la Municipalidad convoque, como ejercicios abiertos de consulta y participación ciudadana organizada.
Se hace necesario institucionalizar la consulta comunal previa a la elaboración de los Planes de Desarrollo Comunal y de los Planes Reguladores, de manera que la ciudadanía organizada de la comuna tenga necesariamente un rol participativo que cumplir en estas herramientas de planificación municipal.
La instalación permanente de Oficinas de Atención Municipal en barrios y poblaciones, en las sedes vecinales y otros puntos del territorio urbano, o la implementación de un Bus itinerante de Atención Municipal, contribuirían además a descentralizar los servicios municipales generalmente situados en los centros urbanos, acercando aún más a la Municipalidad y la ciudadanía.
5º el potenciamiento de la identidad local, mediante una bateria de acciones y políticas municipales, que apoyen la creatividad artística y cultural de los jóvenes, respalden la actividad deportiva, los encuentros culturales públicos, así como el desarrollo de programas de difusión y promoción de la ciudad en el resto de Chile y en el extranjero, como apoyo a las potencialidades turísticas de la comuna.
Apoyar la realización de festivales artísticos de barrio, los grupos de danza, entre otras manifestaciones artísticas populares y juveniles también puede ser un aporte de la Municipalidad a potenciar la identidad local, sobre la base de la construcción de uno o varios centros culturales comunales y casas juveniles, donde estas actividades se radiquen y reciban el apoyo municipal.
Manuel Luis Rodríguez U., Cientista Político